El futuro cada vez está más cerca y muy pronto los comensales podrán tener comida impresa en 3D en los menús de restaurantes. El pionero será un restaurante de Wolvega, en Países Bajos, donde se disfrutan los platos del chef holandés Jan Smink.

Una asociación para sorprender e innovar

El chef Smink se ha asociado con la empresa fabricante de impresoras en 3D Byflow, y juntos preparan la apertura de un gran proyecto de comida impresa en tres dimensiones. Aunque la impresión de comida en 3D no es una novedad, pues ya hay varias empresas trabajando en ello, de la mano de Byflow y el chef Smink se ofrecerán platos y propuestas exclusivos y de un elevado nivel de calidad e innovación.

Un nuevo restaurante

Aunque no hay una fecha segura, el nuevo restaurante de comida en 3D se abrirá hacia el próximo mes de septiembre. Mucho antes conoceremos su nombre, e incluso podremos ver más detalles del nuevo proyecto en el sitio Web oficial. En la nueva página online, los clientes que lo deseen ya podrán ir reservando mesa para ser los primeros en participar en este nuevo concepto de la cocina en tres dimensiones.

Otro aspecto que se ha hecho público, es que la cocina del nuevo restaurante que nace de la asociación entre Smink y Byflow estará abierta al público. Los clientes podrán disfrutar, de esta forma, de la fusión entre el trabajo de los cocineros y la innovadora tecnología de las máquinas impresoras en 3D.

Más que un restaurante

Este nuevo establecimiento no será únicamente un restaurante para comidas, sino que también servirá de centro base para la investigación y el desarrollo de la gastronomía y la cocina en 3D. El local estará instalado en un edificio donde había un Banco; será además un espacio de lujo para hacer demostraciones de la impresora Focus, uno de los productos estrella de Byflow, que está revolucionando el mundo de la gastronomía.

La trayectoria de Jan Smink

Son muchos los premios que Smink ha ido recibiendo a lo largo de su carrera. El más conocido de ellos es el Bocuse d’Or, que el joven chef ha recibido en más de una ocasión. Además, ha tenido la oportunidad de trabajar en un restaurante con tres estrellas Michelin.

Desde hace algún tiempo, Smink mantiene una colaboración con la empresa Byflow, una de las firmas que más se están destacando en lo que a impresión en 3D se refiere. El objetivo de este proyecto es crear nuevas experiencias en los comensales, y a la vez potenciar la tecnología en tres dimensiones, de la mano de Byflow.

Según sus palabras:

“Para sorprender a mis invitados con una experiencia nueva y única, quiero estar abierto a las tecnologías innovadoras. Al utilizar la impresora de alimentos Focus 3D, puedo experimentar con ingredientes locales tradicionales y servirlos en formas que de otro modo no serían posibles. Estoy emocionado de que mi restaurante sea el primero en Holanda en hacerlo”.

Una máquina pionera: Focus 3D

Ya se presentó hace muchos meses, y es considerada la primera gran impresora 3D de comida. Entre sus peculiaridades está la posibilidad de imprimir en diferentes materiales, desde arcilla, humus, alimentos como el chocolate y mucho más.

Tras sacar al mercado esta impresora en 3D, desde Byflow decidieron probar la experiencia de un restaurante itinerante, basado en la impresión en tres dimensiones. El proyecto se llamó Food Ink, y además de la comida se creaba y se imprimían platos, vasos, los cubiertos y hasta elementos de la iluminación de estos establecimientos.

Las impresoras en 3D de Byflow serán la clave en el nuevo restaurante que se abrirá en Wolvega.

 

Fuentes de imágenes: Eventoplus  / Vanitatis – El Confidencial  /  Diario Huarpe