Salchichas, queso y cerveza suelen ser imágenes representativas de la cocina alemana. Aunque estos productos son señales evidentes de identidad, la cocina alemana es mucho más diversa.  Quienes disfrutan de la comida internacional saben que la tradición gastronómica alemana es una y es múltiple.

Por su geografía, cultura, historia y tradición, las diferentes regiones alemanas han ido desarrollando estilos gastronómicos diferentes.  Todas estas tradiciones se vinculan por una base común, las influencias de sus vecinos y la inmigración contribuyeron al desarrollo de esa rica diversidad regional.  

Variedades regionales de la cocina alemana

Cada región cuenta con sus propios platos típicos, que responden a sus entornos culturales y sociales. Alemania es realmente una fuente inagotable de especialidades gastronómicas. El viajero que disfruta de la cocina alemana se sorprende en cada pueblo por la oferta gastronómica.

El sur: Baviera y su región

Vecinas de suizos y austríacos, las regiones del sur de Baviera y Suabia, muestran sus influencias en estilos y platos. Cuna de las salchichas blancas y de grandes cervezas, Baviera y su zona es una de las regiones alemanas más prolíferas en gastronomía.  

Al igual que en otras regiones de Alemania, la carne también es estrella, especialmente el cerdo y la ternera.  El Schwieinbraten, asado de cerdo, y el Bofflamott, plato con ternera, son verdaderos manjares de la región.

La cerveza es reconocida como la bebida típica de Baviera.  Allí se encuentra la mayor concentración de fábricas de cerveza del mundo, en las que la calidad es un rasgo distintivo. Una casi interminable variedad de cervezas invitan a una original degustación.

El norte: el mar y los ríos en la cocina alemana

La cocina alemana del norte es famosa internacionalmente porque ofrece una gran variedad de platos con productos del mar. Los pescados y mariscos se integran a otras carnes. Las manzanas, la coliflor, las uvas pasas, la miel, se combinan para creaciones únicas.

Es zona del pez aguja, que llega al Mar Báltico a desovar, un manjar muy apreciado.  El arenque se integra perfectamente en las especialidades de esta región.  Frito, a la parrilla, marinado en cerveza y con especias, se sirve en restaurantes de alta gama y en puestos de calle en las ciudades.  

El salmón, el carbonero, el bacalao, el rodaballo, la anguila y la trucha también componen los platos típicos de la región del norte.  Y, claro está, completan los platos la cebolla, la patata y variedad de coles, entre otros, el brócoli.

En el oeste, Francia y sus aportes

Las influencias francesas en la región oeste son bastante pronunciadas. La inmensa riqueza de la gastronomía francesa, una de las más completas del mundo, ha dejado su huella en sus vecinos alemanes. Se caracterizan por ser platos ligeros, con métodos de cocción sencillos. Las pastas y el chucrut suelen acompañar los platos de carne.

Una de las influencias muy marcadas de la gastronomía francesa en la cocina alemana está en los quesos. Francia ha internacionalizado su extraordinaria variedad de quesos, que han enraizado en Alemania. Pero es en el sector vinícola en donde la geografía y costumbres francesas han impactado más profundamente en la gastronomía alemana. O, quizás, ambos países se han influido mutuamente y han logrado una buena simbiosis. Comparten variedades de uva y un paisaje que los une.

El este y las influencias polaca, checa y rusa

Cocina alemana

Los platos con pescado son tradicionales en esta zona, como es el caso del bacalao. Algunos de estos peces provienen de los lagos del interior, como el lucio, la perca y la sardina. Las patatas, los nabos, los pepinillos en vinagre y los platos de carne de caza son también protagonistas de la cocina en esta región.  El Kasseler (filetes de Sajonia), el Bulette (parecido a una hamburguesa) y el Bockwurst (la salchicha gruesa) son característicos de la zona.

Las salchichas: un icono alemán

Es imposible dejar de referirse a la salchicha cuando de la cocina alemana se trata. Existen diversos tipos, en función de la carne con la que son elaboradas y del proceso de cocción al que se destinan. Los más conocidos son:

  • La salchicha tradicional alemana es la Bratwurst. Está elaborada con carne de ternera condimentada con especias. Se la suele cocinar a la plancha o asada, acompañada de mostaza.
  • La salchicha blanca, Weißwurst, es tradicional de la zona de Baviera. Se elabora con carne de cerdo y con especias. Se escalda en agua o se asa  a la parrilla.
  • Knackwurst, salchicha de color rojizo que lleva mucho ajo. Es muy crujiente, rasgo que la caracteriza.
  • Bockwurst es una salchicha  que se puede elaborar con cualquier tipo de carne e incluso con pescado. Se condimenta con mucha pimienta blanca y pimentón.

Solas o como ingredientes de completas elaboraciones, las salchichas están presentes en todas las cartas.

Cocina alemana, salchicha

El chucrut, un elegido

Típico del este, el chucrut está presente en la cocina alemana típica. Se elabora mediante la fermentación láctica de hojas frescas de repollo finamente cortada en tiras.  El proceso incluye sal marina que forma una salmuera con los propios jugos de la col, en la que fermentan las verduras.  Es un tipo de fermentación en el que se produce ácido láctico, que realza el sabor y, al mismo tiempo actúa como conservante natural.

El chucrut se emplea generalmente como un acompañamiento de diversos platos de carne y embutidos. También se lo emplea en sándwiches, estofados y sopas.

Otros famosos platos típicos de la cocina alemana

No es fácil recordar sus nombres y hasta se complica un poco el pronunciarlos, pero lo importante no son los títulos sino los platos en sí mismos. ¿Qué nos muestra un recorrido por esos platos típicos que caracterizan a la cocina alemana? Veamos algunas de sus opciones.

Eisbein

El cerdo es una de las carnes preferidas por los alemanes. Este plato se prepara con codillos cerdo horneados a baja temperatura; el secreto de su preparación está en los condimentos. Cebollas, enhebro, cilantro, comino, alcaravea y laurel aromatizan esta carne. Generalmente se sirve acompañado de chucrut.

Rinderroulade

Es un plato típico que Alemania comparte con Austria. Se prepara con rodajas de carne de ternera que se rellenan con tocino, cebolla, mostaza, sal y pimienta. Se presentan como rollitos rellenos y suelen servirse acompañados con puré de patatas o col lombarda.

Pastelería

La pastelería alemana se ha extendido por el mundo. A través de la degustación de postres y dulces alemanes, se vive una experiencia sensorial y cultural inolvidable.

Berlinesas

Las Berlinesas, rellenas con crema o mermelada, provienen del sur y son un símbolo del país. El Strudel de manzana, con orígenes turcos y armenios, reúne el hojaldre y la compota de manzanas con pasas y canela. Caliente, con un toque de ron o con crema batida, es una delicia típica de la cocina alemana.  El Stollen, un tradicional pan dulce con piñones, pasas, frutas secas y miel, es famoso especialmente en Navidad.

La cocina tradicional alemana se abre a innumerables fusiones con las cocinas de inmigrantes que a partir de la década del 60 han poblado sus tierras. Enriquecida y tradicional al mismo tiempo, tiene una marcada presencia en el mundo.