La instalación de la cocina industrial es una decisión clave para el restaurante, pues impacta en toda la dinámica del local. Es necesario valorar funcionalidades de acuerdo con las necesidades y formas de trabajar del equipo. Y, por supuesto, hay que considerar precios. Pero lo cierto es que si una cocina industrial no se ajusta a las condiciones de trabajo, es difícil que el restaurante prospere. ¿Te gustaría saber algunos precios actuales para diseñar o reformar la cocina de tu restaurante? Toma nota.
Enfrentarse al presupuesto de una cocina industrial es uno de esos momentos donde las matemáticas se cruzan de golpe con la realidad operativa. Quien haya pisado alguna vez el suelo resbaladizo de una línea de fuego en pleno servicio sabe que el coste de la maquinaria no se mide solo en el número que figura en la factura proforma, sino en las horas de rendimiento continuo que aguanta un motor sin griparse un sábado a las diez de la noche, cuando el comedor está lleno y la comanda no deja de entrar por la impresora.
Tabla de contenidos
¿Qué debe tener una cocina industrial para restaurante?
Hay muchos factores que determinan cuál es la mejor cocina para tu restaurante; el espacio, el número de comensales, las propuestas, el menú y la forma de trabajar del chef, todo influye.
La seguridad y la facilidad para la higiene son dos factores prioritarios. A ellos se agregan el diseño, la tecnología y la comodidad. Estas son las cualidades que, generalmente, un cocinero valora cuando arma la cocina industrial en la que trabajará.
Modelos y precios de elementos para cocinas industriales
Los fabricantes combinan materiales, funcionalidades, fuente de energía y precio, intentando conquistar el mercado. De esta forma, comparando marcas el encargado de la compra podrá encontrar los componentes de la cocina industrial más adecuada a su restaurante y a su bolsillo.
A continuación, presentamos algunos ejemplos que servirán de guía para la decisión.
Cocina fogón modular
Es una cocina que dispone de funciones imprescindibles para cocinar. Las de mejor calidad ofrecen buenas combinaciones de trabajo, gran potencia y excelente seguridad. Generalmente se las fabrica de acero inoxidable, un material que favorece la durabilidad, la estética y la higiene.
Suelen tener 3 o 4 quemadores con diferentes potencias, diseñados para alto rendimiento. Los hornos son amplios y las guías y quemadores son, también de acero inoxidable.
En España, el gas es más económico que la electricidad. Por eso esta fuente de energía es la más común en las cocinas industriales. Sin embargo, también se las fabrica combinadas, o eléctricas por completo.
Las medidas estándar son de 1.2 m de ancho por 1 m de alto y 55 cm de profundidad, pueden variar de acuerdo a la marca. Algunas son regulables en altura mediante el ajuste de las patas.
El precio de una cocina grande e importante con estas características es de aproximadamente 1900 €. Las hay de menor coste, de acuerdo a su tamaño, número de quemadores y capacidad y funciones del horno.
Plancha de cocinado rápido
La plancha es parte de un equipamiento para toda cocina industrial de restaurante. La cocina a la plancha es una tendencia actual que no decae; se trata de un equipamiento versátil que permite cocinar en forma rápida y efectiva casi cualquier alimento.
Las planchas generalmente pueden funcionar a gas o con energía eléctrica. Las más completas están equipadas con una bandeja profunda que recoge grasas residuales. Generalmente tienen varios quemadores que permiten ajustar la temperatura de cocción.
El acero inoxidable es el material más conveniente en estos equipos, porque se limpia fácilmente. Las placas de cocción se fabrican con acero pulido, acero laminado o cromo. Al elegirla, es muy positivo observar que las partes que más se ensucian se puedan extraer y limpiar por separado.
Las planchas industriales y para la cocina profesional, se fabrican en distintos tamaños. El precio de una plancha de primer nivel y muy completa ronda los 1.400 €. También es posible encontrar algunas muy útiles por 200, 300, 500 €, todo depende de sus características.
Freidora industrial
Infaltable en toda cocina profesional, la freidora es una herramienta muy demandada. Su capacidad y características dependerán del tipo de propuesta del restaurante y del volumen de frituras que prepare. Probablemente un restaurante de comida rápida, una hamburguesería o un local para clientes jóvenes, requiera una freidora de gran capacidad. Mientras que uno de alta gama o de comida que tiende a lo natural se moverá con una más pequeña.
Existen freidoras de una cubeta o de dos cubetas independientes. En todos los casos es importante tener en cuenta la potencia y el sistema de filtrado y cambio de aceite. Las hay eléctricas o a gas, manuales o automáticas.
¿Cuánto cuesta una freidora profesional? El precio oscila entre 250 € a 3500 €. Existe en el mercado una amplia oferta con precios accesibles a todos los bolsillos.
