El sector de hostelería se ve afectado por una situación que no resulta sencillo resolver. La falta de personal se ha convertido en una crisis que afecta gravemente a las empresas hosteleras.
Según el último informe de Turijobs by Stepstone, el 87% de los negocios están siendo afectados por la falta de personal. Lo que está en riesgo es la calidad del servicio, que es la base de la rentabilidad y de la sostenibilidad de muchos negocios. Y, por supuesto, la permanencia de los establecimientos en el mercado.
Tabla de contenidos
¿Cuáles son las causas de esta escasez de trabajadores para la hostelería?
La escasez de trabajadores se ha acentuado en los últimos años debido a una combinación de factores. Las condiciones laborales poco atractivas, salarios bajos, largas jornadas laborales, cambios en las expectativas de los empleados, son considerados las principales causas de esta carencia de personal.
La investigación de Turijobs by Stepstone muestra que el 95% de los trabajadores consideran que los salarios no son adecuados a las exigencias en la contratación y al esfuerzo y horas de trabajo de la propuesta laboral. Se considera que las propuestas de empleo son abusivas y precarias.
Muchos empleos surgen en tiempos de alta temporada. Pero una vez que esta pasa y la afluencia de clientes disminuye, una parte de los empleados queda sin trabajo.
Esta parcialidad provoca poca estabilidad. El secretario general de Hostelería de España, Emilio Gallego, ha manifestado que la falta de personal se debe en gran parte a la ruptura de las temporadas de contratación que comenzó con la pandemia.
Esto ocasiona una fuga de talento. Los trabajadores, aunque tengan formación en hostelería, optan por otros sectores que les ofrecen mejores condiciones. El sentir general es que el trabajo en hostelería está infravalorado, y este es el origen de los problemas.
Generaciones con valores y aspiraciones que no se ajustan a las ofertas laborales del sector

Los Milennials y los Centennials, potenciales trabajadores por su edad, tienen una mentalidad diferente a la de las generaciones anteriores. Buscan empleos que les proporcionen estabilidad, pero sin renunciar a la flexibilidad.
Aunque valoran un buen salario, priorizan aspectos como el equilibrio entre la vida personal y laboral y las oportunidades de crecimiento profesional. Y, precisamente, estas aspiraciones no se satisfacen con las propuestas actuales en hostelería.
Son generaciones que han crecido con tecnología. Especialmente los Centennials eligen trabajos que les permitan tener control sobre su tiempo y ubicación. Se han habituado a los emprendimientos online y valoran sus beneficios. Esto provoca que no se conformen con estructuras rígidas de trabajo.
Es evidente que las características del trabajo en hostelería no se ajustan a las aspiraciones de estas generaciones. Las empresas que entiendan estas expectativas y las integren en su estructura laboral, tendrán mayores oportunidades de atraer y retener a los trabajadores, especialmente a los talentosos.
¿Qué puede hacer el sector para superar esta falta de personal?
La salida a la crisis actual provocada por la falta de personal no es fácil. Existe una alta demanda de trabajadores y urgencia por cubrirla antes de que la temporada avance.
A simple vista, prometer mejores sueldos y dar prioridad a los candidatos con más experiencia podría resolver la emergencia a corto plazo. Pero esta solución solo trasladará el problema al futuro, cuando esos sueldos no pueden mantenerse.
La hostelería debe replantear sus métodos de contratación y elaborar estrategias que se adapten las condiciones laborales a las aspiraciones de los potenciales empleados. Debe cambiarse la perspectiva de selección y de empleo.
Algunas sugerencias:
Valorar qué puede aportar el candidato al restaurante
La capacitación y la experiencia siguen siendo valiosos. Pero los establecimientos deben preguntarse qué puede ofrecer cada candidato. ¿Dedicación? ¿Horas que está dispuesto a trabajar? ¿Inteligencia y rápido aprendizaje? ¿Ideas innovadoras? Con estos valores, la capacitación hará el resto.
Crear programas de formación y profesionalización
El sector hostelero debe crear programas de formación y profesionalización del sector específicos para cada perfil. Con esta medida se prestigian las profesiones, condición que puede atraer personal, al tiempo que se mejora el servicio.
La importancia del salario
El sueldo es un gancho importante. Una buena estrategia es que la propuesta salarial supere el mínimo interprofesional. El error de ofrecer el mínimo ha provocado que muchos trabajadores opten por otros empleos en los que obtienen ese mismo salario con menos carga laboral. Por lo tanto, es conveniente aumentar los sueldos para captar talento y retenerlo.
Modernizar la gestión de personal y la cultura empresarial
Es fundamental fomentar un ambiente de trabajo positivo, que ofrezca oportunidades de crecimiento y reconocimiento. Un liderazgo motivador y la implementación de incentivos como bonos por desempeño, pueden marcar la diferencia, especialmente en la fidelización y permanencia del talento.
La gestión de personal eficiente evitará las sobrecargas de trabajo y garantizará un mejor equilibrio entre los empleados. Permitir horarios flexibles dentro de ciertos límites, intercambio de turnos, ofrecer días de descanso pagados, son condiciones muy valoradas por los trabajadores.
Facilitar la incorporación de trabajadores extranjeros
Históricamente, la hostelería ha dependido de los inmigrantes, pero en la actualidad, las dificultades de regularización frenan su llegada. Ayudar en los trámites, facilitar alojamiento y otros beneficios, puede contribuir a cubrir vacantes.
Incorporar tecnología
La incorporación de tecnología se ha convertido en una solución clave para afrontar la escasez de personal. La automatización y la digitalización de procesos permiten reducir la carga de trabajo y mejorar la eficiencia sin necesidad de aumentar la plantilla.
El uso de herramientas tecnológicas avanzadas mejora la producción y reduce la necesidad de intervención humana en todas las áreas del establecimiento.
Para reducir el impacto de la falta de personal, es necesario que los establecimientos cambien su perspectiva. La solución es rever las estructuras rígidas y flexibilizarlas sin afectar el servicio.
Atender a las características generacionales de los potenciales trabajadores y ajustar las propuestas a sus demandas, contribuirá a superar esta crisis y a mantener al negocio en marcha.
Contratación estratégica
Afrontar la falta de personal también implica repensar el proceso de contratación. En lugar de buscar únicamente experiencia, se puede optar por formar a personas con potencial y disposición para aprender. Muchas empresas están implementando programas de formación interna que permiten a los nuevos empleados adquirir las habilidades necesarias mientras trabajan, lo que no solo reduce la presión de encontrar personal cualificado, sino que también ayuda a construir un equipo leal y comprometido.
Fomentar la colaboración
La colaboración entre distintos establecimientos de hostelería puede ser una solución eficaz. Compartir recursos, como personal temporario o incluso aprender de las mejores prácticas de otros negocios puede ser beneficioso. La creación de redes locales de apoyo puede fortalecer la comunidad y ayudar a enfrentar la crisis de manera conjunta.
Conclusión
La crisis de personal en la hostelería es un reto significativo, pero no insuperable. Con un enfoque proactivo que incluya la innovación en la cultura laboral, la implementación de tecnología, una contratación estratégica y la colaboración entre establecimientos, es posible no solo sobrevivir, sino prosperar en un entorno cambiante. La clave está en adaptarse y evolucionar, garantizando un futuro sostenible para el sector.