Portugal es una  histórica puerta al mar y a las conquistas.  Su cultura se nutre de influencias de África, América y Asia. Una intensa historia de arquitectura, creencias y espacios sagrados animan a una nación original y no siempre valorada en su justa medida.  En este marco oceánico y pluricultural, la cocina portuguesa se afianza en el mundo.

La proximidad del mar provee de pescados y mariscos, que son una base fundamental de la cocina portuguesa. Todo el mundo la asocia con el bacalao y sus mil formas de preparación, un ingrediente típico y casi simbólico de Portugal. Pero la gastronomía portuguesa es diversa y no se limita al pescado.

Panorama de la cocina portuguesa

Además de pescados y mariscos, carnes, quesos, verduras y pan se destacan en la mesa portuguesa.  El aceite de oliva y los buenos vinos siempre están presentes. Las especias y las hierbas aromáticas marcan los platos con toques muy característicos.

Veamos algunos de sus  platos

El bacalao y sus mil formas de prepararlo

Cuando se habla de cocina portuguesa no se puede omitir el bacalao.  Portugal es la mesa del bacalao, su riqueza gastronómica trasciende este pescado. El bacalao es una tradición popular que Portugal explota turísticamente. Cocinado a la nata, braseado, al horno, en buñuelos, con arroces y salsas, integrado a caldos y sopas, conforma  delicias típicas de este país ibérico.

Cocina portuguesa, mucho más que bacalao

Cataplana

Reconocida y solicitada por lugareños y turistas, la cataplana es propuesta obligada en las cartas de restaurantes.  En su versión original y típica, se prepara con pescado y marisco.  Con cebolla, tomate, pimiento y un toque generoso de vino, el plato se presenta como un delicioso guisado. 

Este interesante plato se cocina en un recipiente especial, que da nombre al plato. La cataplana es una cazuela en dos mitades unidas por una bisagra. Se cierra herméticamente y el contenido se cocina al vapor.  Es un proceso de cocción muy simple y saludable que conserva todas las propiedades nutricionales, aromas y sabores de los ingredientes.

Bistec a la portuguesa

Propio de Coimbra, este sólido plato se ha extendido por el mundo.  Consiste en un bistec untado con ajo y pimienta, cocinado a las brasas o plancha. Se sirve con lonchas de jamón asadas y patatas salteadas.

Alheiras

Los embutidos también integran platos propios de la cocina portuguesa. La alheira, por ejemplo,  es un embutido típicamente portugués, especialmente localizado en la región Tras os Montes.  Es  ahumado y se prepara  con pan, ajo, pimentón, sal y carne picada.  Su textura es especial de pasta fina que ensambla trocitos de carne de pollo, pavo, cerdo o ternera. ¿Cómo se cocina? Asada o frita.

Caldo verde

Las sopas y los caldos destacan especialmente en la cocina portuguesa.  Entre ellos, la sopa de col verde rizada, cebolla, chorizo y patatas es  un plato imprescindible para soportar  los fríos intensos del norte.  Se la sirve como entrante o como plato principal, depende del consumidor.

Almejas à Bulhão Pato

Tentador y delicado, este plato de almejas en una exquisita salsa es una picada perfecta.  La salsa está hecha de cilantro, ajos, aceite de oliva y vino blanco.

Francesinha

Moderno y aprobado por todos los paladares, la francesinha recuerda el croque-monsieur francés, de allí su nombre.  Es una especie de sándwich contenido por dos rodajas de pan. Entre ambas rebanadas de pan lleva embutidos, huevo frito, un filete de cerdo o ternera y mucho queso fundido.  La francesinha original se baña con una salsa picante, se cubre de queso y se gratina.  Es un plato que encanta a los más jóvenes, por lo que generalmente se sirve acompañado de patatas fritas.

Pasteles de Belem

Para tomar un café o té con un dulce portugués, no hay nada mejor que los pasteles de Belem. Elaborados por una conocida pastelería de Lisboa e imitados en el mundo entero, se trata de una base de un finísimo hojaldre con una crema pastelera por encima y dorados y gratinados con azúcar. Una verdadera delicia que no hay que perderse.

Cocina portuguesa, mucho más que bacalao

Los quesos: una especialidad de la cocina portuguesa

Portugal tiene una rica tradición en elaboración de quesos, que son famosos en el mundo. La gastronomía los elabora y los promueve, y los comensales los disfrutan.  Tanta es la importancia de los quesos, que cuentan con Denominación de  Origen, con la que se preserva la calidad de la producción.

Entre estos quesos reconocidos se encuentran el Azeitão, el queso de Cabra Transmontano, el Évora, Nisa, Pico, Serpa, Serra da Estrela por mencionar algunos.  Cada región tiene los suyos, con rasgos diferenciales. Quesos con leche de vaca, de oveja o de cabra, con hierbas y procesos especiales de elaboración, se suman a la riqueza gastronómica de Portugal.

La cocina portuguesa ha sido incluida por la UNESCO en el grupo integrante de Dieta Mediterránea, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.  La Dieta Mediterránea no es solo una forma de comer, sino que es una filosofía de vida basada en la forma de alimentación, de cocinar los alimentos y de compartirlos.  Es un estilo de vida  que Portugal representa muy bien. Incluye ese disfrute del entorno y los intercambios culturales de las comunidades que forman su historia.