Almacenar y mantener refrigerados los alimentos perecederos es fundamental para cualquier negocio de hostelería. Pero el tema va mucho más de hacer una buena inversión y adquirir estos necesarios productos. El mantenimiento y limpieza de las cámaras de tu restaurante es asunto prioritario.

Claro que al tratarse de equipos tan delicados la limpieza tiene sus particularidades. Se trata de maquinaria cuya función es el almacenamiento de comida, y cualquier descuido puede generar un efecto indeseado y con mucho riesgo para la salud de clientes y trabajadores. Además, se trata de que la inspección correspondiente de salubridad y los clientes no duden de nuestro proceder.

Por eso, a continuación trataremos algunos aspectos sobre la limpieza de las cámaras frigoríficas.

Primero lo primero: ten un sistema de revisión de cámaras

Mantener un control de lo que se hace es necesario para la elaboración de platos y también para asear los dispositivos de la cocina. En especial si hablamos de la limpieza de las cámaras, la cual no se puede hacer a cada instante.

Debe existir un registro en el cual se documente cada vez que se realice la limpieza y mantenimiento. Lo correcto es que allí podamos ver cuando se realizaron las labores de limpieza, los productos que se utilizaron y qué empleado lo hizo.

cámara restaurante

Con esto lograremos algunas cosas importantes. En primer lugar, sabremos cada cuanto se limpia y evitaremos un olvido de esta faena. Lo segundo es que establecemos parámetros en el uso de productos; además, podemos saber si un empleado limpió de forma indebida.

Para ello, solo necesitaremos crear un formato y colocar varias hojas en un espacio visible. En materia gastronómica es bien sabido que los pequeños detalles hacen la diferencia.

Cuidado con la formación de escarcha

A decir verdad, limpiar una cámara frigorífica no se trata solo de desinfectar los restos de comida. El enemigo número uno de nuestros refrigeradores es la escarcha. Nos referimos a esos pedazos de hielo que se adhieren a los ventiladores y otras zonas del compartimiento. En los últimos aparatos que están en el mercado, con importantes innovaciones tecnológicas, este problema ya no se produce.

La escharcha debe ser removida cada cierto tiempo, o de lo contrario se convertirá en un problema. En este caso, lo primero que debemos hacer es saber si el sistema de nuestra cámara es automático, semiautomático o manual.

Para ello, debemos tener a la mano el manual de estas maquinarias. Allí tendremos indicaciones para hacer esta labor sin perjudicar algún componente. Pero en caso de no tener dominio sobre el tema, podemos llamar al servicio técnico para que se encarguen de esa labor.

El producto más recomendable: el ozono

El ozono es un gas que tiene la capacidad de esterilizar ambientes para evitar la reproducción de microorganismos negativos para la salud. El mismo se utiliza para potabilizar el agua que tomamos y también, en la limpieza de piscinas. Evidentemente, este es uno de los mejores productos para desinfectar nuestras cámaras.

Existen generadores de ozono implementados en la limpieza de implementos industriales. El mismo acabará con los patógenos y creará un ambiente mucho más limpio para el almacenamiento. La conservación de los alimentos será mucho más efectiva.

Lo mejor es que no tendremos que desocupar el espacio de almacenaje y su contenido no se contaminará. Además, los malos olores desaparecerán y tampoco deberían mezclarse entre los diferentes tipos de alimentos guardados.

El resultado final: las cámaras se mantendrán en buen estado y los alimentos se conservarán en buen estado por más tiempo.

Cuidado con los productos abrasivos

Contrario a lo que algunos pensarán, la limpieza de las cámaras no será más efectiva por el hecho de utilizar productos fuertes. No es lo mismo limpiar un piso, o incluso una cocina que un frigorífico. Por ello, no deberíamos usar limpiadores tóxicos y abrasivos. El riesgo está en que lo productos alimenticios sean contaminados con este tipo de sustancias.

Nunca está de más limpiar directamente alguna repisa, o cualquier otra parte donde la grasa se acumule. En todo caso, los productos de limpieza deben ser lo más benignos posibles y todo debe enjuagarse muy bien.

Para evitar riesgos y sorpresas indeseables, lo mejor es evitar el cambio constante de productos. La idea es evitar sustituir una fórmula que funciona, por otra que tenga altos niveles de toxicidad. Añadido a esto, las marcas y limpiadores utilizados deben ser aptos para el uso alimentario.

Limpieza de las cámaras: Tips finales

Antes de realizar la limpieza y desodorización con Ozono, es bueno realizar una higienización previa del techo y los rincones de la cámara. El suelo y los elementos de ventilación también pueden despejarse con abundante agua y productos benignos.

Los empleados que vayan a encargarse de esta labor deben portar su uniforme e indumentaria especial. Por lo general, la vestimenta es para la protección térmica y el tapaboca para evitar cualquier tipo de contaminación. Los guantes también son importantes.

Por último, si algo nos genera duda podemos llamar al servicio técnico. También existen compañías especializadas la limpieza de este tipo de instalación industrial. Recordemos que las cámaras son elementos esenciales en el éxito de nuestro negocio. Cualquier paso en falso u equivocación, podría costarnos muy caro.

Fuentes de imágenes: Araven Hosteleria /  Diego Coquillat