El coronavirus marca un antes y un después para el mundo. Se han instalado nuevas formas de relacionarse las personas. Las costumbres han cambiado y todas las actividades económicas  transitan por una zona de incertidumbre con respecto al futuro. Los establecimientos gastronómicos se han visto profundamente afectados y buscan la mejor forma de levantarse.  Se divisan nuevas tendencias en la hostelería, que caracterizarán este nuevo comienzo. 

Es esta una etapa de preparación para la nueva realidad que poco a poco se empieza a vivir. Una realidad que obliga a los restauradores a cambios importantes en los que hay que empezar a pensar.  El análisis de las tendencias en la hostelería para la reapertura, permitirá prepararse y estar listos cuando el momento llegue.

¿Qué público espera la reapertura después del coronavirus?

Seguramente habrá medidas que obligatoriamente deban cumplirse en la reapertura. Pero el principal desafío de los restaurantes, será conquistar nuevamente a los clientes. Un público objetivo temeroso y desconfiado es la gran meta en esta nueva etapa, cuando llegue la reapertura. 

Más allá de cuánto haya cedido la pandemia y de que las cuestiones sanitarias mejoren, no se borrará fácilmente el miedo. Han sido meses de gran impacto emocional en los que la gente se ha vuelto fanática de la desinfección y del distanciamiento.

Por otra parte, también el bolsillo de la gente está afectado. El desempleo y la reducción de ingresos en otras áreas comerciales, han disminuído la disponibilidad de dinero en las personas. Se intenta reducir los gastos  al mínimo posible, y salir a comer queda fuera de los planes familiares. A ese público, temeroso y abatido, que ve en el resto de la gente un peligro,  es al que habrá que conquistar.

A la crisis nacional, se une un turismo diezmado y reticente, que tardará en volver. Otro sector internacionalmente deprimido y muy vulnerable. Hay estimaciones que prevén que hasta marzo de 2021 no reabrirán hoteles en zonas turísticas, porque reabrirlos sin clientes sale más caro que mantenerlos cerrados. España siempre ha sido  un polo de atracción para el turismo, y los espacios gastronómicos han desempeñado un rol fundamental en ese escenario ahora en crisis.

Un nuevo orden gastronómico exige creatividad y mucha paciencia. Atrás quedan los planes de los grandes eventos y de las sorprendentes inauguraciones.  Habrá que moverse paso a paso, porque el futuro es todavía, por demás incierto.

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¿Cuáles son las tendencias en la hostelería para la reapertura tras el coronavirus?

Es momento de proyectos y de planes. Ya no caben más lamentos, porque a nada conducen, la gran definición es cómo encarar la reapertura. Y hay que invertir todas las energías y los recursos disponibles, por escasos que sean, para rearmarse.

En este nuevo escenario las tendencias en la hostelería muestran, claramente, que no sirve empecinarse en mantener lo que funcionaba antes.  El mundo cambió, por lo tanto, el restaurante también debe cambiar. Este es el primer paso, abrir la cabeza a que la reapertura no será adornar el local, abrir las puertas con mucha alegría y decir ‘hemos vuelto’.  ¿Qué se puede empezar a hacer? Presentamos algunas sugerencias.

Reconstruir el vínculo a través del marketing

Hay que empezar a planear  algunas acciones de marketing para restablecer los vínculos y para fomentar la confianza cliente-hostelero.  El contacto tranquilizador, que mueva a la calma y al acompañamiento de las personas es una buena forma de encarar esta etapa.  Quizá presentando recetas para hacer en casa, o promoviendo recuerdos de momentos vividos en el local sean buenas estrategias de entrada.  Sin presiones, sin promociones. No es momento de vender, porque todavía no hay nada para vender, es tiempo de acercamiento y de ganar confianza.

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Reinventar el salón comedor

Los potenciales clientes seguramente han generado una gran exigencia en lo que a seguridad alimentaria y ambiental se refiere.  Este es un punto clave para pensar, porque requerirá inversión.

Es preciso reinventar el salón comedor, planificar una distribución de mesas en función del necesario distanciamiento social.  Y, como consecuencia, habrá que manejarse con una capacidad reducida de clientes.  Este será un aspecto fundamental para que las personas se sientan seguras a la hora de volver.

Entre estas tendencias en la hostelería para la reapertura, destacan las mamparas separadoras transparentes.  Formar con ellas espacios familiares o de comida en solitario, puede ser un atractivo para los clientes.  Es, además, una medida muy visual y de alto impacto. Seguramente el cliente se sentirá protegido, en esa cabina delimitada por las mamparas que lo separan de las demás personas.

La tecnología y la automatización

Una tendencia que poco a poco había  comenzado a instalarse en los restaurantes,  irá cobrando fuerza.  Si de evitar el contacto humano se trata, la tecnología es una buena herramienta.  Por ejemplo, son muy útiles en las comandas. Trabajar con Tablet y software que sustituyan al camarero en las solicitudes, puede ser una acción estratégica.  Los pagos con medios digitales, que eviten la manipulación de tarjetas y de efectivo, son un paso importante también.  Los clientes ven a toda persona como una posible vía de contagio, por lo que cuando menor sea el contacto, más seguridad sentirá.

Cambios en la carta y en los menús

Habrá que pensar en una carta con ofertas flexibles, con menús económicos y muy accesibles. Y esta será una condición importante para todos los niveles de la gastronomía. También los establecimientos dedicados a la alta cocina tendrán que abrirse a platos más casuales y sencillos, y más económicos.

Vigencia del delivery

Las tendencias en hostelería indican que el servicio de comida a domicilio seguirá muy vigente.  Y los restaurantes que no lo han hecho, quizás podrán pensar en esa opción para acompañar la reapertura. La crisis que provoca el coronavirus afecta la vida y la prosperidad de todos, con una caída del bienestar y de los espacios del ocio.  La recuperación será lenta y cada establecimiento tendrá que diseñar su propio plan para campear esta tormenta.  La recesión será dura, pero hay que poner el ánimo y la energía en sostenerse.