Las barras porta comandas son herramientas que contribuyen a organizar el trabajo en el restaurante. Con estas barras se ordena la recepción y procesamiento  de las comandas y, por tanto, se evitan confusiones y errores.

La gestión de las comandas es un punto muy sensible en el restaurante. Es un momento de impacto en el comensal que está expectante valorando el servicio. Son muchos los errores que frecuentemente se cometen, en especial en días de intensa actividad.  Las consecuencias de esos errores pueden ser graves. Un cliente insatisfecho, no volverá y difundirá sus vivencias. Los errores en las comandas, desmerecen el servicio y perjudican el concepto que el cliente se forma del local.

Platos que se entregan en los lugares equivocados, defectos en los detalles solicitados por el comensal, demoras excesivas, apurones, y un gran etcétera, afectan el servicio y la valoración del cliente del establecimiento.

El camino de las comandas en el restaurante

Una vez que los comensales están sentados e instalados en la mesa, comienza el proceso. Existen dos sistemas para la toma de comandas.

Uno es el tradicional, que realizan los camareros que anotan lo que el cliente les pide. A continuación, pasan el pedido a la cocina o lo registran en un TPV digital que lo envía directamente.

Este sistema exige una gran profesionalización de los camareros, ya que el riesgo de errores es permanente en esos minutos de toma de comandas. Un error en lo que el camarero escribió o una digitación equivocada en la pantalla, será fatal. El comensal recibirá un plato que no pidió o en condiciones que no fueron las que eligió.

Pedidos en pared

El otro sistema, que va marcando tendencia, es el digital administrado por el cliente. El comensal realiza su comanda en una app y el pedido pasa directamente a la cocina y a la caja. Es un sistema  muy práctico que evita malos entendidos, demoras y errores. Por otra parte, se minimizan los contactos humanos, y es una medida de reducción de riesgos que la pandemia extendió y que da muy buenos resultados.

En ambos sistemas, la comanda termina en una hoja escrita a mano o impresa, que guía al personal de cocina acerca  del orden en que deben prepararse los platos.  

¿Por qué una barra porta comandas mejora  el sector de las comandas y la atención al cliente?

La administración de las comandas es una tarea que impacta directamente en el sector del comedor y en la cocina al mismo tiempo. Independientemente del sistema de toma de comandas del restaurante,  los pedidos de los clientes llegan a  la cocina.  Y allí existe un nudo del asunto.  

En todo el proceso, el orden es clave. Las hojas de registro no pueden perderse ni mezclarse.  El jefe de cocina recibe las comandas y prepara los platos de acuerdo al orden en el que los recibe. Si una comanda se perdió, el plato no se prepara.

La barra porta comandas facilita el control de los pedidos que entran y salen, especialmente permite controlar que los platos destinados a la misma mesa se sirvan al mismo tiempo. Estos son puntos básicos en el proceso del servicio. Hay que tener en cuenta que desórdenes en las comandas, implican errores e insatisfacción de los comensales.

La barra porta comandas es una herramienta clave que soluciona este problema.  Actúa como puente entre la cocina y el comedor.  Es asombroso cómo un instrumento tan sencillo y económico  puede aportar tanto en un punto esencial para un buen servicio.

¿Qué es una barra porta comandas?

Una barra porta comandas es un utensilio auxiliar en la cocina. Normalmente se instala en la zona intermedia entre la cocina y el comedor, en el sector dedicado a pasaplatos.

Materiales de fabricación

Se fabrican en aluminio y en acero inoxidable.  Este último material es más noble y acompaña bien la estética de cualquier restaurante. Además, el acero inoxidable es fácil de higienizar y desinfectar. Es una estructura duradera, especialmente apta para espacios húmedos. No se corroe y la suciedad no se adhiere.

Tamaño

En el mercado se ofrecen barras porta comandas de  diferentes medidas. La elección del tamaño dependerá de la densidad de trabajo del local.  Los largos estándar son  30,  60,  90 y 1,20  centímetros. Muchos modelos permiten ensamblar varios soportes, para extender la barra en temporadas en los que el movimiento es más intenso. Si el comedor es grande y permite un buen número de comensales a la vez, se necesitará una porta comandas más largo.

Instalación

Una vez elegido el espacio, la barra se fija en la pared.  Disponen de dos sistemas de fijación: tiras adhesivas o tornillos. No requiere instalaciones especiales.

Fijación de las comandas

¿Cómo se fijan las comandas en el soporte? En el interior la barra tiene un sistema de esferas sencillo y seguro que sostienen las comandas. Es un mecanismo firme, y mantiene las comandas en la barra hasta que alguien las retira.

Con la barra, las comandas se mantienen alineadas en el orden en el que fueron relevadas. Por tanto, se evitan los malos momentos de dejar esperando a algún cliente porque su pedido se traspapeló.

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