Marmitas, para grandes restaurantes o cocinas de hoteles y colegios
Las marmitas son especiales para cocción de alimentos líquidos, como sopas, cremas y salsa. Disponen de cubas y de fuentes de calor. Además de las preparaciones nombradas antes, son muy útiles para la cocción de grandes cantidades de verduras.
Se fabrican marmitas de diferente capacidad, que van desde 50 a 150 litros. Este es uno de los factores que condiciona la estructura de la marmita y que determina el precio.
Una marmita cuesta unos 3500 €. Es una máquina costosa, por lo que generalmente la adquieren solo los establecimientos que atienden a grupos grandes o colectividades.
Cuece pastas
Es de gran utilidad en todos los restaurantes, pues la pasta es un plato que siempre integra las cartas. Existen cuece pastas con mueble y otros para colocar sobre mesa. Al igual que la mayoría de las máquinas industriales, hay variedad de tamaños, que difieren fundamentalmente en la capacidad y número de cestas. También los hay eléctricos y a gas.
¿El precio? Entre los 2000 y los 3000 €, aunque es posible encontrar alguno de menores prestaciones a más bajo precio.
Creando espacio y cuadrando presupuesto
Configurar un espacio gastronómico funcional exige manejar cifras muy concretas y adaptadas al mercado actual. Para un restaurante de tamaño medio, de esos que mueven cómodamente entre cuarenta y ochenta comensales por turno, la horquilla de inversión destinada exclusivamente al equipamiento profesional se sitúa de media entre los 25.000 y los 45.000 euros.
Menos de ese presupuesto suele obligar a comprometer la durabilidad de los materiales, recurriendo a gamas domésticas o semiprofesionales que no soportan el ritmo de apertura diario; superar holguras más altas responde ya a dimensiones de gran formato, obradores de alta producción o requerimientos muy específicos con tecnología de última generación.
Bloque de cocción
El bloque de cocción propiamente dicho marca el primer gran desembolso estructural. Una cocina industrial de gas con cuatro o seis fuegos de gama media-alta oscila entre los 1.500 y los 3.500 euros, un importe al que conviene sumar la línea de planchas cromadas o de acero rectificado, fundamentales para el sellado de carnes y pescados, que rondan los 800 a 2.500 euros según el espesor de la placa y la inercia térmica.
Si el concepto gastronómico gira en torno a la precisión de las cocciones modernas o se busca mitigar el calor ambiental agobiante de los fogones tradicionales, dar el salto hacia una cocina de inducción profesional eleva el listón hasta una franja que va de los 3.000 a los 6.000 euros. A esto hay que añadir las freidoras industriales de cubeta profunda, con precios que se mueven entre los 600 y los 2.000 euros según incorporen sistemas de grifo inferior o filtrado automatizado de aceite, algo vital para estirar su vida útil sin alterar el sabor de los fritos.
Bloque de conservación
Sin embargo, el verdadero corazón financiero de cualquier obrador profesional reside en los sistemas de frío y conservación. Negar recursos a esta partida es un error de cálculo imperdonable en hostelería. Un armario frigorífico de doble puerta en acero inoxidable se paga hoy entre 1.800 y 3.500 euros, mientras que las mesas de trabajo refrigeradas, esenciales para agilizar el montaje de platos en la línea de salida y tener los ingredientes al alcance de la mano, rondan los 1.500 y los 4.500 euros.
Si el local opera con un volumen elevado de producto fresco, canaliza cuartos traseros enteros o elabora grandes producciones previas, el uso de cámaras frigoríficas de paneles desmontables resulta innegociable; aquí, la partida asciende con facilidad hasta los 4.000 o 6.000 euros, contemplando ya el grupo frigorífico, el aislamiento y el montaje técnico especializado.
Bloque de cocción asistida y lavado
El capítulo de la cocción asistida y el lavado profesional tampoco deja margen a la improvisación ni a la tacañería. Un horno mixto, esa herramienta todoterreno que gobierna tanto los horneados delicados de panadería como los vapores masivos para grandes volúmenes de verdura, representa una inversión de entre 3.000 y 12.000 euros, dependiendo de la capacidad en bandejas Gastronorm, la potencia y la sofisticación de su software de gestión de humedad.
Muy cerca de ahí opera el lavavajillas de capota o de arrastre, indispensable para evitar cuellos de botella críticos en la salida de platos limpios. Un buen equipo de lavado frontal y cúpula arranca en los 2.500 euros y puede alcanzar los 8.000 euros en modelos de altas prestaciones con recuperadores de calor y sistemas de osmosis integrados para evitar marcas en la cristalería.
