Muchos emprendedores están tras el sueño de abrir su propio restaurante. Otros quieren llevar ese anhelo a un nivel superior: ser las estrellas de su local.

Abrir un restaurante con marca de chef, además de ser una aspiración perfectamente legítima, es una técnica bastante útil de marketing. Porque a fin de cuentas, no solo se trata de preparar platos exquisitos, también hay que saber venderlos.

Marketing personal, un nombre con prestigio culinario

Para triunfar en cualquier negocio, no solo hay que tener un mínimo de conocimientos y habilidades dentro del área a emprender.  Hay elementos de sentido común que son sumamente eficaces y aplicarlos no requiere de mayor práctica o preparación.

Uno de los más importantes: hay que saber relacionarse, darse a conocer, establecer alianzas estratégicas. Saber venderse. Es lo que podemos llamar marcha de chef.

Más allá de ser un excelente cocinero, aquellos que trabajen para convertir su nombre y su cocina en una marca comercial reconocible entre el público, necesitan tener un reconocimiento público, incluso antes de empezar a vender su propia comida (y después también).

chef

Relaciones sociales y profesionales

La mejor forma de darse a conocer es a través de las interacciones personales. Los que quieran estudiar cocina y llegar a ser un chef reconocido, deben hacerlo en las mejores academias, no solo por el prestigio que esto implica, también porque estando en los mejores lugares se conoce a la mejor gente.

Quienes de verdad tengan talento, estarán rápidamente en el puno de mira de profesores y de otras personas con suficiente influencia dentro del mundo culinario para servir de empuje a cualquier carrera.  Pero es muy difícil que alguien ofrezca ayuda a personas antipáticas, con problemas para la interacción personal o con un ego demasiado grande. No se trata de caer en la adulación desmedida, es cuestión de mantener una actitud equilibrada: mostrarse dispuesto a aprender y sobre todo, a trabajar para alcanzar una meta.

Carácter personal

Para ser una estrella en la vida real, hay que tener carisma. El auge de las comunicaciones digitales ha permitido que cualquiera pueda ingresar dentro del mapa comunicacional y venderse.

En un pasado no demasiado lejano, cocinar ante una cámara para que las recetas llegaran al público consumidor de productos audiovisuales, era un privilegio para pocos. Producir para televisión, ya se trate de programas o de spots publicitarios, era y seguirá siendo muy costoso.

Ahora solo basta contar con un buen celular, acceso a internet y disposición de enseñar a otros a cocinar. Para colgar un vídeo en YouTube no hay que contratar a un equipo gigante de producción o a una agencia de publicidad. Incluso, una sola persona puede adelantar todo el proceso y brindar un producto multimedia de buena calidad. Con ello se forma la marcha de chef.

 

Pero un video en la red no es el fin en sí mismo, sino el medio. Ubicar la cocina digital en lo más alto de los buscadores, que sea visto por miles de personas y que su protagonista empiece a ganar prestigio es la tarea más difícil.

Pero con todo, sigue siendo más accesible promocionar un video por Facebook, Twitter o Instagram, que por cualquier canal de TV.

 La construcción de un proyecto en base a la marcha de chef

 ¿Qué implica tener un restaurante exitoso? La mayoría de las veces, valoraciones positivas: prestigio, seriedad, confianza, éxito. Calidad.

Otras de las ventajas del mundo multimedia, es que el ascenso al éxito se puede construir al revés. En el caso de los restaurantes y los cocineros, hasta hace muy poco había que abrir el local y darlo a conocer. Sin embargo, hoy un chef puede irrumpir en el imaginario colectivo vía Internet y después, con el prestigio cosechado sin haber vendido un solo plato, inaugurar su establecimiento.

Marketing personal, después de las estrellas

“Fácil es llegar, lo difícil es mantenerse”. Esta frase también puede ser aplicada al éxito de un restaurante.

Una vez alcanzado reconocimiento, prestigio y fama, llega la hora de fidelizar clientes y mantener la posición. Para ello, el marketing personal siempre tendrá sentido dentro de la marcha de chef.

Ferran Adriá

El mundo de la nueva cocina ha traído nacimiento de eso que muchos llaman los equipos multidisciplinarios y la innovación constante: para que una marca se mantenga siempre vigente, necesita mostrar la calidad de siempre, pero variando constantemente “el sabor”. Por ello se han vuelto comunes los laboratorios gastronómicos ligados a “estrellas de la cocina”, en donde la experimentación está a la orden del día.

Pero aquí no solo “cocinan” el chef y su equipo de cocineros, en compañía de técnicos y profesionales de la nutrición. En la nómina también figuran periodistas, jefes de prensa e imagen, científicos, expertos en marketing, publicidad y hasta realizadores audiovisuales. La conformación de estas estructuras de trabajo es adaptable: cualquier profesional de cualquier área del conocimiento que pueda aportar algún valor diferencial a la fórmula química en la que se esté trabajando, o sobre cómo venderla, será siempre bienvenido.

Las marcas dan siempre Show

En el mundo digital y en la vida real, un restaurante con marca de chef debe ser un show constante. Un evento, un espectáculo. Todo forma parte de una puesta en escena perfectamente diseñada, en donde el sabor de la comida por supuesto que es importante, pero no es más que un elemento dentro de una trama mucho mayor.

 

Fuentes imágenes: nuevolaredo.tv  /  Noticias DE ACA!    /  Vix