El uso del móvil es un tema continuo de discusiones y controversias. Los límites de su uso inquietan a muchos usuarios, a los más fanáticos y a los que no lo son. Lo cierto es que el celular ha invadido todos los espacios de la vida de las personas. Es como un miembro más del cuerpo humano, una extensión que, aunque separada físicamente, siempre está.

Una necesidad creada

Con su presencia, el Smartphone o el iPhone inteligente crea una especie de sistema de acción y reacción entre la gente. Tan es así que van surgiendo reglas protocolares que tienen que ver con el uso del móvil.

Muchas empresas han tenido que reglamentar el uso de los teléfonos, como los bancos e instituciones financieras, por ejemplo. Hospitales y centros de salud también tienen sus normas. Reglamentar el uso del móvil se ha vuelto un asunto que contribuye a la convivencia.

Los psicólogos han etiquetado las reacciones humanas exacerbadas que se vinculan con el uso del móvil. Es así que hoy se habla mucho de  ‘nomofobia’ y ‘mobifilia’, enfermedades causadas por el excesivo apego al celular. Es este uno de los extremos de la línea de aprecio de este dispositivo.

En el otro extremo, ha surgido el ‘phubbing’, que padecen quienes menosprecian a las personas que usan el móvil en su presencia. Entre ambas situaciones se encuentran un gran número de  usuarios, que mucho no entienden ni el apego extremo ni el odio. Y hasta les consideran ridículos.

restaurante niños

¿Qué pasa con el uso del móvil en el restaurante?

Es normal que el celular se haya instalado en el ámbito del restaurante. No podía ser de otra manera. Si las personas pasan todo el tiempo pendientes de su móvil, no van a dejarlo porque sí precisamente a la hora de comer. Sin embargo, que sea normal no significa que sea lo más adecuado.

¿Qué provoca en las personas el uso del móvil a la hora de comer?

  • El momento del almuerzo o de la cena, generalmente es momento de relax, de distensión. Y para muchos, su móvil es precisamente eso, entretenimiento y descanso. Contrariamente a lo que suponen los oponentes a este hábito, hay personas que se sienten bien participando en las redes o leyendo sus mensajes. Para ellos, si se les alejara de su dispositivo sentirían una ansiedad que no podrían resistir.
  • Es indudable que existe una diferencia entre sensación de descanso y realidad de descanso. Una persona que descansa pendiente de su celular, no descansa verdaderamente. Su mente y su pensamiento están siempre en actividad, por lo que no hay reposo; parece una sutileza, pero es una realidad de la que hay que tomar conciencia.
  • Los adictos al móvil no parecen tener idea del efecto que produce en los demás verlos pendientes del celular. Desconocen que es una actitud poco amable y hasta irrespetuosa para con la familia o los amigos con quienes se comparte el momento. No comprenden que a los demás les cae mal su preferencia por un mensaje en el teléfono a una conversación cara a cara.

uso del móvil

Estos factores son los que provocan los desacuerdos. Y si bien no existen leyes ni reglas generales, es posible acordar ciertas pautas para el uso del móvil en el restaurante. A continuación, las presentaremos como sugerencias para los clientes.

Sugerencias para el uso del móvil en el restaurante

Es una norma útil el disponer que los empleados no pueden utilizar el móvil durante su tiempo de trabajo.  Esta regla se ha adoptado no solo en los restaurantes, sino en toda empresa.   Y es necesario ser inflexibles para que se respete.

En cuanto a los clientes, hay que ser cuidadosos con las intervenciones. Hay restaurantes que han optado por disponer de algún espacio para atender o realizar llamadas. Si este servicio se pone en conocimiento de los clientes, estos entenderán sutilmente que no se ve bien que usen los móviles en la mesa; se trata de una medida negociadora que resulta aceptada.

Cómo contribuir a la educación de los usuarios

El sentido común y la sana convivencia deben ser los principios que guíen este tema.  Las prohibiciones alejarán a los clientes, porque hay situaciones en las que realmente el móvil es necesario.

Padres que han dejado solos a sus hijos, médicos que están de guardia, personas a cargo de gente mayor, estos usuarios dependen realmente del celular. Además, en la vida de toda persona pueden surgir emergencias que las requieran en cualquier momento.

Sin embargo, el restaurante puede contribuir a educar a las personas en este tema. Mediante flyers, afiches o  en su página web pueden dar a conocer sugerencias  que pueden minimizar los desacuerdos y armonizar la estadía en la mesa. Por ejemplo:

  • Es conveniente que el móvil permanezca en un bolsillo, maletín o cartera. No es agradable verlo sobre la mesa.
  • Si es posible, debe mantenerse apagado o en modo vibración.
  • Cuando suena el teléfono y no hay expectativas de riesgos, no se atenderá.
  • Si es necesario atender, es adecuado disculparse ante los presentes, y alejarse un poco de la mesa  para contestar. La idea es no molestar a las demás personas.
  • En caso de que el asunto sea breve, se puede atender en la misma mesa. Cuando se opta por esta situación, es necesario utilizar un tono de voz suave. La conversación telefónica no debe imponerse en la mesa ni volverse el centro de atención de los demás.
  • Si los niños acompañan el momento, no es aconsejable entretenerlos con un celular. Cuanto antes entiendan que la hora de la comida es tiempo sin móvil, más fácilmente lo aceptarán.

Una redacción amigable de los mensajes, acompañada de imágenes, seguramente será bien recibida. Lo que se sugiere para conversaciones también es aplicable a los mensajes escritos. Indudablemente no es un tema fácil de abordar. La negociación y la tolerancia siempre son los mejores consejeros.