“La primera impresión es la que vale” dicen los expertos en marketing comercial. Y esta verdad es especialmente válida para el comedor de tu restaurante. Esa primera imagen general que el cliente capta cuando entra, se convertirá en la carta de presentación del negocio.

El aspecto del local, los detalles cuidados, la atmósfera que envuelve al comedor de tu restaurante, reciben a las personas y las condicionan. En la práctica, esas percepciones que se producen después de atravesar la puerta, predisponen el ánimo. El encuentro con el local puede generar estados de sensaciones positivas o, por el contrario, tendencia a encontrar defectos en todo.

Una buena decoración puede hacer que los clientes entren porque se sienten atraídos por el ambiente,  y que regresen en otra ocasión porque se han sentido a gusto.  Por todo ello, la decoración y la estética son aspectos a los que debe atenderse minuciosamente.  

 El comedor de tu restaurante: la decoración es como el vestido

Decorar adecuadamente el comedor de tu restaurante es como vestirlo. Una decoración original y acorde con la identidad del restaurante, permitirá, además, diferenciarlo del resto. Y distinguirse de la competencia es fundamental.

Todo comienza por un proyecto y una planificación previa. Decorar el restaurante no es disponer adornos por cualquier lado. La decoración supone planificación, une estilo predeterminado, y la toma de decisiones antes de la acción.

Muchos son los factores en los que se debe pensar: pintura, muebles, iluminación, mantelería, menaje, detalles ornamentales. Cada uno de ellos debe ser estudiado detalladamente pensando en el efecto que se quiere lograr en el ambiente y en los recursos disponibles.

La personalidad del restaurante es el punto de partida. ¿De qué tipo de restaurante se trata?, ¿en qué zona geográfica se ubica?, ¿qué características tiene la oferta gastronómica?, ¿cuál es el target de las personas que se instalan en el comedor de tu restaurante?, ¿cómo es el tamaño del espacio disponible?

  • Definir un estilo o una línea para la decoración

En este punto, se definirá si el ambiente del comedor de tu restaurante tenderá a lo informal o a un servicio de primera clase. El público que el restaurante recibe es clave, y también lo es el tipo de comida que se sirve. Si la propuesta gastronómica es clásica, en base a una cocina tradicional o con productos locales, por ejemplo, podrá definirse un estilo rústico. La comida fast food va bien con las formas geométricas.

  • La pintura forma parte de la decoración

Es la base que unifica todo lo demás. Colores y texturas conformarán el escenario que se irá poblando con otros elementos.

Los colores cálidos claros generan sensación de luminosidad y amplitud, por lo que son muy recomendables. Sin embargo, si el espacio es amplio y tiene buena luz natural, resulta creativo jugar un poco con colores fríos y tonalidades más opacas.

La creatividad de la gente descubre día a día una extraordinaria diversidad de posibilidades en cuanto a la aplicación de la pintura en las paredes. No todo tiene que ser liso.

 Es sencillo lograr originales efectos y texturas. Se puede trabajar con esténcil o estarcido (plantilla con dibujos que se colocan sobre la pared y luego se pintan), rodillos decorativos, preparar sellos caseros y estamparlos con diseño irregular, estampar rugosidades de paños arrugados.

  • El mobiliario es otro factor importante

Si has decidido equipar el comedor de tu restaurante desde cero, seguramente encontrarás en el mercado los muebles que se adecuen al proyecto de decoración, al estilo del restaurante, al espacio disponible y a las posibilidades económicas.

Si ya dispones de mobiliario, será necesario tenerlo en cuenta en el momento de pensar en el plan de decoración. Es posible también actualizar los acabados de esos muebles para adecuarlos al estilo decorativo, por ejemplo. Dar brillo a la madera o, al contrario, rasparla para que adquiera un aspecto vintage, son algunas de las posibilidades que brindarán a los muebles una imagen renovada.

decoración

  • Mantelería y menaje

 Como hemos visto, la decoración debe ser pensada como un todo. En esta unidad, los manteles, los platos, los cubiertos, las copas deben estar acordes a la línea decorativa elegida. Se trata de elementos muy visibles que deberán seguir el hilo conductor de la ambientación.

Manteles de tela que cubren toda la mesa o individuales estampados de acuerdo al diseño general del ambiente son interesantes posibilidades. Platos uniformes e iguales para todas las mesas y comensales, o la tendencia muy actual a la diversidad de diseños y tamaños aún en la misma mesa, todo vale si se enmarca adecuadamente.

  • La iluminación es otro factor determinante de la decoración del comedor de tu restaurante

Deberá disponerse de iluminación para el día y para la noche, que serán diferentes.

La localización del comedor es un aspecto clave a tener en cuenta en este punto. Si el comedor abre ventanas hacia un paisaje agradable, durante el día se utilizará la luz natural. Sin embargo, puede ser necesario incluir algunos focos en zonas alejadas de las aberturas.

Cuando se utiliza iluminación artificial, tanto de día como de noche, la intensidad de los focos no puede molestar a los clientes. La luz indirecta con sistemas lineales de led o con lámparas decorativas realzará el carácter del lugar.

Para iluminar las mesas pueden utilizarse focos con lámparas antideslumbrantes, suspendidas a una distancia de 75 cm, que crearán un ambiente íntimo y cálido.  Es importante que la luz no destaque a las personas, sino a lo que ocurre sobre la mesa. De este modo, permitirá la visibilidad de los comensales.

  • Elementos ornamentales

Jarrones, plantas, cuadros, espejos, biombos complementarán la decoración del comedor En la elección de estas piezas decorativas, no debe perderse de vista la unidad del ambiente y la sintonía con la tendencia elegida. 

decoración del comedor

Tendencias decorativas para restaurantes 

Hay estilos para la decoración que marcan tendencias en la ambientación de comedores de restaurantes. La elección de uno para seguirlo en sus líneas puras o para fusionar con toques de otro, dependerá de las características del restaurante.

Los más marcados y reconocidos son:

  • Estilo vintage-retro. Se caracteriza por el aspecto envejecido de los muebles, combinados con objetos antiguos. Predominan los tonos pastel y las formas redondeadas.
  • Estilo rústico. Se ha vuelto popular en la actualidad. Se vincula emocionalmente con la tradición, con el pasado, con la familia tradicional del campo. Mobiliarios de madera rústica y oscura, basados en formas redondeadas y objetos decorativos propios del ambiente rural de otras épocas caracterizan esta tendencia.
  • Estilo industrial. Se logra con una decoración en base a materiales industriales, principalmente hierro. Los elementos decorativos agregados sugerirán el ambiente fabril.
  • Estilo clásico. Sus rasgos destacados son la madera lustrada como material protagonista. Es una tendencia que busca elegancia y sobriedad. Recuerda los típicos comedores de épocas pasadas.
  • Estilo moderno. Es dinámico y minimalista. Es una tendencia en la que cada diseñador impone su sello que lo hará único y diferente a todos los demás.

Las mezclas y fusiones bien planeadas, generan originalidad e impacto en la decoración. Lo importante es que el comedor conserve siempre un cierto toque que lo haga reconocible para el público.

Fuentes de imágenes: Decorablog  /  Bien jugoso, el blog de Hidalgo  /  3Presupuestos