Se pueden congelar alimentos por diversas razones. La más común es haberse excedido en las compras. Se congelan los alimentos para evitar que se descompongan. El otro motivo por el cual muchas personas o locales comerciales congelan alimentos es aprovechar las sobras y no desperdiciar comida. Por último, se congelan alimentos para poder consumirlos fuera de temporada.

Congelar es una manera de ahorrar. Para que ese ahorro sea real, es necesario conocer las técnicas apropiadas para congelar alimentos y saber cuáles mantienen sus propiedades al ser congelados y cuáles no.

¿Cómo congelar alimentos?

Congelar alimentos es un procedimiento relativamente sencillo. Existen algunos pasos para hacerlo de manera eficiente:

  • Utilizar envases apropiados. Antes de comenzar el proceso de congelación se adquieren los recipientes aptos para este fin. Estos son bolsas herméticas especiales para congelar, envases herméticos y papel film.

envases congelar

  • Medir las porciones. Separar la comida en porciones pequeñas tiene varios beneficios. Primero, se congelan más rápido. Luego, se consumen las porciones necesarias sin descongelar el resto para que la comida no pierda sus propiedades. Esta también es una manera de ahorrar, consumiendo lo justo.
  • Volver a introducir rápido los alimentos que se compran congelados. Hay que guardarlos en el congelador, ya que de otra manera se rompe la cadena de frío.
  • Dejar espacio al llenar los envases. Los líquidos o salsas aumentan de tamaño. Por eso los envases no se pueden llenar hasta el tope, se deben dejar unos dos centímetros.
  • Enfriar la comida preparada. Cualquier alimento que haya sido preparado debe enfriarse por completo antes de ir al congelador.
  • Identificar los alimentos con nombre y fecha. Una vez congelados, en algunas oportunidades no se sabe qué alimento es. Por esto es útil poner el nombre en un lugar visible. Por otro lado, la fecha ayuda a consumir los alimentos de una manera ordenada, además de identificar fecha de caducidad.
  • Evitar volver a congelar. Se pierden el contenido nutricional y las propiedades de los alimentos. Además, este cambio de temperatura puede generar el ambiente propicio para la proliferación de bacterias. Sólo los alimentos que han sido cocinados se pueden volver a congelar.

Lo imprescindible para congelar alimentos

La temperatura es sumamente importante. -18ºC es la temperatura que garantiza la conservación de los alimentos. Esto quiere decir que no se desarrollan agentes patógenos que descomponen los alimentos.

Debido a la importancia de que se mantenga la temperatura, para congelar alimentos es imprescindible tener un congelador de buena calidad.

 Qué congelar y qué no

Huevos

Este alimento genera polémicas en cuanto a si se puede congelar o no. Para despejar dudas, los huevos no se pueden congelar crudos y en su cáscara. Se pueden congelar las yemas y las claras por separado. En el caso de las yemas, es necesario batirlas y guardarlas en un recipiente hermético.

Frutas

Todas las frutas se pueden congelar. Sin embargo, es necesario apuntar que todas pierden su textura y apariencia original. Por esta razón, el uso ideal de las frutas congeladas es en helados, batidos, merengadas, zumos, sorbetes y postres.

Para congelar la fruta hay que lavarla bien, pelarla y trocearla, para luego guardar en porciones. Algunas frutas toleran mejor el proceso de congelación, como los plátanos, la sandía, el melón y los frutos rojos. Los frutos rojos incluyen las fresas, moras, frambuesas y grosellas.

Pan

Es uno de los alimentos que las personas más congelan. La porción que se encuentra en las tiendas suele ser más de lo que se consume antes de que se dañe.

 Para congelar el pan, se debe dividir en porciones. En el proceso de descongelado, se puede pasar unos minutos por el horno o la tostadora. Queda como pan recién hecho.

Verduras

Se congelan crudas, peladas y troceadas. Las verduras se pueden poner hervir aun estando congeladas, lo cual hace que le procedimiento sea rápido. Se recomienda congelar sólo las verduras que se cocinan.

congelar verduras

Las verduras que se consumen crudas como tomate o la lechuga no se deben congelar, pues pierden sus características y se pueden tornar desagradables.

Otra manera de congelar las verduras es seleccionar pequeñas porciones de las que se usan para preparaciones básicas. Estas se guardan juntas y se tienen los ingredientes básicos para un guiso. Esta base puede incluir cebolla, pimientos y cualquier otra verdura de la preferencia de quien cocina.

Patata

Es una verdura particular, pues no reacciona al congelador de la misma manera que las demás. La patata adquiere una textura desagradable. Puede funcionar si se va a freír. De resto es preferible no congelarla, a menos que sea en puré.

Carne

La manera más común de conservar la carne es congelada. Para que su tiempo de vida sea mayor, es necesario quitar la grasa, los nervios, los tendones y los huesos. La grasa se pone rancia y altera el sabor de la carne, disminuyendo su durabilidad.

Leche

Se puede congelar sin problemas. El único aspecto a tomar en cuenta es que la leche desnatada se conserva mejor que la leche entera o con grasa.

Pescados y mariscos

Deben congelarse sin excepción si no van a consumirse de inmediato, pues su tiempo de vida útil es muy corto si se mantienen en la nevera. Los pescados deben estar limpios, sin escamas, huesos ni vísceras. Es importante tener en cuenta que los pescados no deben descongelarse y luego volverse a congelarse.

Caldos y sopas

congelar alimentos

Todos se pueden congelar en recipientes herméticos, debidamente sellados. Sería ideal desgrasar los caldos para que la grasa no se ponga rancia.

Pasta y arroz

Ambos pueden congelarse cocidos, no crudos. En sus versiones en caldo es preferible no congelarlos. Cuando se descongelan, la textura no es exactamente la misma, pero se pueden consumir. 

Los peores alimentos para congelar

Mayonesa

Pierde la consistencia debido a su composición química. Se genera una emulsión en sus partículas de modo que se nota como si sus componentes se separaran.

Quesos suaves

Debido a su alto contenido en agua, pierden la textura. Lo mismo sucede con el queso crema.

 

Fuentes de imágenes: ABC de Sevilla / Telemundo  /  delicias.tv