Aunque no lo parezca,  es muy cierto que disponer de un abrelatas adecuado ayuda mucho en la cocina. Probablemente, hay tanto en qué pensar para mantener el equipamiento, que el abrelatas pasa siempre a segundo plano. Sin embargo, es bueno valorarlo y tenerlo en cuenta en el momento de las compras. ¿Cuentas con un buen dispositivo abrelatas para la cocina de tu restaurante? Sigue los siguientes consejos.

¿Por qué se necesita un abrelatas industrial en el restaurante?

El abrelatas es una herramienta de metal que, como su nombre lo indica, se emplea para abrir latas. Los primeros modelos de este aparato se asemejaban a los cuchillos, estaban inspirados en ellos. Consistían en una hoja cortante que se introducía en la lata y haciendo palanca la abría. Es un formato que todavía se fabrica, aunque renovado.

En la actualidad hay diferentes modelos, con distintos mecanismos que responden a necesidades y preferencias variadas. Lo cierto es que la utilidad de un abrelatas es indiscutida.  Es una de esas herramientas a las que no se presta atención en el restaurante, pero que, cuando se rompe o pierde, complica la vida en la cocina.

Las latas de conservas ocupan un lugar interesante en la alta cocina. Existen conservas enlatadas de excelente calidad, que cuentan con múltiples posibilidades en el plato y que siempre están disponibles.  La lata ya no es un recurso para los días en los que el tiempo falta, sino que se ha convertido en un producto gourmet.  España es una potencia en el mundo de las conservas.

Por otra parte, los abrelatas industriales resisten el sobreuso, porque están diseñados para durar, aunque funcionen mucho. Se compra una vez y dura por años. Se podrán abrir cientos de latas al día, si es necesario, sin problemas.

Además, abren todo tipo de latas, grandes y pequeñas,  y procesan hasta las más duras. Son ideales para restaurantes  o cocinas para entrega a domicilio con importantes volúmenes de trabajo.

En este contexto, un abrelatas es imprescindible.

Tipos de abrelatas para el restaurante

La primera diferencia en los abrelatas que se encuentran en el mercado está determinada por el destino, es decir,  dónde será usado y con qué frecuencia. Existen abrelatas para el hogar, pequeños y ligeros, que son aptos para la cocina familiar. Pero para asegurar la eficiencia en el uso en el restaurante, se requiere un abrelatas industrial.

En el mercado se ofrecen abrelatas industriales de diferentes materiales, formas, tamaños y sistemas de funcionamiento.  Conocerlos es el primer paso para decidir la opción a la hora de comprar.

Abrelatas manual

El usuario es quien  lo  hace funcionar con sus movimientos y su energía.  Es una herramienta muy simple y práctica para abrir cualquier tipo de latas.  De los materiales con los que esté fabricado, dependerá la durabilidad y la potencia.

Hay algunos portables y otros que se instalan fijos en una mesa o pared. Estos últimos son los más recomendados. Su ubicación en un punto determinado de la cocina, facilita la rutina de la apertura de las latas.

Abrelatas eléctrico

El abrelatas eléctrico es más cómodo que el manual. La apertura de las latas se automatiza.  El usuario no tiene que pensar demasiado en el sistema. Una vez que coloca la lata, se opera el botón o palanca de encendido y  la máquina hace lo demás, sin esfuerzo del cocinero. La mayoría de estos abrelatas trabajan con potentes imanes que fijan la lata con firmeza. De esta manera se garantiza la seguridad mientras el recipiente está en movimiento de apertura.

Cómo elegir un abrelatas para el restaurante

¿Qué tener en cuenta al comprar un abrelatas? El volumen de trabajo, el personal en la cocina, la estructura de la herramienta y la disponibilidad de recursos para la compra, son factores que influirán en la opción del abrelatas.

  • El volumen de trabajo. Si se trabaja permanentemente con productos enlatados, será necesario elegir un abrelatas sólido, robusto,  fabricado con materiales nobles y resistentes, que sea lo suficientemente pesado como para abrir latas grandes.
  • Los materiales. El acero inoxidable, en especial en la zona de corte,  garantiza durabilidad y resistencia al óxido.
  • El sistema de corte. El abrelatas debe facilitar la tarea, no complicarla. Por lo tanto, es conveniente optar por un abrelatas fácil de usar. Será útil y práctico un abrelatas que fije bien las latas de diferentes tamaños y en los que los recipientes giren suavemente.  
  • Personal en la cocina. Si el cocinero trabaja solo o si tiene ayudantes suficientes será otra condición a tener en cuenta.  En el primer caso, un abrelatas eléctrico será la mejor opción, por la economía de tiempo y de esfuerzo. En cambio, si existen ayudantes suficientes, se podrá disponer de uno manual.
  • Los recursos.  El dinero disponible para la compra siempre es un elemento clave.  Los abrelatas industriales de alta gama son más costosos que los comunes. 
  • La seguridad. Valorar la seguridad del abrelatas es muy importante. Hay ofertas de abridores que dejan bordes con filo o dentados al cortar.  Cuando el usuario retira la tapa cortada, corre riesgo de lastimarse por accidente. Por tanto, será bueno elegir un abrelatas cuyo corte no genere filos. Un buen sistema es el que dobla el borde exterior de la tapa. De este modo, los bordes no generan riesgo de corte.
  • La limpieza. Siempre es condición a atender cuando se elige una herramienta para la cocina.  Cuanto más desmontable, será más cómodo para limpiar.

Antes de la compra, es conveniente observar catálogos y atender a los detalles de cada aparato. Una buena estrategia es imaginarlo en la cocina en funcionamiento.  Una compra planificada siempre asegura la mejor inversión.

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