Es frecuente que a la etiqueta de caducidad no se la conceda demasiada importancia en el restaurante. Con las prisas a la hora del servicio, los empleados acumulan y sacan productos de las estanterías casi sin mirar en el envase la etiqueta de caducidad.

En la realidad diaria, tener en cuenta este aspecto de la caducidad y el consumo preferente es fundamental para evitar el desperdicio de alimentos y los riesgos sanitarios. ¿Sueles evaluar la etiqueta de caducidad en tu restaurante?

Y no es solo una cuestión de economía del restaurante, sino que también tiene que ver con una tendencia mundial. La FAO ha manifestado que evitando el desperdicio de alimentos se contribuiría a la reducción del hambre y a la sostenibilidad del planeta.

Esta idea ha enraizado con fuerza y cada vez son más las personas y empresas que la hacen suya. Surgen aquí y allá diferentes propuestas para que se descarten alimentos que, porque han caducado, ya no pueden ser consumidos. Y han caducado porque seguramente algún eslabón de la cadena no ha atendido a la etiqueta de caducidad.

etiqueta de caducidad

La etiqueta de caducidad y sus características

En realidad, encontrar la etiqueta de caducidad en un envase a veces no es tarea sencilla. Hay que buscarla y descifrar los números que aparecen en ella. Los caracteres tan pequeños hacen que muchas personas no puedan si quiera leer la fecha. Esto pasa a mucha gente en el supermercado, por ejemplo

Pero también puede pasar en el restaurante. Es posible que haya empleados que tengan dificultades para ver números pequeños y no usen gafas permanentemente. Los productos deben almacenarse en las estanterías, de manera que los que caducan antes sean los primeros que se tomen. Para lograr esta organización, la etiqueta de caducidad es fundamental.

Si la etiqueta es poco visible, si da trabajo encontrarla o si el empleado a cargo del proceso no ve bien, esa fecha no será tenida en cuenta. A la hora de utilizar alimentos y productos para tu restaurante, es probable que existan en las estanterías algunos que ya han caducado.

Mimica Touch: una etiqueta de caducidad que parece salvadora

mimica

Solveiga Pakštaite es una de esas personas preocupadas por el bienestar de la humanidad y del planeta. Involucrada con la causa de la reducción del desperdicio de alimentos, consideró que en algo podría contribuir.

Su creación tuvo que ver, en realidad, con una finalidad totalmente humanitaria. Dueña de una gran empatía, se fijó en que a las personas con discapacidad visual se les complicaba saber la caducidad de un alimento. En esos tiempos era estudiante universitaria en Londres y esta observación fue la base para su nuevo invento, tras diferentes investigaciones.  Creó la Mimica Touch, una etiqueta de caducidad inteligente.

Su razonamiento se apoyó en la naturaleza. La piel de una fruta muestra su estado y permite conocer si está o no en su punto justo. La piel de una manzana, por ejemplo, permite adelantar el estado de la fruta; Soveiga se propuso imitar el mecanismo. El envase debería actuar como una piel del producto que hay en su interior.  Mimica Touch se estaba gestando poco a poco.

Cómo funciona la etiqueta de caducidad Mimica Touch

Como toda etiqueta de caducidad, esta también transmite información acerca del estado del producto. Pero la detección se realiza en tiempo real.  El consumidor puede conocer si el producto está apto o no con solo tocar con un dedo esa etiqueta. También se percibe visualmente, ya no es necesario descifrar los numeritos a veces poco visibles de la etiqueta de caducidad tradicional. La Mimica Touch ha facilitado el asunto.

El secreto es un gel proteínico que está en contacto con el alimento y que se degrada si el contenido del envase se deteriora. Este cambio de estado provoca una alteración del aspecto y de textura; se trata de un indicador de la vida útil de un alimento que posee gran precisión.

Está formada por una fina lámina de plástico cubierta en una de sus caras por el gel que está en contacto con el alimento contenido en el envase. Si los alimentos están en perfecto estado, la etiqueta Mimica Touch será lisa y suave al tacto. En cambio, cuando el producto no es apto para el consumo, el gel se volverá líquido. La etiqueta presentará protuberancias y deformaciones.

Una etiqueta con muchos usos

Esta innovación se adapta a todo tipo de envases, es económica y de fácil colocación y es apta para todos los consumidores. En su desarrollo han participado personas con discapacidad visual. Con esta etiqueta se terminan las excusas de la falta de nitidez de los números de las etiquetas tradicionales. Cualquier persona, pasando el dedo por la etiqueta, puede conocer perfectamente el estado del producto.

Se trata sin duda de un gran invento. Su creadora es fundadora y CEO de “Mimica”, la compañía con la que trabaja en las etiquetas. Algunas cadenas de distribución del Reino Unido han manifestado gran interés en esta innovación.

Fuentes de imágenes: Zona Lider  / EIT