La carne cultivada en laboratorio ya es una realidad en el mundo. Está presente como innovación en algunos foros alimentarios. Aunque ha sido aprobada en unos pocos países, poco a poco se instalan empresas que se dedican a su elaboración.
Sin embargo, todavía no se utiliza en el día a día de las personas en la mayor parte de los países del mundo, incluido España. Es una industria muy reciente, los laboratorios avanzan lentamente para garantizar la seguridad.
En especial, la valoración de los posibles impactos en la salud concentra la atención. Y aunque no se han encontrado peligros para quienes la consumen, el proceso de lanzamiento al mercado mantiene una gran cautela.
Como el producto está poco difundido, tampoco existe una demanda generalizada. Es más, hay encuestas que muestran que muchas personas son reacias a consumir productos “de laboratorio”. En el sentir popular, la característica de ser elaborada artificialmente se considera un rasgo negativo, contrapuesto a lo natural que es tendencia en la actualidad.
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¿Cómo se hace la carne cultivada?
La carne cultivada es un producto desarrollado a partir de células animales en un entorno controlado, es decir, en un laboratorio. Su producción comienza con la extracción de células madre de un animal, que se cultivan en un biorreactor utilizando un medio de crecimiento rico en nutrientes. Para esto se utilizan compuestos con aminoácidos, vitaminas, sales minerales y factores de crecimiento, generalmente derivados de fuentes naturales.
A lo largo del proceso, las células se multiplican, y se transforman en tejidos similares a los de la carne tradicional. La carne cultivada no necesita químicos artificiales para su producción. Solo se usan algunos aditivos que mejoran su textura y sabor, como proteínas vegetales o gelificantes, pero no requiere de conservantes ni antibióticos.
En este sentido es más saludable que la carne del animal faenado, en la que se suelen utilizar productos para prevenir enfermedades.
¿Cuáles son los beneficios de la carne cultivada?
La idea de la carne cultivada surge para ofrecer una alternativa sostenible a la ganadería convencional. Con el cultivo de las células se reduce el impacto ambiental, el consumo de recursos naturales y las emisiones de gases de efecto invernadero.
Además, es una propuesta que elimina el sacrificio del animal para obtener su carne, lo que contribuye al interés sobre el bienestar animal.
¿Cuáles son los beneficios de la carne cultivada en el restaurante?
La carne cultivada es una oportunidad para el restaurante que le permite diferenciarse en el mercado y alinearse a las tendencias de sostenibilidad y bienestar animal. Al integrar esta carne en el menú, el establecimiento puede atraer a ese público defensor de los animales al que le gusta comer carne y a los preocupados por la sostenibilidad del planeta.
También hay un beneficio operativo. La carne cultivada no depende de factores externos, como la sequía, las enfermedades del ganado o la incertidumbre del mercado. Ofrece una mayor estabilidad en costos y suministros y, además, permite un abastecimiento constante sin las fluctuaciones de la ganadería tradicional.
La producción en condiciones controladas reduce el riesgo de contaminación por bacterias, lo que mejora la seguridad en la cocina.
Y, en términos de imagen y marketing, ofrecer esta carne posiciona al restaurante como innovador y comprometido con la protección del ambiente.
Con perspectiva de futuro, la inclusión de la carne cultivada en la carta prepara al restaurante es un plus muy favorecedor, en un mundo en el que la sostenibilidad y la innovación mueven las decisiones de los consumidores.
¿Cuál es la reacción de la Unión Europea ante la carne cultivada?
En la UE, la carne cultivada se encuentra en fase de desarrollo y evaluación. De acuerdo al Reglamento 2015/2285, cada nuevo alimento debe someterse a una evaluación de seguridad antes de su comercialización. En esa etapa está.
En el 2024, la startup francesa Gourmey registró la primera solicitud para vender carne cultivada, específicamente foie gras, en la Unión Europea. Actualmente está en fase de revisión y evaluación en base a seguridad y valor nutricional. Se espera que este proceso se extienda como mínimo durante 18 meses.
Esto permite suponer que probablemente en 2026 se conseguiría la aprobación para la comercialización en la UE. Por tanto, hasta el día de hoy no se ha aprobado su venta en el mercado europeo, por lo que no se la encuentra en los supermercados ni en otros puntos de venta de productos gastronómicos.
¿Se elabora carne artificial em España?
En España se están realizando inversiones para conquistar este mercado emergente. Por ejemplo, BioTech Foods, una empresa biotecnológica, se ha unido a JBS para producir carne cultivada, producción que ya está en marcha.
La empresa ha establecido una planta en San Sebastián, que comenzó a operar a mediados de 2024. La fábrica tiene una capacidad de producción de a1.000 toneladas anuales. Existen planes de ampliación a 4.000 toneladas.
Hay países fuera de la UE en los que la carne cultivada ya ha sido autorizada para la venta, como Hong Kong, Singapur y Estados Unidos. En el mundo existen aproximadamente 160 empresas registradas para la producción de carne cultivada.
¿Qué platos elaboran los restaurantes que usan carne cultivada?
En los países en los que la carne cultivada está en el mercado, la oferta de platos todavía es limitada. Los chefs están experimentando para crear menús que tienten a los clientes y los inviten a probar esta nueva opción de carne.
En Singapur, la empresa Good Meat fue pionera en la comercialización de esta carne. Desde 2020, ofrece pollo cultivado. Los platos presentados incluyen preparaciones tradicionales asiáticas, como el pollo satay y los baos rellenos de pollo.
En Estados Unidos, en junio de 2023, dos empresas californianas recibieron la aprobación para vender el pollo cultivado. Por ejemplo, en el Bar Crenn de San francisco, se incluyó esta carne en un menú de seis pasos. También se venden hamburguesas.
El futuro de la carne cultivada dependerá de la evolución de algunos factores clave, entre ellos costos de producción. Actualmente la industria está trabajando para reducir estos costos a través de mejoras en los medios de cultivo y el desarrollo de biorreactores más eficientes.
Lo cierto es que, a largo plazo, la carne cultivada podría convertirse en una solución sostenible para alimentar a una población mundial en crecimiento, reduciendo el impacto ambiental y la cría y faena de animales.
Tendencias futuras
A medida que la carne cultivada se establece en el mercado, es probable que veamos una tendencia hacia la personalización de los alimentos. Los consumidores podrán elegir no solo el tipo de carne que desean, sino también las características específicas, como el nivel de grasa o el sabor. Esto podría abrir un abanico de posibilidades en la gastronomía, donde la creatividad y la innovación se fusionan con la sostenibilidad.
Aunque todavía estamos en las etapas iniciales de su desarrollo, la combinación de tecnología, sostenibilidad y un cambio en las preferencias del consumidor puede llevar a que pronto disfrutemos de esta alternativa en nuestros restaurantes. La espera puede ser larga, pero la promesa de una carne más ética y responsable está a la vuelta de la esquina. Con cada avance, nos acercamos un paso más a un futuro donde la carne cultivada sea una opción habitual en nuestros platos. ¿Estás listo para probarla?