Cuando recreas la cocina de pueblo en tu restaurante afloran imágenes afectivas, reales o imaginadas, en las personas. El pueblo provoca sensaciones y emociones cálidas, de seguridad, de sencillez y de felicidad. Quienes han vivido alguna etapa de sus vidas en un pueblo, saben del transcurrir del tiempo lento,  del aire sano, de amigos y de un estilo de vida ideal.  Y los que no conocen lo que es vivir en un pueblo, idealizan y hasta añoran  esa forma de vivir tan diferente a la de las grandes urbes.

La cocina de pueblo evoca fogones humeantes en los que se cuecen productos naturales. En ellos no existen los ultraprocesados ni los conservantes.  En el ideario popular, la cocina de pueblo es carne de animales criados en praderas naturales, vegetales recién traídos de la huerta, leche ordeñada en el momento.

La tradición vive en la cocina de pueblo en tu restaurante

La cocina de los pueblos encierra las más antiguas tradiciones, que encantan a muchos comensales de restaurantes.  La tendencia por lo tradicional se impone en todos los ámbitos de la vida. La gente elige vacacionar en lugares de campo en donde experimenta toda la magia de lo natural y de las costumbres de otros tiempos.

Y la cocina tradicional es parte de esta tendencia, vive aún en los pueblos del mundo, es la raíz de la cocina mundial.  Está poblada de matices y de sabores que impregnan la gastronomía actual y que muestra una rica diversidad en países y regiones del globo. 

Cocina tradicional

¿Qué características tiene la cocina tradicional de los pueblos?

La cocina de los pueblos es cocina de hogar, es como la cocina familiar instalada en un restaurante.  Recetas de abuelas que se transmiten de generación en generación, mutando mínimamente para adaptarse a las épocas.

¿Cuáles son los rasgos propios de la cocina de pueblo?

Ingredientes

Este tipo de cocina utiliza ingredientes locales, de cercanías.  Se basa en materias primas de la tierra de las proximidades de la zona, productos de temporada, que se cocinan de diferentes maneras para enriquecer las propuestas. 

Métodos de cocción

En la cocina tradicional de pueblo, las técnicas son elementales y sencillas.  Cocciones largas de guisos y platos calientes, planchas y parrilla para las carnes perfuman la cocina adelantándose al sabor.

Todo sirve

En este tipo de cocina hay muy pocos residuos y desperdicios, pues todo sirve para cocinar. Cada hoja de un vegetal, para trozo de carne y huesos de un animal,  integra alguna receta.  Nada se desaprovecha,  todo se reinventa con creatividad.

¿Cómo instalar la cocina de pueblo en tu restaurante?

Se trata de adecuar el concepto.  Es preciso replanificar la cocina y recrear la carta, pero esto no es complicado, es cuestión de proyectar. El punto de partida será, por supuesto, un recetario adecuado que traslade al cliente a la cocina tradicional, la que imagina en el pueblo.

Con esta idea, habrá que investigar las producciones locales o de cercanías y los proveedores.  Si bien es cocina sencilla, el abastecimiento de materias primas puede complicar si no se organiza bien. 

Será necesario pensar en una carta rotativa, que cambie las propuestas de acuerdo con la estación y los productos que en ella crecen naturalmente. Esto es muy importante para generar la idea de una genuina cocina de pueblo en tu restaurante.

Y, si es posible, quizás convenga también adecuar la estética del salón sin perder el confort.  A las personas les entusiasman los ambientes de pueblo, pero no renuncian al bienestar. Es por ello que se deben conjugar ambas cosas.

A continuación, presentamos algunas ideas de platos tradicionales que no pueden faltar en la cocina de pueblo en tu restaurante.

El cocido madrileño

Un plato tradicional y típico de la cocina española, el cocido madrileño se consume en toda época, aunque en el invierno atempera el frío.  Existen diversas recetas que cada cocinero ha ido adaptando a su estilo y a los ingredientes disponibles. Sin embargo, hay materias primas que no pueden faltar: los garbanzos, la carne de cerdo y de gallina, el tocino de cerdo y las patatas.  También se le suelen agregar zanahorias, repollo, y hay quienes le incorporan chorizo y morcilla.

Realmente el cocido madrileño es uno y es múltiple, como cada plato de la cocina de pueblo que se prepara con lo que se tiene.  La historia de la gastronomía dice que se preparaba con habas.

El gazpacho

En verano, cuando las tomateras se tiñen de rojo, en las cocinas de los pueblos el gazpacho bien frío es un plato obligado.  Fresco, sabroso y saludable, comenzó siendo una forma de aprovechas los tomates que ya maduros había que consumir para no perderlos. 

Los ingredientes principales son el tomate, el pepino, la cebolla, el aceite de oliva, el ajo y el pan. Es como una sopa fría.  Se ha atribuido el origen del gazpacho a Andalucía, en donde se prepara el salmorejo, una receta similar.  Y en la actualidad, se lo encuentra en toda España,  en restaurantes pueblerinos o de las grandes ciudades.

La tortilla de patatas

Tortillal de patatas

Patatas, huevos y cebolla son ingredientes que no faltan en todos los tiempos y en todos los pueblos.  De ahí que la tortilla de patatas reine como un plato tradicional que todos los españoles parecen llevar en su alma.  Desde los restaurantes más sencillos hasta los de alta gama, todos ofrecen sus versiones de la tortilla de patatas. Hasta el popular Ferrán Adrià recreó su propia versión.

Pescados y mariscos, los pueblos del mar

Cada región aporta sus materias primas que, en la cocina de pueblo de tu restaurante, se transformarán en un plato perfecto. El Pulpo a Feira o Pulpo a la Gallega uno de estos platos tradicionales, tiene una historia muy peculiar. Cuentan que los gallegos secaban los pulpos al sol y al viento y luego los  transportaban  a la meseta. En el camino hacían paradas, y para alimentarse, cortaban el pulpo en rodajas, lo rehidrataban, lo cocían  y lo sazonaban con pimentón y aceite de oliva. Así nació este plato.

Bacalao, chipirones, angulas, mariscos, pescados diversos, todos son ingredientes que han enriquecido la cocina tradicional española.  La paella es y será siempre uno de los platos más tradicionales e internacionales del país.

Paella tradicional

Jamón serrano o ibérico

Imposible hablar de la cocina tradicional española sin referirse al jamón. Típico de las cocinas de los pueblos es entrar al restaurante y encontrarse con un gran jamón colgado de un palo grueso que pende del techo. Con cuchillo afilado, el anfitrión corta el jamón, delicia de todos en todos los tiempos.  Otros embutidos le siguen en tradición y consumo. El queso, el lomo embuchado, el chorizo, entre ellos.

La idea de dedicarte a la cocina de pueblo en tu restaurante es realmente una excelente iniciativa.  A las personas les gusta redescubrir sus raíces y esas tradiciones que les traen sabor a hogar.