El 28 de octubre cierra uno de los bastiones de la comida tradicional catalana. Freixá Tradició dejará de ofrecer servicio por motivo de jubilación de sus cocineros Josep María Freixa y Doli Rierabajarán. Son 32 años en donde se innovó y también se defendió lo tradicional de la gastronomía barcelonesa.
Entre los logros quedan una estrella Michelin perdida con el cambio de nombre y un hijo chef exitoso, con dos estrellas en su haber. El sueño que comenzó en Barcelona invadió Madrid con la siguiente generación.
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El motivo del cierre: un merecido retiro
Los dueños, hosteleros activos y también esposos Josep María Freixa y Doli Riera quieren jubilarse y disfrutar lo que les queda de vida. Doli tiene ya 70 años y su esposo Josep María 75. “Fueron 60 años detrás de la cocina y 32 de ellos como dueño” del Freixá Tradició, comentó Josep para un diario español.
Ahora los esposos quieren descansar, disfrutar, viajar y reunirse con sus familiares distribuidos en distintas partes de España. Ambos quieren disfrutar de sus nietos, hijos y la señora Doli aún tiene a su madre viva y sana, con 90 años de edad. Ella también desea visitar museos y obras de artes.
El éxito obtenido por este matrimonio ha perdurado incluso en tiempos de crisis, y ahora el retiro llega en buen momento. Pero detrás de este restaurante tradicional hay una historia que comenzó cuando don Josep María Freixa se inició en la cocina, a la tierna edad de los 12 años.
Josep María Freixa: una historia de superación
Josep María Freixa comenzó a trabajar en el restaurante del clásico Hotel Europa. Nos cuenta que su primera tarea fue lavar platos, subido sobre dos cajones de madera porque aún no llegaba al fregadero. Su padre era un lampista artesano y no quería que su hijo tuviese que trabajar haciendo reparaciones en tejados.
Poco a poco, Josep se fue convirtiendo en un cocinero con mucho talento, que tuvo la oportunidad de aprender con grandes de la cocina española y francesa. Uno de sus maestros fue Roger Vergé, uno de los mejores chefs de Europa durante la segunda década del siglo 20.
Josep María Freixa también trabajó en importantes restaurantes locales de Madrid y Barcelona. Fue hasta principios de la década de los 80’, cuando junto a Doli y otros socios comenzaron su primer negocio.

Del Racó d’en Freixa al Freixá Tradició
Los esposos Freixá comenzaron su carrera empresarial en 1982, con el restaurante Bel Cavaletto, ubicado en la calle Santaló. El éxito en este proyecto les llevó a fundar el 6 de febrero de 1986 el famoso Racó d’en Freixa. Este sería el origen del actual Freixá Tradició.
Con este restaurante, Josep María Freixa consiguió una estrella Michelin en 1988, apenas dos años después de su inauguración. El negocio afrontó las crisis económicas nacionales de 1993 y 2009, siendo el centro de aprendizaje y experimentación de su hijo prodigo, Ramón Freixa.
Durante el tiempo en que estuvo Ramón, el estilo de la cocina paso de la comida tradicional a platos más contemporáneos. Esto fue así hasta que, en el año 2009, Ramón decide emprender y dejar el nido. Fue cuando nació Freixá Tradició, un espacio de rescate de la comida tradicional catalana y barcelonesa.
El cambio de nombre y de tendencia le costó al Josep la estrella Michelin lograda a finales de la década de los 80’. Esto fue gracias a la visita de unos inspectores de la organización que detectaron el cambio de tendencia tan marcado en la propuesta culinaria. Sin embargo, el sacrificio valió la pena.
La nueva generación pinta aún más prodigiosa
Ramón Freixa fijó su residencia en Madrid para inaugurar un restaurante en el Hotel Único, a lo largo del año 2009. Fue una buena decisión, puesto a que con este proyecto llamado Ramón Freixa Madrid, se consiguieron dos estrellas Michelin. Pero el éxito heredado del hijo de los Freixa no culminó allí.
De hecho, Ramón tiene El Ático, ubicado en el hotel The Principal, también ubicado en la capital. Además, cuenta con otros dos establecimientos: Uno en el Teatro Madrid llamado Ramón Freixa Catering y también el Erre by Ramón Freixa, en Cartagena de Indias. La hostelería la lleva en la sangre.
En algunas entrevistas, los esposos Freixa comentaron la posibilidad de que el restaurante fuese heredado a su hijo Ramón, pero las responsabilidades del mismo le harían difícil la labor. Ante la negativa y con el deseo de descansar, decidieron poner fin a su brillante obra.
¿Qué pasará con el local de Sant Elies?

El vacío gastronómico que se sentirá en Barcelona será inevitable. La despedida del Freixá Tradició también coincide con el cierre de otro grande de la cocina de Barcelona: el Sant Pau, de la prestigiosa chef Carme Ruscalleda. Para ser más exactos, el Freixá cierra el próximo 28 de octubre y un día después el Sant Pau.
Pero la buena cocina no puede parar; el matrimonio Freixá ha notificado que el establecimiento será adquirido por un grupo de empresarios que iniciarán un nuevo proyecto de cocina catalana.
Entre tanto, algunas de las ollas históricas y objetos de cocinas tradicionales del Freixá Tradició pasarán a la cocina del Ramón Freixa Madrid. El objetivo: preservar el acervo histórico creado por sus padres.
Macarrones a la barcelonesa, calamarcitos confitados con cebolla y tomate, pies de cerdo con ciruelas y el famoso bisque de marisco son algunos de los platos que se extrañarán del Freixá Tradició. Pero la huella dejada por esta familia de cocineros queda y se sigue extendiendo de generación en generación.