Vivir una experiencia plena, disfrutar de esos espacios y lugares en los que se busca pasar momentos placenteros, comer bien: estas son las expectativas de las personas cuando visitan un restaurante. Y esto es, entonces, lo que el restaurante debe transmitir si quiere captar y fidelizar clientes.

Las investigaciones muestran que, cuando se van de un restaurante, las personas no solo recuerdan la comida. El menú y la calidad de los alimentos es un factor muy importante, por supuesto. Pero es parte de un todo.

Cuando se acomoda en un restaurante, el cliente aspira a sumergirse en una atmósfera experiencial que le provoque emociones y sensaciones. Los sentidos juegan un papel fundamental en la forma en la que los seres humanos experimentan y conocen el mundo. A través de los sentidos las personas reciben y procesan información que teje asociaciones con vivencias anteriores o generan otras nuevas.  

En este sentido, el marketing sensorial se sustenta en la premisa de que la estimulación de los cinco sentidos provoca respuestas emocionales y comportamientos que influyen en el éxito del restaurante. Los sentidos son como conductores de energía que pueden estimular la conexión con la marca y mejorar la experiencia del cliente.

La práctica de algunos grandes chefs confirma estas hipótesis. En su restaurante Sublimación, el gran chef Pepe Roncero sorprende a los comensales con un show gastronómico  inigualable. Su objetivo es dirigir al comensal a una experiencia sensorial única. No en vano este restaurante es uno de los destinos gastronómicos más caros del mundo.

¿Qué hay que tener en cuenta para trabajar en una estrategia de marketing sensorial?

Igual que ocurre cuando se planea cualquier estrategia de marketing, se necesita un plan para abordar el marketing sensorial. No se trata de saturar el restaurante de sabores, de formas y colores, de aromas, de sonidos, de texturas sin ton ni son.

Para que la estimulación sensorial conduzca a un buen fin a efectos del marketing, se necesita organizar todos los estímulos para que se viva la armonía.

El primer paso es conocer el tipo de cliente esperado. En especial en este tipo de marketing investigar sus preferencias es clave para el éxito. El marketing sensorial se basa en desafiar gratamente a los sentidos. Con esta idea hay que pensar que los colores, aromas, sonidos, sabores, texturas que son gratos para algunos son desagradables para otros.

Además, es importante conjugar esas preferencias de los clientes con la identidad del restaurante. Este es un punto clave en el que hay que detenerse para potenciar la marca y para lograr ese impacto agradable y sorprendente mediado por los sentidos.

El análisis de big datas y la observación de ejemplos de establecimientos gastronómicos similares que usen este tipo de marketing, proporcionarán información interesante.

Principios básicos para una estrategia de marketing sensorial en el restaurante

Para que el restaurante tenga éxito mediante el uso del marketing sensorial es necesario que la estrategia esté integrada. No es suficiente que se vea o se hable del producto, como propone el marketing tradicional. Será preciso que el restaurante sea experimentado en su totalidad, y la integración sensorial es muy valiosa para este fin.

Algunos datos interesantes a tener en cuenta:

La vista

La vista es el sentido que más vende, y, por lo tanto, es esencial para el marketing sensorial. Se estima que las personas retienen aproximadamente un 80% de la información que perciben por la vista. Las percepciones visuales influyen significativamente en sus decisiones de entrar, de quedarse, de volver. 

A partir de la vista se estimula el apetito y las ganas de consumir. Por lo tanto, atender a los elementos visuales es fundamental en todos los detalles del restaurante, desde la ambientación y presentación de las personas hasta la estética de los platos.

El oído

El oído, por su parte, es el segundo sentido más utilizado. Es muy valioso para despertar emociones y sentimientos que impactan en el vínculo de los clientes con el restaurante.

Es un sentido de gran influencia en las decisiones de compra. Los sonidos o ruidos no deseados, elevados o inadecuados pueden afectar negativamente el estado de ánimo de los clientes. Por el contrario, sonidos adecuados ayudan a incrementar las ventas.

El olfato

Los seres humanos retienen el 35% de lo que huelen. Pueden distinguir más de un trillón de estímulos olfativos. El olfato es considerado uno de los sentidos más sensibles y emocionales, con una gran capacidad para asociar olores a situaciones concretas.

Es un sentido al que hay a atender permanentemente. Las investigaciones han demostrado que una exposición prolongada a un olor de un alimento en un restaurante, reduce las ventas de ese producto. 

El gusto

El gusto es el sentido más directamente involucrado con la experiencia específica que ofrece un restaurante. La satisfacción de los clientes depende, en gran medida, de la calidad y el sabor de los alimentos que ofrece. Es considerado el sentido más complejo, porque se complementa con los demás.

