El café es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo y, sin lugar a dudas, es más fácil empezar el día con una buena taza de café. Por ello, para quienes piensan emprender un negocio gastronómico u hotelero, saber hacer un buen café puede ser una de las claves para fidelizar la clientela.

Y si te parece simple la idea de hacer un buen café, te invitamos a reconsiderarlo. En la actualidad, existen muchas variedades de café y, con el avance de la tecnología, preparar un excelente café significa también mantenerse actualizado con las tendencias y herramientas disponibles.

Hacer un buen café: las recetas que no pueden fallar

Si bien existen muchas variedades de café, algunas recetas destacan por ser las más solicitadas en bares y restaurantes. Nos referimos a aquellos cafés que son los preferidos de la clientela y en los que no podemos fallar al prepararlos.

Recuerda que cuanto más clásico es un café, más perfecta debe ser su elaboración, pues el público espera obtener un sabor conocido y acogedor al experimentarlo. Para ayudarte, repasaremos a continuación el concepto y, en consecuencia, la receta tradicional de los tipos de café más populares.

café en bar

Los tipos de cafés más pedidos en todo el mundo

Las diversas variedades de café suelen clasificarse en dos grandes grupos, siendo ellos:

  • Café solo (o puro)
  • Cafés con leche
  • Café con licor

A continuación, nos concentraremos en las recetas clásicas de los cafés puros y con leche.

Variedades de cafés puros (o solos)

  1. Café espresso

El expreso puede ser considerado como el café puro por excelencia. Básicamente, se trata de un café negro y concentrado que es obtenido al pasar los granos bien tostados por agua caliente a alta presión.

Para hacer un buen café expreso, se usan unos 7 gramos de café y el agua debe estar en una temperatura entre 88 y 90°C, jamás hervida. Además, el tempo de pasado del café por el agua no debe ser superior a los 30 segundos.

  1. Ristretto (café corto)

Se podría definir como una versión más corta, ligera y diluida del espresso, que no pierde su fortaleza o espíritu. Para hacer un buen café ristretto, se utiliza aproximadamente la mitad del café y el tiempo de pasado por el agua no debe superar los 20 segundos.

  1. Doppio (espresso doble)

un buen café

Como el nombre sugiere, esta es una versión doble del café espresso, resultando muy intensa y aromática. Por lo tanto, para prepararla se emplea el doble de café que en el espresso, agua a misma temperatura y el tiempo de preparación es de aproximadamente un minuto.

  1. Lungo (el solo largo)

Esta es una versión más suave del expreso doble, en la que se emplea menos café y se deja hervir por más tiempo para intensificar las cualidades de los granos. El elevado tiempo de preparación hace que el lungo, a pesar de llevar menos café, sepa algo más amarga que el doppio.

  1. El café americano

El americano es la versión más suave y diluida de los cafés solos, por lo que suele ser una de las más pedidas. De hecho, su preparación tradicional consiste en agregar agua caliente a temperatura de 88 a 90°C al café espresso.

Tipos de café con leche  

  1. Latte

Este es el clásico café con leche, que se logra mezclando en partes iguales el café espresso con la leche vaporizada. Su textura debe ser homogénea y el sabor, si bien resulte más ameno por la leche, mantiene la presencia del espresso.

  1. Café cortado

Esta es la versión más popular y menos precisa del café con leche. Para prepararlo, se agrega al café un ligero chorro de leche común de unos tres centímetros cúbicos.

  1. El lágrima

El café lagrima o leche manchada es una versión intermediaria, que respeta las proporciones de 2/3 de leche común y 1/3 de café.

  1. Cappuccino

El famoso cappuccino consiste en la mezcla en partes iguales de café espresso, leche caliente y espuma de leche. Una variación popular es el café moka (o mocaccino), que sigue exactamente la misma receta, pero lleva un toque de sirope de chocolate.

Los SÍ y los NO para hacer un buen café y conquistar la clientela

Ahora que ya conocemos las proporciones básicas de las variedades de cafés más populares, queremos contarte qué hacer y qué no hacer para preparar un excelente café como un profesional.

3 errores comunes que te impiden de hacer un óptimo café

  1. No comprar el café recién tostado

café tostado

Al adquirir el café para tu negocio, es esencial asegurar que los granos sean recién tostados para conservar su frescura y sus propiedades. Los expertos aconsejan inclinarse por proveedores especializados, que realizan el tostado en máquinas pequeñas y artesanales. El café industrializado resultará casi siempre en una bebida excesivamente amarga.

  1. No moler los granos al momento

Otra mala práctica de la industria cafetera masiva es moler el café mucho tiempo antes de la preparación. Para hacer un excelente café, los granos se deben moler al momento, justo antes de pasarlos por agua. Por hablar del agua, lo ideal es utilizar agua mineral (jamás cogerla directamente del grifo) y no debe estar muy caliente o fría al entrar en contacto con el café molido.

  1. No poner atención a las tazas

Se equivocan los que se creen que la taza es un mero adorno a la hora de servir un buen café. Si ponemos un café recién hecho en una taza fría o de material inadecuado, ello perjudicará la temperatura, y contaminará el sabor y el aroma de la bebida.  

También es esencial cuidar que los granos de café se guarden de forma adecuada para conservar su frescura, sus aromas y propiedades. La humedad excesiva perjudica la integridad de los granos y puede favorecer la proliferación de microorganismos como hongos y bacterias.

3 tips para hacer un buen café en tu negocio

  1. Contar con un excelente proveedor

Si bien el proceso de preparación sea esencial para hacer un buen café, todo empieza con la materia prima. Es decir que si no tenemos un buen proveedor que nos ofrezca granos de café de alta calidad, difícilmente obtendremos una taza de café ideal para nuestra clientela.

Por lo general, los especialistas aconsejan a inclinarse por productos más puros, que no mezclen más de dos lugares de origen. Y si queremos dar personalidad a un café, también es fundamental saber ‘escuchar’ tu gusto personal y la imagen que tu marca pretende transmitir al público.

matelería

  1. Benefíciate de la tecnología

Realmente todo lo clásico y artesanal suele ser fascinante, en especial cuando hablamos de comidas y bebidas. Pero cuando se trata de hacer un buen café en tiempos tan acelerados como los nuestros, la tecnología será tu mejor aliada.

Además de acelerar los procesos y optimizar el gasto de materia prima, las cafeteras profesionales te aseguran de mantener la misma calidad en cada café. Pero asegúrate de adquirir la cafetera más apropiada para tu emprendimiento y el tipo de café que tu clientela prefiere, así como de aportar un óptimo mantenimiento.

  1. Considera consultar un camarero o barman experto

Si bien a todos nos guste una buena taza de café, no todos tenemos los conocimientos necesarios para prepararlo de forma profesional. Y es por ello que un barman con experiencia puede ayudarte a elegir las variedades de café, los equipamientos y las formas de preparación más adecuadas para agradar a tu público.