La elección de los muebles para equipar el restaurante pone a prueba al encargado de las compras. La industria y el mercado ofrecen un abanico de muebles modernos y todos parecen los indicados. Sin embargo, aunque resulten atractivos visualmente, no es eficaz atender únicamente a la estética.

Igual que sucede con todo el equipamiento del restaurante, con el mobiliario también hay que planificar bien antes de comprar.  En el caso de los muebles modernos, es mucho lo que hay que mirar: calidad, funcionalidad, durabilidad, adecuación al público y al estilo del restaurante, precio, son algunos aspectos claves a tener en cuenta.

¿Por qué un mobiliario moderno para el restaurante?

Al decidir equipar el restaurante con mobiliario moderno, se facilita mucho la tarea de compra. El mobiliario moderno ofrece una amplia gama de opciones que se ajustan a todas las preferencias. La industria se ha ido adaptando bien a los tiempos.  Hay muebles modernos para grandes espacios y también para espacios reducidos.

En la actualidad, los muebles se fabrican en una infinita diversidad de materiales y con los diseños más variados. Los diseños creativos logran muebles con estéticas muy originales. Por lo tanto, solo hay que pensar minuciosamente en el restaurante y dejar volar la imaginación. Seguramente en el mercado existe ese mobiliario moderno en el que se ha pensado. O alguno muy parecido y posiblemente mejor.

mobiliario moderno restaurante

El plan de compra del mobiliario moderno para el restaurante

Las definiciones previas simplifican el momento de la compra y aseguran que la inversión será útil. ¿Qué hay que definir?

  • El estilo del restaurante es el eje central. Visualizar el concepto del tipo de local será la guía a seguir. Esta idea no solo se forma con la estética y los muebles; también incluye el menú, el nivel del restaurante, la modalidad del servicio. El mobiliario moderno es un buen recurso para diferenciarse de la competencia.

No será igual el mobiliario para un restaurante de tipo familiar que para uno de alta cocina o de comida rápida. Los muebles potenciarán ese estilo que caracteriza el local.

  • El público objetivo es un punto fundamental. La pregunta es ¿qué características tiene el cliente al que se quiere atraer? Mediante este análisis, se logrará precisar el tipo de muebles más adecuado. Un público mayor exige un mobiliario diferente del público joven, por ejemplo.

Pero no solo es asunto de edad, también de costumbres. ¿Se apunta a un potencial cliente que come de prisa? ¿Se trata de personas para las que comer es toda una ceremonia que lleva tiempo? ¿Es un público que no escatima gastos o, por el contrario, se apunta a personas que miran mucho lo que gastan?  Es necesario tener en cuenta estos aspectos para que los muebles se ajusten a los clientes.

Mobiliario moderno para restaurante

Higiene, confort y funcionalidad para la acción profesional

  • La higiene y limpieza de los muebles es otro factor que se debe tener en cuenta. Si el mobiliario es difícil de limpiar sea por el material o por la forma, la higiene se volverá un inconveniente. Generalmente el mobiliario moderno está pensado para higienizarlo fácilmente y con productos comunes. De cualquier manera, hay que asegurarse bien qué tipo de limpieza exigen esos muebles y con qué productos se limpian.
  • Durante la búsqueda previa a la compra, es preciso poner la cabeza en el confort y en la funcionalidad. Son dos condiciones que tienen que unirse para asegurar la mejor compra. Si el menú exige espacio en la mesa, habrá que decidir comprar mesas más grandes. Si se trata de platos sencillos y frugales, podrá optarse por otras más pequeñas, por ejemplo. También hay que pensar si se requieren mesas auxiliares rodantes para el traslado de los platos.
  • Atendiendo a la estructura del espacio y a las características del servicio se elegirá mobiliario que no obstaculice el tránsito de personal de sala y cocina. Los camareros tienen que desplazarse fluidamente por el local, y hay que prever espacios entre mesas y sillas. Una opción muy favorecedora es comprar mesas de diferentes tamaños y formatos, opción prevista en el mobiliario moderno. Se fabrican muebles con la misma estética, pero con tamaños diferentes. Esto permite diseñar el local buscando la complementariedad.
  • El mobiliario para trabajo. Como estamos viendo, utilidad y el espacio disponible serán los criterios fundamentales que guíen las decisiones. Hay que tener claras las medidas de cada espacio y planificar qué lugar se presta para cada mueble. De este modo, los movimientos y la dinámica de la cocina no se entorpecerán.
  • Un mapa siempre ayuda. Cuando las ideas estén claras en cuanto al concepto, público, estilo, imagen corporativa, colores, es conveniente dibujar un plano o mapa del espacio Con el mapa a la vista se irán definiendo los espacios y se afinará la compra. La disposición espacial impacta en la imagen del restaurante. Si las mesas están demasiado juntas o muy cercanas a la cocina o a los baños, los clientes no estarán cómodos; los clientes requieren cierto espacio de intimidad que hay que asegurar.

Algunos estilos definidos con mobiliario moderno

Veamos algunos estilos que se pueden lograr con mobiliario moderno.

  • Estilo rústico. Ocupa buen espacio, por lo cual se sugiere para locales amplios.
  • Estilo hogareño. Es apropiado para un ambiente que sugiera intimidad y personalidad.
  • Estilo vintage. Es un estilo muy acogedor y que tiene toques delicados. El color blanco y tonalidades pastel son rasgos distintivos.
  • Estilo minimalista. Ideal para pequeños espacios y para restaurantes que quieran destacar por lo moderno. Líneas rectas, estructuras lisas y livianas son características de la ambientación minimalista.

Estos son los estilos más definidos. Con creatividad pueden lograrse combinaciones interesantes y adaptadas a las características del local.

En síntesis, el mobiliario moderno tiene opciones para todas las preferencias. Pero al observar catálogos y fotografías, es necesario ir más allá de las apariencias y no quedarse solo con la estética. La imagen puede provocar una admiración momentánea, pero si el mueble es solo apariencia, será dinero malgastado.