Las comisiones que cobran las instituciones financieras por el uso de las tarjetas de crédito tienen inquieto al mundo de la restauración. Pagar en restaurantes con estas tarjetas, genera costes extras para los usuarios. Como medida para reducir estos gastos que el uso de tarjetas genera al cliente, los restaurantes intentan otros sistemas de pago.

España ha logrado regular este asunto. El Real Decreto Ley 8/2015 específicamente prohíbe cobrar comisiones por uso de tarjetas de crédito. Pero no todos los países han procedido de la misma manera. Y en estos casos, generalmente el negocio beneficia a las entidades bancarias; no se beneficia el restaurante y se perjudica el cliente.

En Estados Unidos, por ejemplo, los costes generados por el uso de tarjetas de crédito suman noventa mil millones de dólares anuales.  Es dinero de la gente, del consumidor o del comerciante a quienes se encarece su vida y el negocio.  Un motivo más que válido para intentar otros modelos.

¿Se puede pagar en restaurantes sin usar tarjetas de crédito ni efectivo?

La tecnología es como una diosa generosa que se presenta ágil a solucionar los problemas de la gente. El ingenio y los conocimientos técnicos se ponen en movimiento y las novedades aparecen.

marketing restaurantes

El uso de App cómodas y siempre disponibles en cualquier dispositivo digital, abre las puertas para evitar las tarjetas en los pagos.  Cada vez más locales adoptan esta modalidad como opción para pagar en restaurantes.

¿Los precursores comerciales? Starbucks, Walmart y Kohl’s han sido los revolucionarios en los métodos de pago incorporando a sus webs y apps herramientas de pago propias.  Los bancos quedan fuera de comisiones y el negocio es entre dos: comprador y vendedor. El trío que integran las financieras, comienza a desintegrarse.

¿Por qué la inquietud por el cambio?

Se ha producido un cambio en la conceptualización del comercio. El medio de pago, que hasta hace un tiempo era problema del comprador, es asumido como un valor estratégico para el vendedor. Los beneficios que un vendedor pueda brindar al comprador conquistan clientes. Y los canales de pago pueden volverse útiles en este sentido.

Las app, sean propias o de uso común, solucionan el problema de pagar con el celular, por ejemplo. Ya no es necesario cargar dinero en efectivo o tarjetas. Son como cajeros virtuales siempre disponibles y muy cómodos.

Los modelos más desarrollados, que son también los preferidos, tienden un puente entre la cuenta bancaria del comprador y la del vendedor. Es el sistema que usa Cumberland Farms, la cadena de tiendas de alimentación de la costa este estadounidense. El objetivo de entrar en esta modalidad de pago fue, precisamente, evitar el pago de las comisiones por transacciones con tarjetas de crédito.

Automatic Clearing House

Con los ojos puestos en el mundo, los empresarios restauradores están acogiéndose también a estos sistemas. El principal proveedor es la Automatic Clearing House (ACH).

Paralelamente, hay empresas que se han dedicado a llevar a la práctica estos sistemas para pagar en restaurantes. Tal es el caso de Chargebee, MyCheck y Ontray, entre otras. Día a día surgen iniciativas con esta meta.

Sin embargo, hay que reconocer que el ACH es también una empresa, y por tanto percibe comisiones. Pero mantiene un sistema de cobro de tarifa plana que oscila entre 25 y 75 céntimos de dólar.  Cuanto mayor sea el número de operaciones móviles, menores son las tasas.

pago con móvil

LevelUp

Es otra de las empresas que trabaja con la meta de ayudar a los restaurantes a minimizar los costes de comisiones. Es muy utilizada por los restaurantes en el mundo; no en vano se considera a sí misma como líder en el mercado.

La plataforma conecta a los restaurantes con una experiencia de cliente basada en lealtad, análisis y recompensas. Es un sistema múltiple y diverso.  Se instala en las aplicaciones de los restaurantes, posee una plataforma abierta, cuenta con canales de distribución asociados.  Por supuesto, se adapta a iPhone y Android.

Comodidad y seguridad sin tarjetas

El pago derivado para el que no se requieren números de tarjeta, es un sistema muy utilizado.  Hay personas que desconfían a la hora de ingresar los datos de sus tarjetas de crédito o débito. Si bien los sistemas actuales son bastante seguros, los hackers están siempre atentos y frecuentemente hacen de las suyas.

Existen métodos de pago que optan por otros caminos, dejando a un lado las tarjetas.  Veamos los más conocidos.

  • PayPal

Es un modelo de banco virtual que permite transferencias mediante correo electrónico o teléfono.  Quien paga deposita el dinero en su cuenta de PayPal y la envía al destinatario del pago.

PayPal

La transferencia es instantánea, por lo que el receptor tendrá su dinero acreditado inmediatamente. Paypal cobra comisiones, pero menores que las tarjetas. Ha resultado un método útil para todo tipo de pagos.

  • Trustly

Se trata de un servicio de origen sueco. Es otra buena opción para pagar en restaurantes y en otros tipos de comercios. Mucha gente lo elige porque no requiere ingresar datos de tarjetas de crédito. Las operaciones con Trustly no pasan por las tarjetas.

Mediante esta plataforma, la persona que paga accede a su cuenta bancaria online desde el restaurante que lo ha instalado. Transfiere el importe a la cuenta del comercio. El comerciante corrobora el pago y se termina la operación.

Una ventaja importante de este sistema, es que no existen límites en los montos a pagar; la única limitación es el dinero disponible en la cuenta bancaria del usuario.

Estas y otras nuevas propuestas se presentan como modalidades que día a día tienen más adeptos. Tradicionalmente ha existido cierta reticencia a realizar pagos con plataformas personalizadas y desconocidas por el cliente.

En la práctica, el público va adquiriendo confianza en estos mecanismos y reconociendo sus ventajas.  Todo parece indicar que los pagos móviles son una de las innovaciones con más perspectivas de crecimiento futuro.

Como vemos, el mundo de las tarjetas de créditos todavía está muy vivo y muy vigente. Por tanto, si el restaurante decide adoptar alguna de estas nuevas modalidades, se sugiere mantener también la posibilidad del pago tradicional con tarjetas.