El estrés es un uno de los grandes problemas de la realidad moderna. Las personas viven sometidas a presiones y tensiones causadas por la vertiginosidad del día a día. Desde el momento en que abren los ojos por la mañana, comienzan las preocupaciones. Y a medida que la jornada avanza, la presión aumenta. La gestión del estrés es en la actualidad una cuestión de salud de la que hay que ocuparse. ¿Cómo controlas el estrés en los empleados y personal de tu restaurante? Aquí te damos algunos consejos prácticos para que los pongas en práctica.

El restaurante es un ambiente especialmente propenso al estrés. La gestión es compleja y abarca áreas muy diferentes.  Por tanto, quien se ocupe de ella está expuesto a este problema.  Pero no solo él, todo el personal del establecimiento también vive situaciones estresantes.

Asumir el estrés como una cuestión de sanidad beneficiará a todos, empleados y empresarios. El estrés es causa de ausentismo, de licencias, de errores y de conflictos.  Por lo tanto, elaborar un plan de gestión de estrés mejorará el servicio y los resultados económicos.

La gestión del estrés en tu restaurante

¿Qué es el estrés?

El estrés es una reacción del organismo a una situación que lo expone a tensión física o emocional.  En realidad, se trata de una defensa del ser humano, una alerta que le indica que debe intensificar su esfuerzo o que está en riesgo. Contribuye a la supervivencia cuando ocurre en pequeños episodios de corta duración.

El problema se produce cuando la situación que provoca el estrés es constante, cuando todos los días la persona se sumerge en una atmósfera estresante.  Es en esos casos en los que se vuelve un problema para la salud. Cuando hay estrés permanente, el cerebro se acelera, los músculos se tensionan, el ritmo cardíaco y la presión arterial aumentan.  Todo el cuerpo reacciona y se afecta al sistema  emocional y físico, pues los trastornos se vuelven crónicos.

La gestión del estrés permite controlar el problema

¿Cómo se manifiesta el estrés en el personal del restaurante?  Observando el comportamiento de los empleados se pueden detectar situaciones de estrés. Las personas tienen dificultad para concentrarse. No retienen las consignas de trabajo y se equivocan mucho, porque no consiguen la concentración necesaria.  La ansiedad domina y surgen conflictos y problemas de vínculos, aparecen casos de depresión. Cuesta tomar decisiones, porque la capacidad de análisis se reduce.

¿Cómo se reduce el estrés? La gestión de estrés tiene que ver con la organización, la planificación, la anticipación y la reducción de imprevistos. Si cada persona tiene clara su función en el restaurante, estará menos tensionada. Cuando todo está en su lugar y se han hecho las previsiones necesarias, la exposición al estrés es menor.

La gestión del estrés en tu restaurante

Sugerencias para una efectiva gestión de estrés en el restaurante

En cualquier restaurante, suelen existir desafíos y situaciones que generan estrés. Se exige un nivel de dedicación y perfección que, de por sí, implican tensiones permanentes. Pero, como estamos viendo, con una buena gestión del estrés puede aliviarse el problema.

Cada empleado a su tarea y todos para el equipo

La definición de roles es clave para reducir la exposición al estrés. No hay peor situación que esa confusión en la que nadie sabe qué tiene que hacer específicamente. En su afán de cumplir, todos tratan de hacer todo y la jornada se llena de confusiones, controversias, discusiones.  La desorganización del personal es una causa de tensiones, y la tensión genera estrés.

Esta definición de roles debe estar pensada en función del equipo. Cada persona tiene que entender que es parte de un equipo cuyos resultados dependen de todos. Fomentar el trabajo en equipo, el compañerismo entre empleados, desestimular la competencia y las rivalidades, permitirá un ambiente armónico y saludable.

La gestión del estrés en tu restaurante

La planificación permite la anticipación

La planificación del día a día del restaurante evita imprevistos, y, por tanto, fortalece la tranquilidad y las jornadas fluidas. La anticipación y las previsiones permiten que todas las personas sepan a qué atenerse pues conocen lo que les depara cada día. Y aunque sea mucho el trabajo, si todo está previsto, habrá cansancio, pero no tensión. Esta consigna es especialmente practicable en las fechas en las que el calendario anuncia aumento de clientes o eventos especiales.

El orden ayuda a la tranquilidad en el trabajo

Si cada persona cumple su papel y cada cosa está en su lugar, se reducirán las situaciones estresantes.  Solo así será fácil encontrar lo que se necesita en cada momento, sin tener que enloquecerse buscándolo. Las personas se sienten seguras y las ansiedades disminuyen.

Agenda para atención a proveedores

Establecer un calendario para atender proveedores, también ayuda a prevenir el estrés.  De este modo, el encargado del almacén sabrá cuando deberá tener pronto el pedido y el administrador atenderá con la suficiente concentración al vendedor.  Si un proveedor llega en cualquier momento y hay que atenderlo, seguramente habrá un desequilibrio.

La valoración de los empleados fortalece la autoestima

Las personas que tienen alta autoestima están menos expuestas al estrés. Se sienten fuertes y capaces de cumplir con sus tareas.  Cuando el administrador o el empresario hablan amablemente con sus empleados y los elogian por su labor, se sentirán valorados y fortalecidos.

La motivación es un antídoto del estrés. Una persona motivada logra superar los desafíos sin tensiones ni angustias porque se sabe fuerte.  Y una fuente importante de motivación es la opinión del jefe, del superior. Y si este reconocimiento está acompañado de algún tipo de premio, el resultado será aún mejor. Queda claro que la mayor responsabilidad de la gestión del estrés en el restaurante está en el administrador o gestor.  Cuando organiza el negocio, debe considerar como prioritario este factor. El personal estresado tendrá un impacto en las ventas, cualquier error en la cocina o en la sala puede ser fatal para la reputación del local.