La tendencia de la gastronomía internacional muestra una presencia cada vez más extendida de la cocina asiática. Sofisticada y exótica, colorista, aromática y fresca, atrae la atención de chef y comensales. Unos y otros se sienten tentados a probar, a vivir la experiencia de esta especialidad gastronómica que ya se ha integrado al mundo occidental.
A simple vista, el sushi es el buque insignia de la cocina asiática. Emblema de una tradición milenaria, destaca por su estética y por la naturalidad y disciplina en la preparación. Pero la presencia de la gastronomía oriental no solo es sushi. El descubrimiento de sabores, ingredientes y preparaciones de la India, Vietnam, China, Tailandia, se ha instalado en las cocinas de los restaurantes y ya vive en sus cartas.
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El mundo interconectado favoreció la expansión de la cocina asiática
La globalización y la interconexión de las naciones hicieron posible que la gastronomía se internacionalizara. La cocina asiática requiere de ingredientes especiales, y el tránsito de insumos que trasciende fronteras los pone al alcance. Productos típicamente asiáticos están en los mercados del mundo.
Y el fortalecimiento de las comunicaciones también favoreció el intercambio de conocimientos en cuanto a técnicas y métodos de cocción. Así, con ingredientes y nuevas prácticas, la cocina asiática no deja de extender su influencia en los entornos gastronómicos.
Características propias y diferenciadas
Cuando se habla de cocina asiática muchas veces se mete todo en el mismo saco, y realmente no tiene mucho sentido. Asia es gigantesca. Las costumbres culinarias de Japón no se parecen demasiado a las de India, y la comida coreana juega en otra liga distinta a la tailandesa o la vietnamita. Aun así, hay ciertos rasgos comunes que hacen que, incluso sin conocer un plato, mucha gente lo identifique enseguida como “comida asiática”.
Uno de ellos es la mezcla de sabores. Y no nos referimos solo al picante. Hay platos donde se combinan notas dulces, saladas, ácidas y umami casi al mismo tiempo. En la cocina tailandesa esto se nota muchísimo. Un curry puede arrancar suave y terminar con un golpe potente de chile y lima. Esa complejidad engancha. No suele haber sabores planos.
También cambia bastante la relación con los ingredientes. En buena parte de Asia se trabaja mucho con producto fresco y preparaciones rápidas. Verduras crujientes, hierbas aromáticas, pescados, fermentados, caldos largos… Todo tiene bastante presencia. El jengibre, el cilantro o la citronela aparecen constantemente y, aunque no a todo el mundo le gustan al principio, terminan formando parte de esa identidad tan reconocible.
El arroz sigue siendo básico en muchísimos países asiáticos. Más que una guarnición, es parte central de la comida diaria. Lo mismo pasa con los fideos. Y aquí hay un mundo enorme: ramen japonés, udon, soba, fideos de arroz vietnamitas, noodles chinos salteados en wok… Cada tipo cambia la textura del plato por completo. A veces parece un detalle menor, pero no lo es.
Otras peculiaridades de una cocina con encanto
La cocina asiática tiene otra cosa interesante: muchas técnicas buscan respetar el sabor original del alimento. Cocinar al vapor, por ejemplo, sigue siendo muy habitual en China o Japón. Los dim sum son buena prueba de ello. El salteado rápido en wok también tiene bastante lógica; se cocina fuerte, rápido y sin destrozar la textura de las verduras. Quedan más vivas, por decirlo de alguna manera.
Luego están las salsas. Ahí es donde buena parte de esta gastronomía encuentra personalidad. La salsa de soja probablemente sea la más conocida fuera de Asia, pero ni siquiera todas saben igual. Las japonesas suelen ser más suaves; algunas chinas, bastante más intensas. Y después aparecen otras como el miso, la salsa de pescado vietnamita o tailandesa, el gochujang coreano o la hoisin. Muchas vienen de procesos de fermentación largos que siguen haciéndose de forma bastante tradicional.
El tema del picante merece mención aparte porque existe cierta idea equivocada de que toda la comida asiática pica muchísimo. No es verdad. Corea o ciertas zonas de China sí utilizan bastante chile, pero Japón tiene una cocina mucho más delicada en sabores. Incluso dentro de un mismo país hay diferencias enormes según la región.
La presentación también importa. Mucho. En Japón, sobre todo, la comida entra primero por los ojos. Hay una búsqueda constante de equilibrio visual. Los colores, el corte de los ingredientes, la vajilla. Todo suma. A veces parece minimalista, pero detrás hay bastante intención cultural.
Y luego está la parte social, que me parece de las más interesantes. En muchos países asiáticos la comida se comparte. El centro de la mesa se llena de platos y cada persona va probando un poco de todo. Esa costumbre hace que comer sea algo más colectivo y menos individual. No es raro acabar probando cinco o seis elaboraciones distintas en una sola comida.
Crecimiento y expansión
En 2026 la cocina asiática sigue creciendo fuera de Asia, aunque ya no se percibe como una moda pasajera. Está completamente integrada. Hay restaurantes especializados prácticamente en cualquier ciudad grande de España y muchos ingredientes asiáticos ya forman parte del supermercado habitual. Hace unos años encontrar miso o kimchi era raro. Ahora no tanto.
También influye mucho internet. TikTok e Instagram han disparado la popularidad de platos coreanos, ramen instantáneos ultra picantes, bubble tea o mochis. Algunas tendencias duran poco, claro. Otras se quedan. La gastronomía coreana, por ejemplo, ha ganado muchísimo terreno durante los últimos años gracias al fenómeno cultural del K-pop y las series coreanas.
