Con la declaración del COVID-19 como pandemia, la dinámica social y comercial empezó a experimentar ciertos cambios. El distanciamiento social y las medidas extremas de higiene, son los aspectos que más resaltan en la conformación de una percepción sobre las relaciones económicas, familiares, etc.

Ahora, los protocolos se volvieron muy rigurosos en ciertos ámbitos, ya que, la situación generada a causa del virus, mostró que la humanidad no es inmune. Sin embargo, la vida ya tiene que continuar, por supuesto, enmarcada entre medidas de prevención y manifestaciones post traumáticas.

En este artículo, vamos a profundizar en las repercusiones del COVID-19 en la conformación de la dinámica social, desde la adaptación de los restaurantes a los protocolos de la nueva realidad, por ser unos de los sitios predilectos de reuniones, encuentros, cenas, almuerzos, meriendas, hasta, los factores psicológicos después de cumplir con el confinamiento en casa.

Que el restaurante sea un lugar seguro para empleados y clientes

Todos somos conscientes que los restaurantes, bares, cafés, eran, antes de la situación de pandemia, los lugares elegidos para nuestras actividades sociales, citas y demás.

Las medidas de higiene siempre fueron parte del funcionamiento interno de estos locales, el propósito estaba anclado en generar confianza en la clientela, evitar daños a la salud de los clientes y/o empleados, además de cumplir con las normas sanitarias emanadas de las instituciones sanitarias y del Gobierno.

Sin embargo, con la situación de pandemia generada por el COVID-19 las medidas de higiene aumentan, se instituye el distanciamiento, se extrema la limpieza por bloques de tiempo en las instalaciones, además de generar protocolos para la entrada y permanencia en el sitio.

Que el restaurante sea un lugar seguro para empleados y clientes”, constituye uno de los objetivos del Protocolo Covid-19 de prevención y seguridad, elaborado por dos importantes instancias de la Comunidad Europea de Cocineros.

La idea fundamental es generar la suficiente confianza en la clientela para que esta tenga la certeza que está visitando un área libre de posibilidades de contagio. Veamos las medidas de higiene y seguridad que los restaurantes están llevando a cabo, ante la situación del COVID-19:

Estrictas medidas para el personal

El protocolo exige la verificación de la temperatura al momento del ingreso del personal y el desalojo de quien presente síntomas. Una vez se verifica la temperatura se procede a desinfectar las manos hidrogel alcohólico.

Es una medida innegociable: practicar el distanciamiento social entre los empleados, el uso de mascarillas en todo momento en la cocina y en las áreas del servicio, además del lavado diario del uniforme, diariamente, para los que trabajen en el área de la cocina y por cada servicio para los que laboran en sala o atención directa al cliente. El uso de guantes y la limpieza constante de utensilios, que incluye las herramientas de cocina, para los que están en esa área, y del lugar de trabajo.


Limpieza profunda en cada espacio del local

La limpieza regular en todas las áreas concurridas y proclives al tránsito de personas, se realiza por periodos diarios establecidos por el personal de higiene y seguridad del local, y de manera recurrente, las superficies como: pomos, manillas, etc., que son tocadas de manera frecuente, sea por el personal o la clientela.

Para la limpieza profunda, los métodos deben garantizar efectividad en la erradicación de cualquier vestigio del COVID-19 en los espacios del local. Es por ello que los productos y mecanismos a utilizar tienen que ser de comprobada calidad. La limpieza profunda, puede llegar a no serlo si se realiza con productos no idóneos para las necesidades sanitarias del momento, es por ello que se recomienda la limpieza con ozono.

Este mecanismo garantiza una efectividad de 98% en la eliminación de bacterias, contaminantes, virus, olores, gases, sobrantes de humedad, microorganismos varios, etc. Son ideales para los lugares donde se manipula alimentos, bebidas, y transacciones comerciales.

En cuanto a los clientes…

Las medidas de higiene y prevención comienzan al momento del ingreso. Se debe rociar hidrogel alcohólico en las manos, solicitar el uso correcto de las mascarillas.

El protocolo la reducción del aforo para garantizar el distanciamiento de 1,5 metros entre personas. Se insta a que el local acondicione el espacio dirigido a instalar a los clientes, sea con barreras, u otros elementos anti contagio. 

Entre las medidas de higiene para evitar al máximo cualquier tipo de riesgos, está el de incorporar alternativas digitales para reservas, muestra de la carta y métodos de pago, entre otras formas de relacionarse en la prestación del servicio que requiere el cliente.

¿Por qué es importante generar confianza y seguridad en las personas que acuden al local?

La etapa de confinamiento por motivo de la cuarentena decretada a raíz de la pandemia, ha afectado a un número importante de personas. Hay consecuencias psicológicas producto de emociones exacerbadas, estrés y cuadros de ansiedad que llegaron a sentir muchas personas durante la etapa más dura del encierro.

En otra parte de la población existe mucho miedo constante al contagio, este miedo propició la obsesión por la limpieza de la casa, de sí mismo y de los demás, así como, el rehusarse a salir de la casa, ni siquiera al jardín, por miedo al contagio. Los últimos casos mencionados, son a los que, es fundamental, ganar su confianza y ofrecer la seguridad de las medidas implementadas para erradicar el contagio.

Hay casos que se están manifestando con mayor asiduidad, en la actualidad, producto de la etapa de cuarentena, y son las personas, que por miedo al contagio, se encierran en casa, evitando siquiera acudir, incluso, a su propio jardín.

Este es un trastorno psicológico llamado el síndrome de la cabaña. Las personas con este trastorno, aun cuando se está dando inicio a la flexibilización de la cuarentena, por la desescalada del virus, manifiestan sentirse inseguras de salir de su sitio.

Esto, sin duda, constituye una dificultad real para volver a regresar a la normalidad o a su vida social. Este síndrome es recurrente entre personas hipocondría y ansiedad. Con precaución y medidas debemos volver progresivamente a la normalidad.