Los mercados del mundo son el espacio ideal para los amantes de la gastronomía y del buen comer. Viajeros y locales los recorren y descubren en sus propuestas productos tradicionales y regionales o exóticos. La venta en los mercados tiene una energía especial que se traduce en formas, colores, sabores y aromas. Es la vida misma que fluye y encarna en esos productos que esperan pacientes a su comprador. Si buscas un lugar para proveer de productos diferentes e interesantes a tu restaurante, uno de estos mercados del mundo te interesará.

Un universo irresistible para los sentidos de cualquier persona se genera en esos mercados gourmet, que tienen vida propia. Esa vida que le proporcionan productores, artesanos, cocineros y vendedores que saben cómo tentar a sus clientes.

¿Cuáles son los mejores mercados del mundo?

Mercado de la Boquería, en Barcelona, España

El mercado de La Boquería es un escenario perfecto para las visitas de los barceloneses, habitantes de áreas vecinas, y en general para turistas de todo tipo. Se trata de un atractivo turístico que impacta a los viajeros del mundo, y que está considerado una de las atracciones más destacadas de Barcelona.

¿Qué se vende y qué se compra en la BoqueríaLa gran entrada de hierro del mercado es el puente hacia el completo mundo de los alimentos españoles y del mundo. Es el mercado alimentario más completo de Cataluña.  Lo rodean bares y puntos de venta de comida elaborada, todo está dispuesto para disfrutar del tiempo de permanencia en la Boquería.

Mercado de San Miguel, en Madrid, España

Es casi un templo de la cocina española. Con más de 100 años de vida, es uno de los principales mercados gastronómicos del mundo. Recorriéndolo, se capta la riqueza de sabores de la pujante y diversa España gastronómica. Jamón ibérico, marisco fresco de Galicia, arroces y quesos mediterráneos, y un disfrutable y completo tapeo aseguran una gran experiencia para los visitantes.

El Gran Bazar de Estambul, Turquía

Aromático y especiado, como lo es, en general, la gastronomía turca, el Gran bazar se ubica en un gran pabellón que ocupa 64 calles.  Se lo considera el mercado más grande y variado del mundo.

En el gran Bazar se vende desde joyas de oro, ropa y accesorios para el hogar, hasta todos los productos propios de la cocina turca. Atraen la atención las pirámides de especies multicolores, los frutos secos y las elaboraciones en base a hierbas. Es un mercado en el que el exotismo y el bullicio casi estridente de los vendedores que intentan captar a los clientes, son notas destacadas.

Vanha Kauppahalli y Hauppatori, en Helsinki, Finlandia

Es un antiguo mercado, visita obligada de los paladares curiosos. Está ubicado cerca del puerto y allí se vende todo tipo de marisco, pescados, verduras. Lo local es el foco de este mercado, que muestra la riqueza de la producción alimentaria típica de Finlandia.

St. Lawrence Market, en Toronto, Canadá

El mercado St. Lawrence es como un supermercado gigante que reúne todo lo que se necesita en la cocina. Está  dedicado exclusivamente a los productos alimentarios.  Panaderías, carnicerías, pescaderías, fruterías, venta de frutos secos, de quesos, de frutas y verduras al natural y en conserva, todo está allí.  Una vez por semana, se instalan en él los agricultores, con sus producciones frescas.

Mercados flotantes de Bangkok, Tailandia

Es, quizás, el estilo de mercado más original y curioso del mundo.  Las barcas que transitan por los canales tailandeses ofrecen frutas, verduras y jugos frescos. Se desplazan en los alrededores del río Chao Phraya, y se instalan en las orillas. Las cocinas también navegan, y en ellas se preparan y ofrecen platos típicos.  Es una forma de conocer la gastronomía tailandesa muy integrada a la cultura del lugar.

Mercados flotantes de Bangkok

Mercado de pescado de Toyosu (ex Tsukiji), en Tokio, Japón

El mar, fuente de la alimentación nipona, se instala en este mercado, en donde se venden más de 450 especies y productos del mar.  Está considerado el más grande de su tipo en el mundo. Diariamente se comercializan unas 3000 toneladas de productos.

Hasta fines del 2018 funcionó en Tsukiji, y luego se trasladó a Toyosu, construido con pasarelas y miradores.  El mercado ofrece ahora un original espectáculo, que permite que trabajadores y visitantes convivan armoniosamente.

Sidney Fish Market, en Australia

La ciudad considerada como una de las mejores del mundo en calidad de vida, muestra la base de su gastronomía en este mercado.  Todo tipo de pescados y mariscos propios de la región se comercializan allí. Pero en realidad, es mucho más que un simple mercado.

Su infraestructura está formada por un puerto pesquero, el mercado propiamente dicho, una escuela de cocina y una plataforma para consumir productos recién cocinados.  Lo rodean otros establecimientos, tales como bar de sushi, charcuterías, panaderías, mercados de frutas y verduras, tiendas de bebidas.  Visitarlo asegura una experiencia que no hay que perderse.

Mercado Naschmarkt, en Viena, Austria

Es un mercado con gran historia, como toda Viena.  Sus comienzos datan del siglo XVI, época en la que se vendían casi exclusivamente leche y quesos.  En la actualidad reúne una oferta culinaria variada, en productos y comidas elaboradas. Cocina vienesa y cocina internacional, hindú, vietnamita, italiana,  se vuelven un punto de encuentro de habitantes locales y de turistas de todas las edades.

Mercados de Oaxaca, México

Oaxaca es pueblo de mercados y merece su tiempo en las agendas de viaje al epicentro de la cultura maya.  Los sentidos se activan y disfrutan de tantos aromas, colores, sabores y formas.  Uno de los más representativos es  el Mercado de Abastos, que ofrece las producciones de Oaxaca y sus alrededores.  Otro muy visitado es el Mercado de Tlacolula de Matamoros. Tortillas, barbacoas, salsas, chiles picantes, tasajo, cecina y hasta animales vivos, se venden en este mercado.

Mercado de Fez, Marruecos

El de Fez es un mercado en el que se comercializan productos diversos y típicos de Marruecos. Artesanía en cerámica, cuero, metal, tejidos conviven con los productos gastronómicos propios de la identidad de esa zona del mundo. Dátiles, dulces de coco, almendras y miel, mucha azúcar y especias, tés y azafrán, atrapan la atención de los visitantes del mercado. El regateo y la insistencia de los vendedores es un rasgo característico de las negociaciones en este mercado.

No son mercados gourmet, pero tienen esa riqueza propia de las tradiciones y de las culturas locales que tanto habla de los pueblos en los que se instalan. Visitar estos mercados, es sumergirse en la verdadera identidad de esos pueblos.