Otra razón por la que esta cocina atrae tanto es que puede ser muy ligera o muy contundente dependiendo de lo que busques. Hay sopas limpias y suaves como un pho vietnamita, pero también platos más intensos y grasos. No existe una única “cocina asiática saludable” ni una única manera de cocinar allí. Eso simplifica demasiado algo que en realidad es enorme y bastante diverso.
Quizá esa sea la clave de todo. La variedad. La cocina asiática mezcla tradición, técnica, ingredientes potentes y una capacidad constante para reinventarse sin perder identidad. Y eso, sinceramente, pocas gastronomías lo consiguen tan bien.
¿Cómo es la cocina asiática?
Los pueblos orientales son pescadores y agricultores. Su alimentación se basa en pescados y verduras, especialmente hervidas y fermentadas. Es una cocina elegante y sencilla. Su estética lleva la imagen de esa cultura tan rica y diferente a la occidental.
La estacionalidad de los alimentos es la base de esta gastronomía. Y hay ingredientes que son casi una constante. El arroz es uno de ellos, protagonista de un sinnúmero de platos en los que los demás productos son complementarios y se emplean para realzar su sabor.
El pescado siempre está presente. Las verduras y las legumbres forman parte de la mayor parte de los platos. Y, por supuesto, las especias tocan mágicamente los ingredientes y marcan la identidad de cada preparación.
La sopa es una gran protagonista de esta gastronomía, una y múltiple. Hablar de la sopa asiática es abrir un interminable abanico de posibilidades y de variaciones. El caldo se elabora a partir de pescados, mariscos, algas. Y luego se le incorporan distintos tipos de fideos o legumbres. Generalmente se presenta como primer plato.
La comida asiática es considerada una de las más saludables y equilibradas del planeta. Y hasta el uso de los palillos contribuye a que todo el momento de comer sea pausado, tranquilo y se facilite el proceso digestivo.
Los platos más famosos de la cocina asiática
Muchos restaurantes españoles han adoptado platos de la cocina asiática. En España, Madrid y Barcelona son las ciudades que más la han adoptado. Pero su presencia se expande rápidamente por las cocinas.
Dentro de esa rica diversidad que se reúne en la condición de ‘cocina asiática’, es posible reconocer algunos platos más reconocidos y representativos de sus países de origen.
Pad Thai
Es uno de los platos más famosos de la cocina tailandesa. Se trata de un salteado en wok de fideos de arroz y brotes de soja. Puede incluir huevos, pollo, gambas o tofu. Todo aderezado con salsa de pescado, salsa de tamarindo, pimiento rojo, cacahuetes picados, cilantro y zumo de lima.
Esta es una de las especialidades del restaurante madrileño Thaidi, un restaurante muy acogedor situado a pocos metros del Parque del Retiro. Este local ofrece una buena carta de cocina tailandesa. En tiempos de pandemia brinda solo servicio a domicilio.
Bulgogi
Bulgogi significa ‘carne de fuego’. Es un plato elaborado con ternera cortada en tiras y marinada en soja, azúcar, ajo y aceite de sésamo. Se cocina a la parrilla y se la acompaña de vegetales y arroz. Típico de la cocina coreana, que se distingue de otras cocinas asiáticas por sus texturas y sabores.
El restaurante Korea, en Madrid, se especializa en cocina coreana, y en él es posible degustar este plato y otros. El mandu, yache tigim, keran sam, ochin oh jecal, son otras especialidades de Korea.
Dumplings
Son muy populares y conocidos. Se trata de unas empanadillas chinas de masa fina rellena de verduras picadas y también de carne o pescado. Se preparan fritas o hervidas, y los ingredientes de los rellenos varían según las preferencias de los comensales. En el restaurante madrileño Pink Monkey se ofrecen unos dumplings de carabinero y de gamba espectaculares.
Nasi Goreng
Indonesia se luce con su plato más representativo: al Nasi Goreng. El arroz frito es el protagonista de esta preparación. Se cocina con salsa de soja dulce y se acompaña con ingredientes adicionales, como huevo frito, pollo, satay o pan de gamba. En los restaurantes Tuk Tuk de Madrid se elabora un Nasi Goreng auténticamente indonesio.
Pollo en adobo
Una preparación especial del pollo que es típica de Filipinas. En realidad, la cocina filipina es fusión de costumbres y tiene fuerte influencia española. El adobo es un rasgo distintivo de la gastronomía filipina. Es una especie de guiso que se puede hacer con pollo, cerdo o pescado. La soja, el vinagre, el ajo machacado y el calamancí forman parte de la receta.
El Ramen y el Sashimi, propios de Japón, el Pato Laqueado, típico de la China, el popular Pollo Tandoori, originario de la India, son otros platos muy representativos de la cocina asiática.
¿La cocina asiática es siempre picante?
No. Existe la idea de que toda la comida asiática lleva mucho picante, pero depende mucho del país y de la región. La cocina tailandesa o coreana suele usar bastante chile, mientras que la japonesa normalmente apuesta por sabores más suaves y equilibrados.
¿Cuál es el ingrediente más utilizado en la cocina asiática?
El arroz es probablemente uno de los ingredientes más importantes y consumidos en gran parte de Asia. También son muy comunes los fideos, la salsa de soja, el jengibre, las verduras frescas y distintos productos fermentados como el miso o el kimchi.
¿La cocina asiática puede ser saludable?
Sí, muchos platos asiáticos utilizan ingredientes frescos, verduras, pescado y técnicas de cocción ligeras como el vapor o el salteado rápido. Aun así, también existen recetas fritas o bastante calóricas, así que depende mucho del tipo de plato y de cómo esté preparado.