Bloque de extracción de humos
A todo este engranaje mecánico hay que sumarle una infraestructura invisible pero obligatoria que suele consumir una parte importante del presupuesto: la campana extractora con sistemas de aportación de aire y bovedillas de extinción integrada. Este elemento de seguridad y salubridad absorbe fácilmente entre 1.500 y 5.000 euros según los metros lineales requeridos y la normativa estricta de humos del municipio. A su alrededor, los muebles neutros, mesas de trabajo lisas, fregaderos de pedal y estanterías de acero inoxidable añaden otros 3.000 a 6.000 euros en conjunto, completando un puzle donde cada centímetro cuenta para cumplir con los estándares de sanidad.
Logística y otros costes ocultos
Conviene detenerse un momento en los costes ocultos que rara vez figuran en el folleto comercial inicial. El transporte, la bajada de maquinaria pesada con pluma o elevador, las adaptaciones de fontanería, las acometidas eléctricas trifásicas de alta potencia y los boletines de instalación homologados añaden fácilmente un extra del 15% al 20% sobre la cifra global del presupuesto. Un error común consiste en apurar el dinero disponible solo para la compra de los aparatos, olvidando que una cocina profesional no funciona por sí sola si las salidas de gases o la presión del agua no están dimensionadas correctamente.
Máquinas nuevas o de ocasión
También es necesario sopesar el dilema entre adquirir maquinaria nueva con garantía total o apostar por el mercado de ocasión. Comprar equipos usados puede recortar la inversión inicial hasta un cincuenta por ciento, pero conlleva riesgos tangibles en elementos críticos como compresores de frío o placas electrónicas de hornos, donde una sola avería fuera de garantía puede neutralizar el ahorro conseguido el primer día. Lo sensato suele ser buscar un punto de equilibrio: invertir en tecnología nueva y robusta para las piezas que soportan el núcleo del servicio diario, y modular con elementos auxiliares reacondicionados si el capital inicial es ajustado.
Al final, ajustar los números sobre el papel requiere entender que la maquinaria hostelera no es un gasto estático que se amortiza el día de la apertura, sino una herramienta de trabajo intensivo sujeta a un desgaste implacable. Optar por proveedores con servicio técnico local, repuestos originales garantizados y una trayectoria sólida en el sector suele ahorrar disgustos mayores que cualquier pequeño descuento inicial obtenido en marcas de dudosa procedencia.
La cocina perfecta no es la más cara, sino la que permite trabajar con fluidez, responde sin flaquear cuando el local está al límite de su capacidad y garantiza que el equipo humano pueda cumplir su función con seguridad y con eficacia.
¿Cuáles son los costos involucrados en la instalación de la cocina de un restaurante pequeño y mediano?
En el caso de un restaurante de tamaño normal que atiende entre 40 y 80 clientes por servicio, el costo para la compra de los equipos solo es de alrededor de 25.000-45.000 euros. Este precio incluye las partes esenciales del bloque de cocción, la línea fría, la lavadora y el sistema de extracción que asegura equipos duraderos que pueden soportar un trabajo intenso diario sin interferir con el servicio brindado.
¿Qué partida económica suele causar más imprevistos o se pasa por alto en el presupuesto inicial?
Los mayores desvíos suelen producirse en la infraestructura invisible y los costes de instalación. A la factura de la maquinaria hay que sumarle un extra de entre el 15% y el 20% destinado a las acometidas eléctricas trifásicas, las adaptaciones de fontanería, los boletines de homologación, la campana extractora con sistemas de extinción y el transporte especializado de equipos pesados. Olvidar estos factores o no dimensionar correctamente las salidas de humos y la potencia eléctrica puede paralizar la apertura del local.
¿Es recomendable comprar maquinaria de segunda mano para reducir la inversión inicial?
Puede ser una opción válida para elementos auxiliares o muebles neutros de acero inoxidable, pero no es aconsejable en componentes críticos como compresores de frío, hornos mixtos o placas de inducción. Los equipos usados en hostelería sufren un desgaste severo; una sola avería en un armario refrigerado o en la electrónica de un horno fuera de garantía puede anular por completo el ahorro inicial y dejar la cocina inoperativa en el peor momento del servicio.
Este es uno de nuestros artículos sobre hornos, donde pueden tomarse ideas: https://enlacocina.telemesa.es/actualidad/los-hornos-inteligentes-cocina-profesional-precision-consumo/
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Hola Paco! Me ha gustado mucho tu post, me ha parecido super interesante. Tengo en mente crear un proyecto de restaurante local y me surgen mil dudas, pero gracias a profesionales del sector me voy aclarando. Respecto a los hornos rational, qué opinion tienes? Me los han recomendado y yo los veo bien.
Gracias!
Interesante post. Yo estaba con la idea en la cabeza de montar mi propio restaurante pequeñito, pero el covid me lo mandó todo al suelo. Sin embargo, sigo con el proyecto y voy buscando ideas. La verdad que tu post me sirve de mucho. Lo único que me queda duda es con el horno, me han recomendado los hornos rational. ¿Tu que opinas?
Gracias