¿Es posible hacer pedidos de comida desde el coche sin dejar de conducir?  La respuesta es ‘sí’. Los desarrolladores de tecnología están siempre atentos a los usuarios. Con una empatía y una sensibilidad extraordinarias, descubren nichos de mercado en hábitos e inquietudes.  Y este es un buen ejemplo.

Las personas necesitan aprovechar cada segundo, cada minuto de su vida. Algunas lo requieren para dedicar ese tiempo al trabajo, otras para entregarlo al descanso y a la familia. Todo el mundo corre de aquí para allá y siente que cada instante que pierde es mucho más que tiempo perdido. El principio de marketing del ‘tiempo muerto cero’ se ha vuelto aspiración de todos.

En la práctica, el tiempo de traslado conduciendo un automóvil siempre es muerto. Es imposible conducir y hacer otra cosa en el mismo momento. La ley de circulación lo prohíbe. O era imposible, porque ahora se puede aprovechar ese tiempo para realizar pedidos de comida desde el coche.

Programas de manos libres para usar en el coche

La tecnología no deja de evolucionar, y comenzamos a ver todo tipo de aplicaciones. Es así quese han comenzado a desarrollar sistemas que permiten realizar pedidos de comida desde el coche mediante comandos de voz.

AnyWare es un ejemplo de esto. Se trata  un software que ya viene instalado en algunos automóviles. Integra un programa de manos libres. La cadena de pizzerías americana Domino’s aprovechó esta posibilidad y ha sentado un antecedente importante. Los conductores cuyos vehículos tengan AnyWare puede hacer pedidos de comida en Domino’s  desde el coche sin sacar las manos del volante.

Pero para quienes no disponen de esta posibilidad, Domino’s ha creado su propia app ‘Voice’. Toma pedidos realizados en el Smartphone con programa de voz. Realmente esto ya estaba instalado en el mercado; a partir de este antecedente, todo fue más fácil y rápido.

Alibaba y su app para pedidos de comida desde el coche

Ha sido Alibaba, el genio del retail online centrado en el cliente, quien  ha perfeccionado el sistema.Ha lanzado al mercado una App para realizar pedidos de comida desde el coche.   ¿Qué  gana  el usuario con ella?  Reducir los tiempos vacíos.  Si se pide comida mientras se conduce, al llegar a casa ya estará allí, o será muy corta la espera. 

Esta aplicación se enmarca en la filosofía general del sistema Alibaba. ¿Cuál es el fundamento sobre el que Jack Ma, creador de Alibabá, ha construido su imperio? El principio de base es el conocimiento del nuevo consumidor y de sus intereses y necesidades.

Este es su punto de partida.  Alibaba ha crecido y ha evolucionado porque se adelanta a los tiempos, anticipa comportamientos de las personas. Y les ofrece en cada momento lo que necesitan.  Tienda abierta todo el día, la multicanalidad en internet, entregas en tiempos mínimos, son requerimientos de estos tiempos.  Y para que este sistema resulte, el vínculo y la coordinación entre las acciones online y las offline es fundamental.

¿Cómo funciona la App para hacer pedidos de comida desde el coche?

El sector dedicado a la restauración se ha integrado casi masivamente a la ola tecnológica. Cada vez son más los restaurantes que ofrecen delivery, comida a domicilio. Algunos han diseñado su propio sistema, con pedidos desde la web y vehículos propios. Otros se han incorporado a sistemas de terceros que se ocupan de pedidos y entregas.

Las Apps para hacer pedidos de comida desde el coche aportan una buena oportunidad para que los restaurantes extiendan aún más su radio de acción.  Alibaba conquista paso a paso el mercado del delivery. Con la compra de Ele.me, logró conquistar el mercado asiático de la comida a domicilio.

La novedad es la creación de esta nueva App que funciona sobre AliOS, el sistema operativo propio de Alibabá.  Todo lo que necesita el conductor es hablar. La integración de la electrónica a la industria automotriz juega a favor del gigante chino, quien integra su sistema OS a todas las marcas que sea posible. Para que una app de este tipo realmente sea útil y cómoda, los desarrolladores agudizan su ingenio. La diversidad lingüística, las diferencias en tonos de voz y formas de hablar de las personas requieren softwares con una sensibilidad a prueba de errores.  El camino ya está abierto.