El uso del soplete en la cocina permite terminaciones originales a muchos platos. Para algunos chef  no es un utensilio muy necesario. Sin embargo, una vez que el cocinero lo tiene a mano, descubre un sinfín de posibilidades: muchas recetas se enriquecen y renuevan con el toque que el uso del soplete permite.

El soplete tiene todas las ventajas que ofrece una herramienta práctica, no requiere de instalaciones y casi no ocupa espacio en la cocina. Es muy sencillo de utilizar y se recarga en el momento en que se agotó, en la misma cocina. Es cómodo, limpio y muy versátil.

Descripción del soplete de cocina

El soplete que se usa en la cocina no es muy diferente del funcionamiento del de uso industrial, en sus principios básicos. Lo es, claro está, en su tamaño, construcción y diseño.

Se usa tomándolo con una sola mano. Tiene un mango ergonómico, detalle que es similar en todos los modelos. Es ligero y tiene la forma adecuada para poder sujetarlo firmemente y para facilitar los movimientos precisos.

La llama se alimenta con gas que se almacena en un pequeño depósito interior. Los más potentes, cuentan con una autonomía de trabajo de dos horas, característica que depende del modelo. La recarga se realiza manualmente y no presenta ninguna complicación.

El soplete se enciende con un mecanismo que se opera oprimiendo un botón interruptor.  No se necesita fuego externo. Emite una llama continuada, concentrada y potente, que se aplica de forma focalizada en los puntos o superficies elegidas. 

En el cabezal dispone de un dispositivo que regula la potencia e intensidad de la llama. De este modo se ajusta  a la tarea del momento. Los sopletes de mejor calidad integran un seguro para evitar la salida del gas cuando está inactivo. Es una herramienta totalmente segura, ya que su compleja estructura interna evita todo peligro de explosión por caídas o golpes.

Aplicaciones  del uso del soplete en la cocina profesional

El uso del soplete más extendido es para caramelizar una superficie. Es bastante frecuente utilizarlo para flambear, derretir, gratinar y tostar, tanto platos dulces como salados.  Con coberturas de merengues, la capa superior de varias preparaciones, el acabado final de presentaciones diversas se resuelve con un toque de soplete.

Veamos algunas aplicaciones puntuales:

  • Punto crujiente para carnes.  Con el uso del soplete se obtiene una textura crujiente a las carnes asadas, que mantienen todo su jugo y su suavidad interior.
  • Ahumado en las salsas.  Si se desea un sabor ahumado en las salsas, con el uso del soplete se puede lograr. Al mismo tiempo se intensificará el aroma.
  • Postres,  pasteles y platos agridulces.  El fundido de chocolate, de mantequilla, la caramelización de merengue,  de azúcar, de frutas y verduras,  puede lograrse en pocos segundos. Un buen glaseado de una pieza de carne con sus jugos y salsas, se logra con el soplete. Como la llama actúa solo en la superficie de contacto, no afecta el resto del plato.
  • Flambeado de cocteles. Especial para la coctelería es este uso del soplete. Un licor flambeado, hierbas o cremas especiales tostadas o ahumadas,  entregarán un sabor diferente a cualquier coctel.
  • También ayuda a derretir, gratinar queso, tostar pan y frutos secos. A medida que el cocinero se habitúa al uso del soplete, le encuentra aplicaciones insospechadas.

Sugerencias de preparaciones con  uso del soplete

¿En qué platos es posible usar el soplete? Presentamos algunas ideas.

  • Pie de limón

Es un postre que suele ser muy solicitado en los restaurantes. El uso del soplete para dorar el merengue asegura una terminación perfecta. Además, preserva la textura de la cobertura, pues solo actúa sobre una delgada capa exterior.

  • Crema catalana

Un tradicional postre que no puede faltar en el restaurante. En el momento de servirlo, se espolvorea la superficie con azúcar y se la quema con el soplete. De este modo se forma una cobertura de caramelo crujiente.

  • Pescado a la plancha

Para evitar que el pescado a la plancha se reseque, una vez cocido se retira del fuego. El soplete hará el resto, dándole el tostado final. El interior quedará a punto.

  • Gratinado de tostas de vieiras y pimientos confitados.

Una vez preparadas las tostas con relleno de vieiras salteadas  y pimientos confitados, se cubren con una cucharada de mayonesa. Minutos antes de servirlas, se doran con el soplete. Quedan exquisitas.

  • Rodajas de pomelo con miel

Un postre original y fácil de preparar. Se corta el pomelo en rodajas y se coloca una cucharada de miel sobre cada una. Con el soplete, se calienta la miel hasta que burbujea. Entonces, se agrega una pizca de canela. Se sirve caliente.

  • Higos caramelizados

Un postre delicioso que se prepara en el momento de servirlo. Se cortan los higos por la mitad y se los espolvorea con azúcar. Con el soplete se caramelizan y después se preparan bolitas de queso de cabra con pistacho o nuez picada. Los higos caramelizados se sirven con una bolita de queso.

Algunas precauciones

Las precauciones nunca están de más. 

  • El soplete debe funcionar con la llama alejado de plásticos, nylon y materiales inflamables.  Por lo tanto, es importante que los recipientes en los que estén los alimentos sean de materiales resistentes al calor. Por ejemplo, cerámica o metal.
  • Es importante guardarlo lejos de fuentes de calor. Si bien no hay mayores riesgos de explosión, el calor muy intenso puede afectarlo. No hay que olvidar que está cargado con gas.
  • Cuando se recarga, debe mantenerse en posición vertical. Si no está en uso, hay que  colocarle el seguro.

La creatividad del cocinero seguramente encontrará aplicaciones del soplete a sus propias recetas. Solo es cuestión de decidirse a experimentar.