Antes de que los alimentos lleguen a las papilas gustativas, pasan por la vista, el oído, el olfato y hasta el tacto. Y en este paso por los otros cuatro sentidos, se predispone la valoración del sabor.

Tablet restaurante

El tacto

El tacto acerca a los clientes a muchas de las cualidades de los productos, como textura y tamaño, por ejemplo. Si bien no es uno de los sentidos más comprometidos en el restaurante, tiene su incidencia en las percepciones.

¿Por dónde empezar para implementar una estrategia de marketing sensorial en el restaurante?

Para planear una estrategia de marketing sensorial, el primer paso es visualizar al restaurante e imaginar en dónde se puede intervenir con estímulos sensoriales. El punto de referencia serán los clientes, por lo que es necesario tener claras las preferencias del target que el restaurante ha definido como objetivo.

Algunos aspectos a tener en cuenta:

Estímulos a la vista

  • Diseño interior y fachada que reflejen la temática y personalidad del restaurante.
  • Uso de colores que estimulen el apetito: rojos, naranjas, amarillos.
  • Ajuste de la iluminación a la hora del día y al tipo de ambiente que se desea crear.
  • La estética de los platos debe ser atractiva a la vista. Hay que atender también a la vajilla.

Estímulos al oído

Selección de música ambiental que complemente la ambientación del restaurante y que sea variable según el momento del día. Por ejemplo, música suave para las cenas, música animada para el almuerzo. Atención al volumen, para que no interfiera con la conversación.

Estímulos al olfato

Uso de aromas que estimulen el apetito, como el del pan recién horneado, el café recién hecho, las hierbas frescas. Los difusores de aceites esenciales son útiles para aromatizar todo el restaurante.

Impedir la propagación de olores desagradables. La cocina y los baños pueden ser origen de estos olores molestos para los clientes.

Estímulos al gusto

La calidad de los platos y de los ingredientes con los que están preparados es el principal estímulo al sentido del gusto. Variar el menú adaptándolo a la temporada mantiene el interés de los clientes. Hay que organizar degustaciones de nuevos platos o bebidas para dar oportunidad a los clientes de probar lo nuevo.

Estímulos al tacto

El mobiliario cómodo para el cliente y la mantelería de telas suaves contribuyen al marketing.

En los alimentos, la variedad de texturas en los platos, crujientes, cremosos, suaves, por ejemplo, permite una experiencia más integral.

El diseño y planificación de cada uno de los aspectos sensoriales en función de la identidad del restaurante es la clave. Es imprescindible capacitar al personal para que entienda la importancia del marketing sensorial. Las evaluaciones periódicas harán posible los ajustes a partir del feedback de los clientes.

Marketing

Novedades

  1. Experiencias multisensoriales: los clientes buscan cada vez más experiencias que estimulen todos sus sentidos. En 2024, los negocios de hostelería deberán crear espacios que involucren la vista, el olfato, el oído, el gusto y el tacto para crear una experiencia completa y memorable. Desde la decoración del local hasta la música ambiental y los aromas, cada detalle cuenta a la hora de crear un ambiente único y envolvente.
  2. Personalización sensorial: en la era de la personalización, los clientes esperan que las experiencias se adapten a sus gustos y preferencias individuales. En 2024, los negocios de hostelería deberán utilizar la tecnología para recopilar datos sobre sus clientes y ofrecer experiencias sensoriales personalizadas. Desde menús personalizados hasta recomendaciones de vinos basadas en el perfil sensorial de cada cliente, la personalización sensorial será clave para conquistar a los clientes más exigentes.
  3. Innovación tecnológica: la tecnología jugará un papel fundamental en el marketing sensorial en 2024. Desde pantallas interactivas que estimulan la vista hasta sistemas de aromatización que crean ambientes únicos, los negocios de hostelería deberán estar a la vanguardia de la tecnología para ofrecer experiencias sensoriales innovadoras y sorprendentes.
  4. Colaboraciones sensoriales: en un mundo cada vez más interconectado, las colaboraciones entre negocios de hostelería y otras industrias serán clave para crear experiencias sensoriales únicas. En 2024, veremos cada vez más alianzas entre restaurantes, hoteles, bodegas, artistas y diseñadores para crear experiencias multisensoriales que sorprendan y emocionen a los clientes.

Al estimular los sentidos de los clientes de manera creativa e innovadora, los negocios podrán crear experiencias memorables que generen fidelidad y diferenciación en un mercado cada vez más competitivo. ¡Prepárate para despertar los sentidos de tus clientes y llevar tu negocio al siguiente nivel en 2024!

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