El sector de la hostelería es cada vez más competitivo, por lo que destacar puede ser todo un reto. Para diferenciarse del resto, los propietarios y/o gerentes de restaurantes han de ofrecer una gastronómica única e inolvidable en cada visita. No sólo se trata de servir platos exquisitos y bebidas de calidad, sino de crear un ambiente agradable en todas las etapas del servicio: la preparación, el servicio y el post servicio.

Algunos consejos esenciales

Entre los aspectos claves que todo propietario debe poner en práctica para mejorar la rentabilidad del negocio, captar la atención de los comensales y fidelizar clientes, destacan los siguientes.

1. Conocer bien a los comensales

El primer aspecto que se debe tener en cuenta para ofrecer una experiencia única y diferente es conocer bien a los clientes objetivos. Para ello se recomienda hacer una investigación de mercado recopilando datos, para a continuación hacer un análisis sobre los gustos y preferencias de los comensales.

Los gerentes y encargados de restaurantes pueden valerse de encuestas, reseñas y comentarios en las redes sociales para recopilar información referente a los gustos, necesidades y expectativas de clientes potenciales. La idea es emplear dicha información para hacer los cambios necesarios y adaptar la oferta gastronómica, servicio y ambiente del restaurante a sus preferencias.

Camarero con clientes

2. Ofrecer un servicio excepcional

Uno de los aspectos fundamentales para crear una experiencia excepcional y fidelizar clientes es el servicio al cliente. Contar con un equipo de trabajo amable, comprometido y capacitado, con habilidades interpersonales de atención al cliente, como la empatía, la amabilidad y la capacidad de respuesta, es clave para que los comensales se sientan bienvenidos y atendidos.

La mejor manera de conseguirlo es invirtiendo tiempo y recursos para capacitar al personal, proporcionándoles una formación adecuada respecto al servicio y animándolos a anticipar las necesidades de los clientes, ofreciéndoles recomendaciones personalizadas, de tal modo que los clientes obtengan un servicio excepcional y un trato cercano.

3. Procurar calidad gastronómica y menús innovadores

Los platos son, sin lugar a dudas, uno de los más importantes a la hora de impresionar a los comensales. Por esta razón, los propietarios y/o gerentes de restaurantes deben seleccionar ingredientes frescos y de alta calidad y asegurarse de que los platos que se sirvan estén exquisitos y bien presentados.

Otro aspecto relevante es la planificación del menú, el cual debe ser lo suficientemente variado como para satisfacer los gustos y necesidades dietéticas de los comensales. Al incluir opciones para dietas especiales o restricciones alimentarias, los clientes se sentirán atendidos de forma especial.

Asimismo, se aconseja incorporar en el menú platos únicos y fusiones culinarias interesantes que sorprendan el paladar de los comensales. Si se es consistente en la entrega de platos, los comensales sabrán con certeza que tendrán una experiencia culinaria de primer nivel.

4. Crear un ambiente acogedor y único

El ambiente del restaurante también juega un rol fundamental en la experiencia del comensal. Por tal motivo, se aconseja prestar atención a la decoración, la iluminación y el mobiliario de forma que trasmitan una atmósfera cálida y acogedora y reflejen la identidad del negocio.

La música y el aroma del establecimiento también pueden influir en la percepción de los clientes, por eso hay que procurar que sean agradables para generar una experiencia única.

5. Ofrecer una atención personalizada y cuidar los detalles

El secreto para hacer que los clientes se sientan especiales y valorados es dándoles una atención personalizada. Para lograrlo es importante conocer el nombre de los comensales habituales, gustos, preferencias y hábitos de consumo, así como las fechas especiales, como su cumpleaños o aniversario, para poder sorprenderles con pequeños detalles.

De igual forma, se recomienda cuidar los detalles y la presentación de cada plato, utilizando vajilla y utensilios de calidad que capten la atención del comensal y eleve su experiencia gastronómica al máximo. Otros pequeños extras que pueden marcar la diferencia son las notas de agradecimiento o las muestras de un nuevo plato.

6. Organizar eventos especiales y experiencias sensoriales

Una manera de añadir valor a la experiencia de los clientes es organizando eventos temáticos en el restaurante y colaboraciones con otros locales. La idea es estimular los sentidos de los comensales con eventos gastronómicos totalmente diferentes como las catas de vino o las cenas maridaje, las cuales se caracterizan por ofrecer combinaciones de platos cuidadosamente seleccionados y vinos que realcen los sabores.

Otra gran idea es organizar noches temáticas, donde los comensales puedan disfrutar de diversos estilos culinarios, culturas o épocas. Este tipo de eventos son la oportunidad perfecta para servir platos característicos, ofrecer música en vivo y decorar el restaurante acorde a la temática elegida.

Las colaboraciones y los eventos especiales no sólo generan expectativas y emoción entre los comensales, también permiten atraer a nuevos clientes que busquen experiencias únicas.

7. Solicitar y valorar el feedback de los clientes

El postservicio es igual de importante para garantizar la experiencia del cliente esté a la altura. Tras la degustación, se recomienda fomentar la retroalimentación y solicitar la opinión de los clientes a través de encuestas, libros de sugerencias, redes sociales o comentarios directos. Cada comentario y opinión, tanto positivo como constructivo, puede convertirse en una herramienta valiosa para mejorar y ajustar su experiencia en el futuro.

Para demostrar que, como propietario y/o gerente del restaurante, valoras y aprecias su opinión, se aconseja hacer un seguimiento con un mensaje de agradecimiento o una promoción especial para una próxima visita. Este tipo de gestos refuerza la relación y fomenta la fidelidad del cliente.

8. Mantener estándares de calidad consistentes

Uno de los aspectos más importantes para ganarse la confianza de los comensales, y que pocos restaurantes consideran, es mantener estándares de calidad consistentes, tanto en la elaboración de los platos, como en la atención al cliente y la limpieza. De esta manera, se establecen expectativas claras y se garantiza que, en cada visita al restaurante, los comensales disfrutarán de una experiencia gastronómica excepcional.

La misión de todo propietario y/o gerente de restaurante es, por tanto, asegurarse que cada área cumpla con los altos estándares que se pautaron desde el inicio.

9. Fomentar relaciones a largo plazo

Por último, pero no menos importante, fomentar relaciones a largo plazo con los clientes habituales, demuestra interés genuino y crea un vínculo emocional. Al cultivar relaciones sólidas, ofreciendo incentivos especiales, como descuentos o invitaciones a eventos especiales, los clientes se convertirán en una especie de embajadores de la marca y recomendarán el restaurante a todos sus conocidos, amigos y familiares.

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