Jamás se debe perder de vista el hecho de que el sector de la restauración forma parte de un servicio turístico. De ahí que sea tan importante conocer idiomas diferentes a la lengua materna.

Las razones son obvias. Por un lado, cada vez hay mayor movilidad internacional y la afluencia de clientes extranjeros exige capacidades adicionales para ofrecer un buen servicio. Una de ellas es precisamente la de conocer idiomas para comunicarse con el comensal de manera adecuada. Por otro lado, la gastronomía tiene aportes de múltiples culturas y, por lo tanto, de múltiples idiomas.

Esta realidad plantea muchas dudas. ¿Es adecuada la formación en idiomas que recibe el personal del sector? ¿Hasta qué punto se debe invertir, tiempo y dinero en este tipo de formación? ¿Cuáles son las vías más adecuadas para alcanzar o completar el conocimiento de nuevos idiomas?

¿Sabías que conocer idiomas incrementa la competitividad?

Los mejores hoteles y restaurantes del mundo se caracterizan, sobre todo, por un excelente servicio al cliente. Este incluye un manejo fluido de los idiomas. No basta con que se conozcan las expresiones básicas. Todo cliente espera mucho más que eso.

Actualmente es inconcebible que la formación de los gestores turísticos, en todos los niveles, no incluya el manejo eficiente de al menos un segundo idioma. La capacitación se ha especializado mucho dentro del sector y esto supone el desarrollo de habilidades comunicativas elevadas en varios idiomas.

Un servicio adecuado no solo incrementa el potencial de clientes y usuarios, sino que también tiene gran incidencia en la fidelización. Estamos en una época en la que los servicios se califican públicamente y estas valoraciones tienen gran impacto entre los usuarios.

Al mismo tiempo, conocer idiomas no solo es fundamental para sostener una interacción adecuada con los clientes, sino también con otros profesionales del turismo. Esto es decisivo para facilitar alianzas estratégicas y coordinar la prestación de servicios tipo paquete o de complementación mutua.

La formación básica en idiomas

Casi todos los estudiantes en la escuela reciben una formación en idiomas. Pese a ello, al completar los ciclos básicos no hablan una segunda lengua. Todo parece indicar que hay demasiado énfasis en los conocimientos gramaticales, pero se descuidan las habilidades orales y de escucha.

La educación superior también incluye los idiomas dentro sus programas educativos. Sin embargo, parece evidente que para alcanzar el bilingüismo como tal, se debe acudir a programas complementarios.

En la actualidad hay muchas vías para alcanzar esa formación adicional. Hay escuelas bilingües, cursos de inmersión, intercambios académicos y programas en el extranjero. También existe una importante oferta de cursos online, en diversos lugares del mundo.

Sea cual sea la vía elegida, lo importante es que se trate de una formación que haga hincapié en la interacción. Para conocer idiomas no hay que simplemente memorizar la estructura de una lengua. Principalmente significa ser capaz de interactuar de manera fluida con un nativo de otro país. No se aprende otro idioma realizando ejercicios mecánicos, sino hablando y escuchando en tiempo real.

No solo uno, sino varios idiomas

El grado de especialización al que se ha llegado en el sector turístico exige que no solamente se conozca un idioma, sino varios. El inglés resulta indispensable. Es el idioma de mayor uso internacional y el puente a través del cual logran entenderse las distintas culturas.

conocer idiomas

Sin embargo, también se deben conocer otros idiomas. El alemán, por ejemplo, resulta ser una de las lenguas con mayor relevancia. Alemania es fuente de una importante cantidad de turistas hacia todo el mundo. Estos viajeros son muy meticulosos y exigen satisfacción hasta en el más mínimo detalle.

Si recibes turistas alemanes en tu restaurante, tienes que conocer que, en la legislación alemana, hay normas que protegen escrupulosamente al viajero. Los alemanes pueden elevar reclamaciones por cualquier componente que consideren defectuoso. Esto los convierte en turistas exigentes que no dudarán en calificar como una deficiencia la restricción para comunicarse en su propio idioma.

Actualmente es importante apuntar hacia el manejo de una tercera lengua. Esta podría ser el alemán, pero también sería muy valioso poder comunicarse en chino, dada la relevancia de ese mercado. Y, por supuesto, nunca se pueden dejar de lado el francés y el italiano.

Un idioma aplicado al sector

Para ofrecer una buena imagen a los clientes de tu establecimiento, el nivel de conocimiento de los idiomas debe ser alto. Sin embargo, lo fundamental es manejar con suficiencia los términos y expresiones asociadas a la hostelería y la restauración.

El personal de tu restaurante debe entender cómo dar la bienvenida, saber tomar una comanda, realizar recomendaciones y despedir a los clientes. Por eso lo más aconsejable es buscar una formación que enfatice el manejo de situaciones laborales, dentro del campo específico del turismo. Como mínimo, para conocer idiomas es necesario exigir que tengan un manejo fluido del inglés.

conocer idiomas

Es importante tener en cuenta que el menú debería siempre estar traducido al inglés. Lo mismo vale decir para la información en la página web. Son cada vez más los turistas que investigan sobre los sitios en donde pueden ir a comer, antes de emprender un viaje. Seguramente elegirán aquellos restaurantes que tengan un toque más internacional.

Así mismo, la traducción del menú al inglés también es una forma de proteger la salud de tus comensales. Si tienen alguna limitación en su dieta, podrán comprender los ingredientes y el contenido de cada plato. Esto reduce el riesgo de que se presente una situación inesperada y potencialmente peligrosa.

 

Fuentes imágenes: Amsterdam  /  Sprachcaffe