El confort y la estética son factores que captan clientes.  Imaginarse cómodamente instalado en un ambiente agradable, provoca en las personas  ganas de visitar el lugar.  Ocurre una especie de transferencia emocional que hace pensar en lo bueno que será disfrutar de ese ambiente. Por eso, además del menú y de los precios, el mobiliario de hostelería es también un   componente que contribuye a la elección de los clientes

El mobiliario de hostelería en la imagen del restaurante

La imagen que el local genera en el cliente está integrada por varios elementos.  El servicio es uno de ellos.  La amabilidad del personal y la calidez y excelencia en los vínculos destacan a un restaurante, y su falta lo destruye. La higiene del local es otro elemento fundamental, especialmente en estos tiempos en los que la desinfección es imprescindible.  Y, por supuesto, el menú y los precios también inciden.

Pero no son las únicas razones por las que las personas eligen un restaurante y descartan otros.  Un local puede tener los mejores platos y precios, un servicio excelente y una asepsia total, y, sin embargo, puede ser segundón en las elecciones.  El ambiente se vuelve decisivo.

Mobiliario de hostelería como estrategia de marketing

La modernización de los restaurantes es un rasgo destacado de este siglo. La necesidad de centrar el negocio en la experiencia global del cliente y no solo en la comida, ha traído a la escena un cierto protagonismo del mobiliario de hostelería. 

La diferenciación de un restaurante con otros similares, puede estar determinada por un equipamiento y un ambiente especiales. Se trata de equipar al local para que acompañe las preferencias del cliente.  Estos factores forman  una seña de identidad que permite atraer público. Y en esta diferenciación en un primer nivel de contacto del potencial cliente con el restaurante,  el mobiliario es actor destacado.

Los fabricantes de mobiliario de hostelería conocen bien el valor de sus productos en el marketing. Es así como piensan con creatividad en diferentes estilos que respondan a targets diferentes.

Esto hace que quien busca muebles para un restaurante, encuentra una extraordinaria diversidad. Eligiendo bien, podrá generar una personalidad original, una imagen única, de su negocio.  En base al perfil del cliente potencial, el restaurador definirá el ambiente y elegirá el mobiliario que más se adecue a los gustos y tendencias de las personas que quiere atraer.

Mobiliario de hostelería como estrategia de marketing

El mobiliario de hostelería: protagonista de la conquista de clientes

“La primera impresión es la que vale” dice un conocido refrán. Y en parte es así. Esa primera impresión que una persona tiene cuando conoce a otra persona, un lugar, un objeto, se graba y determina su idea de eso que recién ha conocido. Será difícil después borrar esa imagen y sustituirla por otra.

Esto pasa también con el local del restaurante.  En estos tiempos, el potencial cliente se forma esa primera impresión a partir de las imágenes y de los relatos que encuentra en internet.  Las fotografías y los textos que el restaurante, publica para difundir su propuesta, son base de la reacción del cliente. Este compone algo así como una pre-imagen que anticipa la definitiva, que completará cuando visite el local.

A través de esas imágenes, el potencial cliente se imaginará lo cómodo que le resultará pasar tiempo en ese lugar.   Se verá sentado en sillas, butacas, taburetes y pensará ‘qué placer’ o ‘qué incómodo’.  Visualizará un almuerzo o una cena en pareja, en familia, con amigos y anticipará muchas vivencias.

Y en este escenario que toca mucho con la psicología de las personas, el mobiliario de hostelería ocupa un lugar protagonista. Por lo tanto, el equipamiento de muebles del restaurante debe ser elegido en función del proyecto de restaurante. Y este, a su vez, se construye atendiendo a las expectativas de ese potencial cliente al que se quiere conquistar.

Mobiliario y marketing

El proyecto del restaurante responde a esa visión de su negocio que el restaurador tiene en su mente cuando monta su establecimiento.  En función de esas consideraciones previas se adaptará la estética y el amueblamiento del local. Por ejemplo, si la intención es que la gente de oficina se instale en el restaurante para trabajar o realizar reuniones de negocios mientras almuerza, habrá que disponer de mesas y asientos apropiados para que eso sea posible.  Si se busca que los jóvenes sean asiduos visitantes, el mobiliario y la ambientación serán diferentes.

Es fundamental que el mobiliario trascienda los muros del local, que se conozca, que se difunda.  Debe ser incluido en la estrategia de marketing, porque mostrará la sintonía del restaurante con el interés de las personas.  Enfatizar este aspecto del restaurante a la hora de las publicaciones es una manera de decir ‘aquí está lo que buscas’. 

Mobiliario de hostelería como estrategia de marketing

La imagen, fotografías y vídeos, son herramientas de primer nivel en el marketing que promueve la composición del ambiente.  Nada mejor para un potencial cliente que ver esos muebles, las formas, los tamaños, los colores antes de disponer de ellos.  

Esas imágenes serán como una invitación al observador para que sea parte de esa escena en la que se muestran situaciones esperadas por el cliente.   El observador se reconocerá como involucrado en esa experiencia. Y así, surgirán las ganas de probarlo.

El restaurante vende emociones

El desafío de los restauradores es complejo, siempre existió una competencia en platos y precios. Pero en la actualidad, los locales compiten por ofrecer las mejores experiencias y despertar emociones positivas. Este es un plus que los clientes buscan y que define su elección a la hora de la decisión.  El marketing es una herramienta imprescindible para abrir el local al público. Y abrirlo en las redes sociales, en la web, en flyers, en emails, es mostrarlo minuciosa y detalladamente.  Hay que vender emociones, hay que apelar a las ganas de vivir lo que el local ofrece.