¿Qué diferencia a un restaurante exitoso de otros que tienen que echar el cierre al poco tiempo de la inauguración? Hay muchos factores que los gerentes y dueños de estos locales pueden llevar a cabo para obtener ventajas competitivas.

La presencia física en el comedor
La calidad de servicio siempre es un factor clave. Hay que planificar bien el tiempo para estar presente en cada restaurante, lo que supondrá a la larga una representación positiva de la marca y de la empresa.
El equipo de empleados recibirá un refuerzo positivo si el gestor o propietario está presente y se implica en el día a día de la actividad. Además, hay que detenerse a hablar con todas las mesas, para asegurarnos de que los clientes disfrutan con los platos, y que la atención es satisfactoria para ellos.
A los clientes les gustará ver como el creador, el dueño del local o el chef habla con ellos y dedican un tiempo aunque solo sea para saludar. Este tipo de acciones suelen provocar que los clientes vuelvan.

Los precios
El precio tiene que ser razonable en consonancia con la calidad, la innovación, el área o zona, el estilo y la economía locales, etc. La localización del restaurante es uno de los factores más importantes para la determinación del precio de los platos de la carta o de los menús.

Productos locales y de temporada
En el género está la diferencia. Unas técnicas profesionales de tratamiento de alimentos aportan valor, la creatividad también. Pero el producto puede conseguir que un plato tenga una extraordinaria calidad.
De ser posible hay que utilizar productos locales, lo que garantizará ingredientes más frescos. Hay que evitar grandes distribuidores y proveedores mayoristas que tienen que envasar al vacío, congelar, empaquetar y enviar género, etc.
Además, utilizando proveedores locales proyectamos la imagen de invertir y ayudar a la economía local. El aspecto social siempre es muy valorado.
Adquirir productos de temporada nos asegura que los ingredientes que utilizamos están en el grado más óptimo de sabor, textura, frescor y precio.

Diseño y ambientación
La decoración del restaurante debe estar en consonancia con el estilo elegido para el mismo. Pero también es una buena idea combinar toques diferentes en el mismo espacio. Por ejemplo, un patio o terraza exteriores que aporte música en directo, en un ambiente más informal y rústico; y en la parte interior, un salón comedor privado, más intimista, formal, y con un ambiente tranquilo.

Clientes de diferente nivel
¿Quién es el cliente ideal del restaurante? Hay que saber identificar los que más consumen, los que mejores comentarios hacen en las redes y foros sociales. Esos son los clientes que interesan y cuyas visitas hay que potenciar, mediante ofertas, promociones irresistibles, ofreciendo sus platos preferidos, investigando qué tipo de servicios prefieren, un sistema de puntos para canjearlos por una invitación, etc.

Análisis de la competencia
Siempre funciona bien echar una ojeada a otros restaurantes, dentro del mismo segmento. ¿Qué ofrecen estos locales? Seguro que encontraremos más de una idea para atraer más clientes a nuestro restaurante.

Empresas y oficinas de nuestro entorno
Empresas, polígonos industriales, edificios de oficinas, naves de trabajadores, etc. Todos ellos son fuentes de posibles clientes.
Como primer paso, podemos seleccionar las empresas más importantes, las que tienen un mayor número de trabajadores, y realizar una visita donde ofreceremos una buena oferta de bienvenida para la hora del almuerzo, dejaremos folletos publicitarios, cupones de promoción, etc. Incluso podemos pensar en bonos mensuales, semanales, trimestrales, etc.

La publicidad cruzada
Una buena técnica de marketing es ofrecer a negocios importantes del entorno de nuestro restaurante una publicidad cruzada. Es decir, incluir en la publicidad que hacemos de nuestro negocio referencias a un servicio de peluquería, por ejemplo, para que en la publicidad de esa peluquería también se recomiende venir a comer a nuestro local, tras una buena sesión estética.

Algunas ideas creativas e innovadoras
En tiempos difíciles y con una elevada competencia, hay que utilizar el ingenio para atraer más clientes al restaurante.
En la actualidad de la hostelería vemos algunas ideas:

  1. La subasta de platos. En algunos restaurantes sacan los platos humeantes, ya elaborados, y el cliente que levanta la mano antes se los queda. La ventaja para el local es la optimización de productos y una mayor agilidad en la cocina, al no haber exceso de comandas. Para el cliente, es una forma divertida de conseguir el plato que más les apetece, por su aspecto visual.
  2. Algunos restaurantes ofrecen el cocinado de los ingredientes que los clientes lleven. Es decir, por una módica cantidad, el restaurante cocina la comida que los clientes aportan. Existe la opción de que el local ponga la bebida y la cobre aparte, o también sea el cliente quien la lleve, y solo pagará por los servicios de elaboración y uso de comedor. Esta interesante idea puede combinarse con publicidad en los mercados de abastos y centros comerciales de la zona, de este servicio de cocinado en nuestro restaurante. El cliente compra el género y ve que no es necesario cocinarlo en su casa.
  3. Cada vez es más extendido realizar descuentos por no utilizar el móvil. Las aplicaciones de mensajería instantánea, el correo electrónico a través del móvil, etc., suele quitarnos demasiado tiempo. Para muchas personas hay una verdadera obsesión en ello. Los restaurantes que llevan a cabo esta acción comercial, tienen un servicio de depósito y guarda de móviles en un guardarropa. De esta forma, se trata de potenciar la atención de los clientes y su disfrute en lo que están comiendo, y también en la compañía que tienen en la mesa.