Un buen establecimiento de comidas destaca por su buena comida y su buen servicio, pero también por su menú, el cual se presenta mediante una carta impresa que es también la carta de presentación del restaurante. Por ese motivo, el diseño de la carta es una etapa fundamental en la presentación de la oferta gastronómica del restaurante. La carta debe dar una primera impresión positiva, pero además de ser atractivo también debe cumplir con su cometido: informar a los clientes de forma sencilla qué pueden consumir, y promocionar los platos. A continuación te detallamos los pasos a seguir para acertar en su diseño.

Define tu público objetivo

Si aún no lo has hecho, define el segmento de mercado del restaurante, es decir, tu público objetivo. Esto es esencial para saber cuál será el mejor estilo de carta y también te ayudará a elegir los colores, los gráficos, los platos destacados, etc.

Según el tipo de cliente que tengas, sus edades, su estilo, también diferirá el tono de la conversación. En un establecimiento de jóvenes puedes redactar la carta en un lenguaje informal o jovial, destacar las redes sociales o los elementos interactivos del menú.

Categoriza y simplifica la información

Antes de comenzar a diseñar la carta de un restaurante, necesitas crear una lista de los platos que el establecimiento ofrece a sus clientes. Comienza con los títulos o categorías y luego detalla las opciones.

Te recomendamos mantener el orden más sencillo, que es el que los clientes usan realizan sus pedidos: Entrantes, Primer Plato, Segundo Plato.

Luego continúa con la descripción de los platos, los precios y otros detalles que consideres que son importantes para tu público objetivo, como los ingredientes, el contenido nutricional, los alérgenos, etc.

Esmérate con las fotos

No es imprescindible que en una carta de restaurante haya fotos de los platos, pero si las incluyes, asegúrate que sean de buena calidad. Establecer un fondo neutro, preferiblemente blanco, es recomendable para lograr que la comida luzca bien y se destaque; también cuida la iluminación y el formato de las imágenes.

Elige el tipo de diseño de la carta

En función de tu público objetivo, hay un sinfín de modelos de cartas de restaurante que puedes adaptar. También puedes innovar en el diseño, pero no olvides que la carta debe ser clara y fácil de comprender. Generalmente, el espacio del que dispones es un punto a tener en cuenta, pues es un factor que determina el presupuesto. Pero no por ello debes diseñarlo en una letra muy pequeña ni colocar las fotos y los textos demasiado apretados.

A continuación, te comentamos los diferentes estilos, entre los que puedes elegir para diseñar tu carta:

Sencillo

En el diseño de la carta de tu establecimiento no es preciso que inviertas mucho dinero, ni utilices demasiados recursos y técnicas gráficas. Realmente, la creatividad siempre es un valor más apreciable. Eso sí, no dejes de nombrar los platos de la carta, y tratar que la imagen corporativa y el logotipo de tu restaurante queden bien claros.

Original

El concepto de originalidad siempre es relativo, pero es atractivo en la carta de restaurantes. Si el estilo de tu local no es demasiado refinado, hay muchos recursos gráficos e ideas que puedes poner en práctica, para conseguir que la carta sea original. Desde las imágenes, la maquetación, incluso aromas, el tacto, etc. etc.

Moderno

Si buscas un diseño moderno, tienes que utilizar recursos gráficos llamativos, una textura de la carta innovadora, diferentes formas de mostrar los títulos o nombres de los platos, etc. En realidad, este diseño moderno puedes usarlo en tu restaurante, sea como sea, informal, serio, etc.

Un estilo con toques informales

El diseño informal o desenfadado lo conseguirás con el uso de muchos colores, contrastes entre ellos, y fondos atractivos. No olvides que buscas un impacto visual, con el que el cliente de tu local se sienta invitado a revisar toda la carta. En ello influyen también las imágenes y fotos de los distintos platos.

