Generar más propina para los camareros requiere estrategias y algunos trucos. Se ha transformado en una habilidad que muchos se esfuerzan para  desarrollar. Los camareros van descubriendo que hay muchos factores y consejos que mejoran las propinas.

Una tradición que se ha consolidado

En realidad, la costumbre de dejar propina, que parece haber surgido en Grecia, fue bien recibida y se instaló en la humanidad. Lo que ha llegado a nuestros días es que el concepto de que dejar más propina para los camareros es valorar y premiar el buen servicio.

Desde esta perspectiva, un camarero amable, que se maneja diligentemente y cumple bien su rol, merece propina. Si el servicio fue malo, si el camarero tuvo un trato poco afable con los clientes, si los platos llegaron fríos y a destiempo a la mesa, ese camarero no merece propina.

En algunos lugares, la propina para el camarero es vista cada vez más como una obligación del cliente. Con esta idea, muchos restaurantes establecen salarios básicos porque entienden que las propinas son parte de la paga atribuible al restaurante.

¿Cuánto dinero es una propina adecuada?

propinas

Son diversas las costumbres en los países frente a la propina. En Estados Unidos, por ejemplo, se considera que dejar propina para los camareros es una obligación. La suma adecuada debe ascender a un 15%. En España, en cambio, lo habitual es entre un 3% y un 5%.

Algunos restaurantes incluso incluyen la propina en la factura. Hay culturas en las que la propina para los camareros es ofensiva. Es el caso de los japoneses. Para ellos la propina es un insulto, pues se considera como alarde de superioridad del que la ofrece.

Pero en la mayor parte del mundo, la propina es bienvenida por aquellos que se dedican a servir directamente al cliente.  Muchos camareros se han vuelto expertos en generar buenas propinas.

Ganar más propina para los camareros

Algunos trucos psicológicos tienen efectos sobre las personas y generan mejores propinas. En general, todo es cuestión de actitud, de focalizar la atención en la atención al cliente, y de poner en valor la tarea que se está cumpliendo.

  • Presentarse es una buena estrategia de entrada. Las estadísticas muestran que aquellos camareros que dicen su nombre a los clientes reciben más propina que los que no lo hacen. Una buena oportunidad de hacerlo es cuando se acompaña a las personas hacia una mesa o cuando se entrega la carta o toma el pedido. El cliente se sentirá más cercano al camarero que lo atendió y estará predispuesto a mejores retribuciones, o a “tener un detalle” con ese empleado.
  • Acompañar a los clientes desde el primer momento y ayudarles mientras se dirigen a sus mesas. Acercarse rápidamente a los clientes en cuanto estos ingresan al local, es un paso importante para establecer una conexión desde el principio.
  • Sonreír. La consigna general es que no debe atender público quien no sea capaz de sonreír. La sonrisa es indicador de buen humor, y los clientes de un restaurante esperan pasar un momento grato. La sonrisa genera, en muchas ocasiones, más propina para los camareros que todo lo que puedan hablar con los clientes.

  • Agacharse para acercarse a los clientes a la hora de tomar el pedido. La cercanía favorece los vínculos y las buenas propinas.
  • Repetir el pedido minuciosamente después de apuntarlo, mostrando seguridad. Esto genera imagen de seriedad e involucramiento con el trabajo.
  • Anticiparse a las necesidades de las personas. Ofrecer aderezos o aliños, cubiertos especiales o cualquier otro elemento extra, asegurarse que todos tengan servilletas, todo ello forma parte de un mejor servicio. El cliente percibirá al camarero como muy atengo, lo valorará y seguramente le dejará mejor propina.
  • No invadir ni molestar a los clientes. La línea entre la atención y la molestia puede ser muy delgada. En la práctica, resulta incómodo para los clientes tener siempre a los camareros rondando su mesa, pues les resta privacidad.
  • Orden al tomar los pedidos. Es aconsejable preguntar primero a los niños y a las mujeres. Es una regla básica que también hace a un buen camarero.
  • Entregar la cuenta con rapidez una vez que el cliente la ha pedido. Las demoras interminables molestan a la gente y forman una mala experiencia.
  • Ofrecer envasar la comida sobrante para que el cliente se la pueda llevar a casa, es un buen gesto, muy valorado por algunas personas.
  • Ayudar a las personas a retirar las sillas y a ponerse los abrigos a la hora de retirarse, cerrará el servicio con un gesto galante.

La idea es que el cliente sienta que el camarero merece un premio por haberse esforzado al atenderlo.  Y ese premio será la propina.