La robótica en restaurantes ha abierto una nueva era en el servicio gastronómico.  La ficción de robots que hacen tareas humanas, que era solo tema de las películas, se hizo realidad. Los desarrolladores tecnológicos vieron en los robots un nicho de mercado muy prometedor y los logros están a la vista. 

Las consecuencias del Covid-19

El coronavirus está siendo el gran impulsor de la inclusión de la robótica en restaurantes.  El virus se mueve con la gente y  el contacto humano lo transmite. Por lo tanto, reducir el contacto entre personas es una de las medidas más efectivas para evitar el contacto. Y los robots son una excelente herramienta para ello.

Si bien el paso de la expansión de la robótica en restaurantes ha recibido gran impulso con el coronavirus, todavía es lento. Pero poco a poco los restauradores y el público van reconociendo beneficios. Es de esperar que, aunque el coronavirus desaparezca, los robots seguirán abriéndose camino en el entorno gastronómico.  Las proyecciones indican que en los próximos años, Europa vivirá una fuerte implantación de autómatas en el sector gastronómico. Por lo tanto, las inversiones en robots rendirán frutos a largo plazo.

Beneficios de la robótica en restaurantes

A medida que los restauradores comienzan a trabajar con robótica en los restaurantes, descubren algunas ventajas que convencen. Las aplicaciones y soluciones técnicas que aportan los robots son cada vez más y mejores. Gracias a la inteligencia artificial, el robot sigue evolucionando en sus tareas, y se evita que queden obsoletos a corto plazo. La inversión es mucho más rentable.

El futuro es la robótica

¿Cuáles son las ventajas que  tiene el uso de robots en el restaurante?

  • En el contexto del coronavirus, la robótica en restaurantes evita el contacto humano. Y, por lo tanto, reduce los riesgos de contagio. Este ha sido el principal motivo del impulso de las automatizaciones. Menos contacto humano es sinónimo de menor riesgo. Naturalmente,  aumenta la confianza en el cliente.
  • Los robots no tienen horarios ni límites de horas de trabajo. Este es un beneficio importante, no se cansan durante  el servicio, no se enferman. No se distraen y pueden programarse para reaccionar de acuerdo con las circunstancias que se les presenten.
  • Salvo que sufra algún deterioro, cosa evitable con mantenimiento, el robot nunca falta. Por lo tanto, el restaurante no tendrá sorpresas por ausencias ni problemas para el desempeño de su función.
  • Su rendimiento está asegurado. Con la automatización se puede conseguir que el rendimiento del servicio mantenga siempre los mismos estándares de calidad.  
  • La seguridad alimentaria se consolida con la robótica en restaurantes.  Los robots están libres de posibles contaminantes que los humanos pueden portar, que ponen en riesgo la salud de los clientes.
  • La organización de espacios se optimiza. En locales donde los espacios son reducidos, se evitan choques entre las personas, o accidentes en la cocina. Se programa la ruta de las máquinas y de esta manera no habrá inconvenientes con los desplazamientos.
  • Los datos sirven de base para la toma de decisiones.  La robótica en restaurantes permite el registro de datos, elementos muy útiles para la evaluación de la marcha del negocio.  A partir de esta información, se conoce mejor las necesidades de los clientes, sus preferencias, y cómo marcha la rentabilidad.
  • El restaurante economiza en salarios y aportes impositivos en personas que cumplen tareas no especializadas. Y gracias a esta economía, puede contratar personal altamente calificado para funciones que requieren especialización.

¿Qué pueden hacer los robots en el restaurante?

La robótica se aplica en diferentes funciones en el restaurante.

  • Hay máquinas automatizadas que pueden realizar muchas tareas en la cocina.  Se trata de robots complejos que ya están en el mercado, aunque todavía son muy costosos. Adoptan la forma de brazos mecánicos, de eslabones en cadenas de preparación o de máquinas completas que pueden transformar productos frescos en platos específicos, es decir, cocinar.
  • Los robots camareros y de reparto no participan en la elaboración de la comida. Son soluciones robóticas cuya función es entregar un pedido al cliente.  Algunos cumplen su función incluso dentro del salón comedor, distribuyen los platos en las mesas y hasta son capaces de interactuar con los clientes.  Otros realizan entregas a domicilio. Un ejemplo es el robot Yape, un vehículo robótico que entrega a domicilio la comida preparada en el restaurante.
  • También existen modelos híbridos, que tienen funciones variadas y que cumplirán unas u otras de acuerdo a cómo se los programen. Las máquinas expendedoras automatizadas, con presencia frecuente en los restaurantes, son un ejemplo de estos robots.

¿Sustituirán los robots a las personas en los restaurantes?

La experiencia que actualmente viven los restaurantes que han apostado a la automatización, es diversa. Hay establecimientos de comida rápida en los que la robótica se ha vuelto casi protagonista en la atención al público, y solo mantienen personal en la cocina. Son establecimientos en los que el cliente entra, solicita su plato, lo come o lo lleva, mientras trabaja o piensa, paga y se va.  Se trata de personas que disfrutan de su soledad y de sus pensamientos, o que optan por trabajar hasta en su tiempo de comer.

Pero, en general, la robótica en restaurantes ocupa un lugar auxiliar. Es una herramienta que complementa la tarea de los humanos y sus funciones son muy técnicas. La mayor parte de la gente  valora lo humano que aportan las personas. Estas personas son las que, una vez que pasa la curiosidad y la novedad de ser atendidos por robots, reclaman a los humanos.  Muchos locales han optado por utilizar soluciones automatizadas para las comandas y para trasladar los platos a la mesa, pero disponen de recepcionistas y de cocineros personas. 

La robótica en restaurantes es una herramienta de valor en estos tiempos de coronavirus.  Pero el restaurante no puede basar su identidad en ella. Es una buena medida para reducir los contactos entre personas y para recuperar la confianza de los clientes.  Sin embargo, la identidad del restaurante debe permanecer fiel a sus valores y principios, y no desviarse con la tecnología y la robótica como un distractor.

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