Estilo formal y elegante

Si tu restaurante tiene alta categoría o lo consideras de lujo, el diseño que utilizarás será el de un fondo de color claro o incluso blanco. La fuente que usarás evitará letras o caracteres llamativos, igual que no es recomendable abusar de fotos, imágenes o recursos gráficos. El logotipo del establecimiento debería ser suficiente.

Elige el formato de impresión y el tipo de encuadernación

Hoy en día, una de las soluciones más simple y económica es utilizar los servicios de una imprenta online para imprimir la carta de tu restaurante. Estas empresas suelen tener formatos predefinidos adaptados para todo tipo de menús y ofrecen varias soluciones de encuadernación. También tendrás que pensar en el tipo de papel que quieres utilizar. Por ejemplo, utilizar un papel mate de un gramaje importante será más adecuado para un restaurante de lujo, mientras una carta en cartulina plastificada casará mejor con un restaurante de estilo más casero. A modo de ejemplos, podemos citar distintos formatos posibles:

  • La carta tradicional de 1 sola hoja (eventualmente recto-verso) en formato A4
  • La carta tipo libro, con encuadernación de grapas o de muelle.Menú con encuadernación de muelle.
  • La carta de dos hojas dobladas por el centro que se adapta a todo tipo de restaurante.Menús con encuadernación de grapas, pequeñas o grandes.
  • La carta tipo folleto en formatos pequeños.
  • Formatos más originales como por ejemplo el propio mantel de papel que sirve de carta.Carta de una sola hoja o de dos.

Destaca y promociona los platos

Destaca las especialidades de la casa, usando una medida más grande, un color diferente, un detalle en el diseño. También puedes aprovechar los “puntos calientes” de la carta de un restaurante para lograr que el cliente le preste atención a un plato en particular.

En una carta tipo libro, los espacios superiores derechos son las zonas con más impacto visual. Si la carta es de una sola hoja apaisada, el punto de más impacto se encuentra justo en el centro, un poco más arriba del eje horizontal. Recuerda también que, al leer, la vista se desplaza de izquierda a derecha. Si quieres que los clientes se decidan por un plato exclusivo, muéstrales a la izquierda la imagen y, a la derecha, diles por qué este plato es especial.

Simplifica

Aunque es recomendable agregar alguna información a los platos, una carta de restaurante con mucho texto se ve confusa. Además, lo que no puedas decir en una o dos líneas no es relevante: los clientes no han acudido al restaurante a leer y no se toman el tiempo de hacerlo.

Pero, a la vez, es importante vender tu producto, por lo cual debes pensar en la rentabilidad a la hora de colocar los platos en tu carta, ofreciendo la información más importante de forma muy simplificada.

Los vinos y los postres

En ciertos restaurantes, la inclusión de vinos, de postres o del menú infantil merece una sección especial dentro de la carta, e incluso una nueva carta. Por ejemplo, si el restaurante cuenta con un sommelier, es imprescindible diseñar una carta de vinos aparte. Aunque en general, una carta de vinos se considera muy importante en cualquier restaurante.

Las cartas de restaurante adicionales son un valor agregado a la oferta del establecimiento y quienes las usan mencionan que su rendimiento vale la pena el gasto. Los datos del sector gastronómico muestran que cuando existe una nueva carta, el consumo por cliente aumenta.

Establece los precios de la carta

Al momento de fijar los precios de la carta, puedes seguir dos estrategias. Una de ellas es hacer que tu cliente no piense en el gasto y no se aflija por los precios, como no incluir el símbolo de € o colocar el precio con decimales (en lugar de 10 euros, 9,90).

Otra opción es exponer el valor de lo que ofreces, es decir, mostrar por qué los platos más caros de la carta cuestan más. Por ejemplo, infórmale al cliente si el plato incluye una carne de primera calidad, verduras orgánicas o un proceso artesanal que insume más tiempo.

Para establecer los precios de la carta, haz el cálculo estándar: El costo del plato/ 0.35 = Precio del menú.

Por último, no olvides agregar el logo en algún lugar destacado, un detalle fundamental en el diseño de una carta de un restaurante.

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