La venta de productos propios en los restaurantes ha crecido. Estos establecimientos crean productos con rasgos particulares, tales como salsas, vinos, etc. Les imprimen la marca del sitio y los comercializan dentro de sus clientes. También a través de proveedores locales.

Es una tendencia muy interesante que se ha ido imponiendo. Sin embargo, no siempre se ajusta a toda la normatividad vigente. Desarrollar un producto alimenticio supone dominar ciertas técnicas de preparación y conservación. También cumplir con la reglamentación fitosanitaria del caso.

La venta de productos propios, una estrategia ganadora

Cuando un restaurante incluye venta de productos propios, su nivel de prestigio aumenta. Los clientes, usualmente, quedan muy bien impresionados con esto. Lo asumen como un plus en su experiencia.

Los productos propios no siempre se venden. A veces simplemente se utilizan en las preparaciones del establecimiento. Tanto la venta como el uso generan magnífica impresión entre los usuarios.

Si el cliente percibe que hay calidad en estos productos, probablemente aumentará su confianza hacia el establecimiento. Esto incide en su valoración y fidelización con el restaurante. Lo percibirá como un espacio en el que se le da máximo valor al usuario.

De igual manera, la venta de productos propios es una oportunidad para proporcionar información valiosa. A muchos clientes les interesa saber sobre los componentes de los alimentos. También suelen ver con muy buenos ojos que se les entreguen datos nutricionales de interés.

Las claves en la venta de productos

La venta de productos debe sumar y no restar. Lo más importante es que se ofrezcan artículos de excelente calidad. De lo contrario, se corre el riesgo de conseguir un efecto no deseable sobre el establecimiento.

Para potenciar la estrategia de la venta de productos conviene tener en cuenta:

  • Hacer una investigación de mercado previa. Se debe saber qué alimentos transmiten el concepto de calidad; también cuáles inspiran sentimientos de orgullo local.
  • Iniciar con baja producción. En ocasiones se debe ensayar varias veces antes de dar en el blanco. Algunos productos alcanzan aceptación, mientras que otros no. Por eso en principio no vale la pena producir un volumen muy alto.
  • Escalar con los productos que tengan éxito. Si uno de los productos alcanza buena aceptación, es hora de pasar a otro nivel. Lo aconsejable es venderlo por Internet o distribuirlo al por menor.
  • Buscar alianzas estratégicas. Un proveedor local podría ser de gran ayuda en la venta de productos propios. También las agrupaciones o gremios especializados.

Los productos se deben manipular y almacenar aplicando todas las normas de seguridad. Un descuido en este aspecto puede llevar a graves problemas. Incluso podría dar origen a una demanda legal.

Una comercialización exitosa

Para que la venta de productos sea todo un éxito, se deben tener en cuenta algunos aspectos de marketing. Los más importantes son:

  • Solicitar y tomar en cuenta los comentarios de los clientes en redes sociales.
  • Presentar los productos de una manera atractiva. El empaque debe tener un diseño adecuado. Como todo en gastronomía, estos productos también entran por los ojos.
  • La exposición de los productos debe ser atrayente. Tomar muy en cuenta la buena disposición de los artículos y una iluminación adecuada.
  • Otorgarle un valor turístico al producto. Esto se logra mediante alianzas con actores del sector y es una magnífica vía para promover las ventas.
  • Comercializar los productos por medio de programas de fidelización.

 

Fuentes imágenes: palomadequinto.es / TripAdvisor  /  Azúcar y Orégano