Resistida por algunos, idolatrada por otros, la revolución tecnológica  impacta en la vida de las personas. La tecnología que viene para restaurantes muestra una constante evolución que no deja de sorprender.   Sus logros futuros son impredecibles, tanto como las posibilidades de la inteligencia que la crea.

Sin embargo, dentro de esta incertidumbre del mundo tecnológico del futuro, es posible anticipar algunos impactos.  Por ejemplo, es un hecho que la tecnología que viene para el restaurante reduce la cantidad de personas trabajando en él.  Esa es una consecuencia de la revolución tecnológica.

Unido a estos importantes avances, se encuentra el tema de la especialización para el mundo del trabajo. La capacitación para cualquier función es imprescindible, especialmente en el área tecnológica.

¿Qué tecnología viene para el restaurante?

La tecnología ya está presente en la mayor parte de los restaurantes. Softwares para reservas de mesas y solicitud de comida a domicilio, pagos electrónicos, programas informáticos para los puntos de venta,  son muestras de ello.

pedidos online

Sin embargo, la tecnología que viene para el restaurante trasciende todo esto que ya es habitual y normal. Los diseños específicamente destinados al restaurante impactan en todas las áreas de trabajo, por ejemplo en:

  • La relación con el cliente (publicidad, captación, fidelización).
  • El área operativa externa (reservas, ventas, sistemas de pago).
  • El back office, la trastienda (cocina, operaciones, inventario, compras).
  • La inteligencia de negocio (análisis de datos, previsiones y planes futuros). 

Paso a paso, se transita este camino que revoluciona al restaurante en sus estructuras esenciales.

Comer en un restaurante: una experiencia sorprendente

Una nueva experiencia espera al cliente que encuentra un marco diferente que el tradicional.  Como toda renovación profunda, sorprenderá durante un tiempo. Luego se hará habitual y las personas se acostumbrarán a ella.

La tecnología que viene para el restaurante se vuelve parte del ‘paisaje’ del lugar. Se integra a él y con el tiempo no causa ningún asombro; así ha sucedido con las prácticas tecnológicas de reservas de mesas y de pagos online, por ejemplo.

En la práctica, comer en un restaurante deja de ser solamente el encuentro con el plato y el disfrute sensorial y hasta emocional de los alimentos.  Este seguirá siendo el corazón del restaurante, no hay dudas. Pero el entorno cambia, el ambiente cambia, las funciones cambian, las formas de hacer las cosas cambian; como consecuencia, el restaurante también cambia y debe cambiar.

Los robots que reciben a los clientes sustituyen a los camareros en algunos locales, las herramientas con reconocimiento de voz y capacidad de sostener un diálogo son una realidad. Ya es posible hablar con un camarero mecánico y que éste responda adecuadamente y aporte soluciones a las inquietudes de los clientes.  Se trata de experiencias que amenizan las rutinas.

TPV

Trabajar en el restaurante en un contexto tecnológico

Con la tecnología que viene para restaurantes, la vida cambia no solo desde la perspectiva de los clientes.  Es necesario modificar hábitos de trabajo, se renuevan estructuras que tradicionalmente estaban instaladas: gerentes, cocineros, personal de sala, experimentan también los cambios.

Veamos otros cambios que la tecnología que viene para restaurantes generan:

  • Conocer y hacer, todo se revoluciona con la tecnología que viene específicamente diseñada para el restaurante. Acciones que pasaban por manos de terceros, son sustituidas por sistemas propios del restaurante. Desde la propia web se realizan reservas y pagos online, directamente con el restaurante, sin intermediarios que aumentan los costes.
  • Softwares creados para restaurantes modifican el sistema de gestión. Desde una terminal digital, una sola persona puede gestionar inventario, compras, proveedores. Las herramientas tecnológicas más utilizadas en la actualidad se vinculan con la relación con el cliente fuera del local. Pero se avanza hacia una digitalización de la inteligencia de negocio.

Es posible que la misma persona que gestiona inventarios, realice un control de indicadores básicos de caja, de productividad, de ingeniería de menús. Los sistemas le permiten acceder cómoda y fácilmente a los datos para nuevos planes de negocios  a partir de la analítica.

  • Las empresas de sistemas dedicadas a crear softwares han descubierto que el mundo de la restauración es un interesante nicho de mercado. Por tanto, están atentas al funcionamiento del restaurante para anticipar sus necesidades.

Cada vez más se abren a los requerimientos más detallados del restaurante. Día tras día surgen propuestas que atienden minuciosamente a cada situación.  Es posible adquirir sistemas estandarizados o personalizados y ajustados a una situación en particular; todo es posible en el universo tecnológico.

¿Ya llegó ‘el restaurante del futuro’?

Unos pocos años atrás, pensar en el restaurante del futuro era imaginarse en una película de ciencia ficción. Pues esa ciencia ya no es ficción y es muy real. El restaurante del futuro en el que se visualizaba la tecnología como un eje transversal, ya es presente. Aunque seguramente ya esté en la cabeza de algunos genios creativos una nueva visión no imaginada aún por la mayoría de los humanos.

¿Algunos ejemplos?

Inamo

Este restaurante londinense es buen ejemplo del despliegue tecnológico. Es el cliente quien controla sus solicitudes a través de una pantalla que se proyecta en su mesa: pide el plato que desea consumir, las bebidas y hasta el taxi para volver a su casa. Realiza el pago y recibe beneficios del restaurante para su próxima visita, y todo ello operando digitalmente.

Para atender a los clientes que prefieren el contacto humano, Inamo dispone de mesas con el formato de servicio tradicional. Sin embargo, las mesas equipadas tecnológicamente son siempre las primeras en ocuparse.  Es indicador de una tendencia que marca el rumbo de la restauración.

Eatsa

El primer restaurante Eatsa se abrió en el año 2015 en San Francisco, Estados Unidos. Hubo opiniones que anunciaban el fracaso del modelo, pero se equivocaron; la marca está abriendo ya su sexto local, expandiéndose a otras ciudades norteamericanas.

En Eatsa el cliente no tiene contacto directo alguno con empleados. Todo el proceso de solicitud, recepción y pago del menú está automatizada. En menos de cinco minutos retira su solicitud de un nicho con puerta LCD en la que aparece su nombre; puede consumirlo en el lugar, para lo que existen mesas.

La tecnología crea interesantes oportunidades para la restauración. Solo hace falta iniciativa y decisión para aprovecharlas.