El debate sobre la inteligencia artificial y su integración en el sector de la restauración está de plena actividad. Hay muchos conceptos y variables que hay que conocer.

¿En qué consiste la inteligencia artificial?

Entre las diferentes definiciones que se han ido aportando a la inteligencia artificial, está la de que son todas aquellas tareas llevadas a cabo por programas, software o máquinas, que requerirían de la inteligencia humana si fueran realizadas por personas.

El proceso por el que se aplica la inteligencia artificial, engloba varias fases: desde la planificación, el razonamiento, la definición de problemas y objetivos a conseguir, el aprendizaje basado en la experiencia, acciones de manipulación, creatividad, etc.

Según los expertos, las llamadas ‘tecnologías de aprendizaje automático’ se usarán en el sector hostelero para detectar cuáles serán las tendencias de cara a futuro, y de esta forma poderse anticipar a lo que vendrá.

servicio restaurante

El caso de Plant Jammer

Plant Jammer es una innovadora startup de Noruega, que usa la inteligencia artificial para ofrecer a sus usuarios recetas exclusivas, basadas en el maridaje de aromas.

¿Cómo funciona Plant Jammer? Se trata de introducir en el programa los ingredientes que se tienen en la despensa, nevera y congelador de un hogar cualquiera. A partir de ahí y siguiendo diferentes algoritmos, la plataforma aporta la mejor combinación de esos ingredientes, para que el usuario elija. Con los datos más precisos de la elección, se aporta una receta única, personalizada.

El futuro conectado entre inteligencia artificial y restauración

En los diferentes foros profesionales se están proponiendo diferentes conceptos, como son los de la salud inteligente, experiencias sensoriales, contrastes entre productos, la globalización gastronómica, la digitalización, etc.

En la actualidad diaria, los propietarios de restaurantes tienen que hacer frente a la velocidad con la que se suceden las novedades tecnológicas y cómo se aplican a la hostelería.

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es el relativo a la profesionalización. La formación es la base que marcará la diferencia entre establecimientos con gestión profesional y otros con alto riesgo de fracaso y cierre de puertas.

Machine learning y Deep learning

El Machine Learning puede definirse como el aprendizaje automático, es decir, que un sistema digital tenga la capacidad de gestionar enormes cantidades de datos, ‘aprendiendo’ sobre la marcha cómo optimizar esos datos para realizar una tarea determinada.

Por otra parte, Deep Learning es el aprendizaje profundo. Según el Deep Learning, las modernas herramientas de software pueden evaluar los problemas que se generen, aportando la mejor solución posible.

La base de estos dos conceptos está en las redes artificiales neuronales. A partir de una similitud con lo que ocurre en el cerebro humano, se diseñan programas con algoritmos clasificados en capas interconectadas, que se denominan neuronas. Estas redes están diseñadas para realizar tareas específicas, aplicando además técnicas basadas en el aprendizaje o la experiencia.

Inteligencia artificial en el restaurante del futuro

Además de las mesas de restaurantes interactivas, las conocidas cartas digitales, y, por supuesto, el pago de lo consumido a través del móvil, hay otras nuevas tecnologías que revolucionarán nuestro sector: se trata de la robótica, la inteligencia artificial y el big data.

El sector de la restauración se dirige hacia la digitalización de gran parte de sus acciones, así como algunos cambios importantes en los hábitos de consumo. Entre estos hábitos nuevos está el creciente interés por la cocina saludable, vegana, cocciones a baja temperatura, técnicas al vacío, cocina molecular, etc.

La llamada economía colaborativa, el uso de apps cada vez más eficientes y los teléfonos inteligentes, están modificando lo que hasta ahora hemos venido conociendo. Estos importantes cambios originarán nuevas formas de hacer en nuestros restaurantes, ya sea en la gestión o incluso en la propia experiencia gastronómica.

La relación con el cliente se basa en varios momentos relativos a su visita al restaurante, no solo cuando está sentado en el comedor. Es decir, se basa en la captación inicial, fase de consumo y reputación (el marketing que el cliente hará, sin saberlo, como embajador de la marca).

No hay que olvidar el auge creciente de la “uberización”, que ha derivado en el servicio a domicilio, que traslada el comedor del restaurante al hogar de cada cliente. Ya no se trata de comida basura o chatarra, sino que desde casa es posible pedir una gran variedad de platos, de todo tipo, gustos, presupuestos y preferencias o necesidades.

inteligencia artificial en la cocina

A la búsqueda de la efectividad y la personalización

Junto a todos estos avances tecnológicos, la tecnología y la inteligencia artificial van mucho más allá en el mundo de la cocina de nuestros restaurantes. Se trata de analizar la experiencia del cliente en las instalaciones, y procurar que esta sea única, inolvidable.

Como ejemplos de esta personalización está la definición de menús individualizados, basados en las características de cada cliente, sus necesidades nutricionales, alergias alimentarias, etc. A ello hay que sumar el enorme caudal de información de las cartas digitales interactivas, datos sobre el origen de cada alimento del menú, consulta de tablas de nutrientes de los ingredientes, etc.

Realmente, ya no es suficiente con aportar productos de mucha calidad, diseños atractivos en el comedor, o presentaciones bonitas en la vajilla de comedor. El cliente del siglo XXI busca vivencias, experiencias gastronómicas vanguardistas, innovadoras, donde participen todos sus sentidos.

Conclusión

Es evidente que el restaurante del futuro va a ser cada vez más personalizado, inteligente y digital. Lo recomendado para no quedarse atrás y ofrecer un concepto obsoleto a nuestros clientes, es la actualización y la información.