La vuelta a la normalidad tras el coronavirus está muy lejos de  verse como un retorno a la realidad anterior.  Nadie duda de que esta normalidad tras el coronavirus se irá construyendo a medida que la población empiece a moverse.  Habrá muchas decisiones gubernamentales,  legislación y normativa que impondrán formas de hacer las cosas.  También irán surgiendo las tendencias en las decisiones y opciones propias de las personas. Más allá de lo que se autorice o se prohíba a nivel estatal, serán las personas las que concreten la nueva manera de vivir. ¿Estás preparando tu negocio para lo que viene?

Este es el foco en el que deben centrarse todos los planes de reactivación. Son momentos para investigar, para compartir experiencias, para crear. Es decir, son tiempos de  prever lo imprevisible, de manera de acercarse dentro de lo posible a la renovada normalidad tras el coronavirus.

La mirada en China

Los ojos del mundo que quiere moverse están puestos en China.  Fue la primera población en vivir la pandemia y la primera en activarse cuando las cosas comenzaron a mejorar.  Así que se observan sus pasos, se monitorean sus resultados y se aplican o no sus estrategias.  Se estima que, en el mejor de los escenarios, en mayo comenzará alguna actividad, pero la relativa normalización de la situación se produciría a fin de año.

Es indudable que el sector no trabajará a pleno rendimiento de un día para el otro.  El miedo tardará en aflojar las tensiones y es un factor de peso. La situación económica de la gente también ha sufrido mucho.  Un porcentaje de personas que supera el 40 % ha perdido o tiene temor de perder su empleo.  Y nadie está pensando en el ocio o en las comidas en restaurantes.

Vuelta a la normalidad restaurantes

Algunos plazos en la vuelta a la normalidad tras el coronavirus

El gobierno español ha puesto en marcha ya su plan de vuelta a la actividad, que se ha puesto en marcha el 4 de mayo.  Las medidas impactan en la hostelería y la restauración, pues incluyen la apertura progresiva de bares, terrazas y restaurantes.

Fase 0.  Comida para llevar

Los bares y restaurantes solo podrán abrir para vender comida para llevar. En esta fase no se permitirá consumir en los locales.  Algunos se han mantenido durante la cuarentena con delivery, otros no, pero será quizás momento de pensar en reactivar la cocina  y vender comida para llevar.

Fase 1-  Terrazas al 50 %

El inicio para esta fase tiene como fecha el día de hoy, 11 de mayo. Sin embargo, cada provincia o región irá adaptándose al cronograma de acuerdo con su realidad, en especial, con la marcha del contagio y de la enfermedad. En esta fase comenzará a andar el comercio pequeño.  En el ámbito de la restauración se habilita la apertura de terrazas, aunque con restricciones.  El plan limita la ocupación al 50%. ¿Cómo se realiza el cálculo?  En base a la capacidad autorizada en años anteriores por la licencia municipal. La idea es mantener las distancias de seguridad, las terrazas son ambientes aireados y la reducción de clientes asegura el distanciamiento social.

Fase 2-  Apertura de espacios interiores

El plan gubernamental establece que se iniciará el 25 de mayo, siempre que se considere superada la anterior fase. Será la fase en la que se comiencen a habilitar los comedores y espacios interiores de los locales para el servicio de mesas.  La exigencia es atender solo el 50 % de la capacidad, con mesas separadas y clientes sentados. No habrá atención en las barras.

Estrategias contra el coronavirus

Fase 3-  Disminución de las restricciones

Es la fase en la que se aumentará la capacidad de atención. Se permitirá el consumo en la barra, con una separación de metro y medio entre clientes.  Es la etapa de la nueva normalidad tras el coronavirus, una normalidad, que, como se ha dicho antes, no será igual a la de antes de la pandemia.  Junio o quizás julio será el momento para el ingreso a esta fase.

Todo parece indicar que será a fines de este año cuando la hostelería comience de nuevo su camino.   Bares y restaurantes irán activándose gradualmente y los tiempos tendrán que ver, entre otras cosas, con sus condiciones de seguridad.

Las medidas de seguridad en la reapertura

El gobierno no ha especificado medidas para asegurar la prevención, pero, se enumeren o no, están sobreentendidas. El distanciamiento social y la higiene y desinfección, son los puntos clave. Por lo tanto, con la mirada puesta en la separación de clientes y en la limpieza permanente hay que estructurar el plan para la reapertura.

 Es probable que las mascarillas sean de uso habitual en el interior de los locales.  La distribución de geles desinfectantes entre empleados y clientes será una medida necesaria, aunque el gobierno no obligue. Hay que recordar que más allá de las disposiciones gubernamentales, las personas deben sentirse seguras. Por tanto, es importante que vean y sientan que el restaurante cuida a sus clientes y que pueden estar tranquilos.

La estrategia de marketing

Una vez que el establecimiento tiene su proyecto para la reapertura, será  momento de comenzar a mover el marketing. Hay que acercarse a los potenciales clientes, a los de siempre, a los nuevos. 

El punto central será ahora el vínculo de confianza.  El marketing estará orientado a lograr que el cliente se convenza de que el restaurante es seguro, y que ofrece todas las garantías para cuidarlo. 

Después habrá que encarar el tema de la carta y los menús. Es importante hacer hincapié en precios moderados, en menús económicos y saludables. Hay que mostrar que el restaurante acompaña al cliente en la reducción de sus gastos. Asimismo, se puede promover la reserva anticipada para asegurar un lugar seguro ante la reducción de la capacidad locativa.  Indirectamente se estará diciendo al cliente ‘Pocos clientes, mucha distancia entre ellos, mayor seguridad’.

Nada debe quedar dejado al azar, todo debe estar previsto para cuando llegue el momento de recibir al público.  Son tiempos en los que la satisfacción del cliente no pasará tanto por el menú en sí, sino por la sensación de seguridad.