El mundo de la gastronomía se mueve en un camino muy actual de desarrollo empresarial y comercial. El gastromarketing forma parte de esta evolución. Profesionales y empresarios están entendiendo que un restaurante no depende solo de la oferta gastronómica y de un buen servicio.

Solo conquistando a los clientes se  sostiene un emprendimiento gastronómico. Y esa conquista pasa por dos frentes: el específico de la comida y el de la difusión.

El aspecto comercial y empresarial no debe descuidarse, pues es el que permite mantener el corazón del restaurante Los buenos platos y las ofertas tentadoras cumplirán su meta si se logra atraer a los clientes a la mesa. Y esta no siempre es una tarea fácil.

El gastromarketing: una necesidad

El universo del marketing vive una renovación constante, especialmente en estos tiempos de cambios. Evolucionan los medios de comunicación, cambian las costumbres de la gente y, por tanto, deben cambiar también los medios para llegar a ella.

Internet ha sido clave, pues ha instalado una verdadera revolución digital. La competencia comercial en este mundo conectado es mucho más intensa que antes. Cualquier persona, desde su smartphone o computador puede conocer millones de ofertas de aquello que busca con solo un click.

Existen principios básicos comunes que constituyen la técnica del marketing. Pero al diseñar una estrategia, hay que centrarse en el tipo de negocio que se intenta difundir.

No debería ser igual un plan de marketing para un negocio de automóviles que uno para venta de ropa. Los especialistas en publicidad conocen bien que las herramientas y los estilos de las campañas serán diferentes.

Los negocios gastronómicos no están al margen de esta realidad; por estas razones ha surgido el gastromarketing. La palabra, de uso reciente, designa el marketing específicamente destinado a las empresas que se dedican a la gastronomía.

¿Qué utilidad aporta el gastromarketing al restaurante?

Se trata de un concepto que involucra mucho más que la difusión de un negocio o servicio de gastronomía. Tiene como objetivo fundamental contribuir a que los restaurantes se gestionen con mayor eficiencia, con herramientas y aplicaciones de última generación.

El gastromarketing involucra el universo del restaurante. Cada aspecto, cada actividad, cada detalle que ocurra en el local, puede ser aprovechado a la hora de emprender una mejora.

Los resultados se medirán en los beneficios económicos que el restaurante obtenga después de cierto tiempo. Aunque también hay un resultado que no pasa por el dinero: la satisfacción de ver crecer el emprendimiento.

El cliente esperado: base del gastromarketing

En primer término, es necesario pensar en el cliente ideal, el Buyer persona. Es casi imposible adecuarse a las necesidades e intereses de todas las personas que pueden comer en restaurantes. Por eso, se hace necesario definir el perfil del cliente esperado.

¿Se espera a los más jóvenes?, ¿son Baby Boomers o Milennials?, ¿se prefiere un público con gustos clásicos, tradicionales?, ¿el servicio está destinado especialmente a comida rápida en medio de una jornada de trabajo?, ¿se aspira a clientes de fin de semana? Estas y otras posibilidades deben ser analizadas.

El análisis de las motivaciones, preferencias y posibilidades económicas de los destinatarios, permitirá ponerle figura y cara a ese cliente ideal. A partir de estos datos, se adaptarán los servicios del restaurante a esas necesidades, a esos clientes.

¿Un tipo de clientes o varios?

Tu restaurante puede ofrecer opciones para varios tipos de clientes. Lo importante es que todos se sientan satisfechos; por tanto, la sugerencia es dar pasos firmes y seguros.

Aunque no se puede abarcar todo tipo de servicios, productos y platos, hay unos mínimos que pueden incluirse en cualquier restaurante: incluir platos especiales para niños, menús de grandes hamburguesas para los jóvenes y  comida saludable, como ensaladas, es siempre un acierto. Esto no suele variar, independientemente del estilo preferencial del restaurante; en cualquier menú encaja bien una oferta básica como esa.

¿Qué viene después?

Una vez que se conocen las características de los clientes ideales, se preparará el  restaurante a efectos de atender a esos rasgos. ¿Qué hay que tener en cuenta?

  • Adecuación de la oferta de platos, para que se ajuste a sus preferencias.
  • Establecer los precios para que resulten accesibles a ese público.
  • Conocer a la competencia y detectar su presencia en la zona. Investigar cómo funciona, qué funciona bien y qué no, permitirá planificar acciones que posicionen bien a tu restaurante y lo hagan competitivo.
  • Diseñar la campaña para que losclientes potenciales conozcan la oferta y puedan llegar al restaurante. Las redes sociales, sitios webs, Blogs, Google Empresas, serán las nuevas puertas del restaurante.
  • La presencia en estos medios digitales es fundamental. El cliente potencial debe sentir que el restaurante lo ve, que lo conoce, que lo espera. Tiene que convencerse de que si visita el local se sentirá cómodo porque es un lugar adaptado a sus gustos.
  • Sacar partido de la experiencia en el mercado, aportar valor a la empresa difundiendo premios, distinciones o de visitas relevantes, siempre será un plus beneficioso.
  • Atender al posicionamiento SEO. Se trata de que el sitio web esté bien posicionado, que el público lo encuentre fácilmente cuando escriba “restaurante” en un buscador.
  • La fotografía, la gran comunicadora. Una buena imagen transmite un mensaje quizás mejor que las palabras; el público está habituado a las imágenes y no le interesan los textos extensos. Las fotografías de buena calidad y que comuniquen, tienen que tener un lugar relevante en el marketing del restaurante.

Ningún restaurante que quiera sobrevivir en el mercado puede prescindir del gastromarketing.  Si no lo incluye como un recurso más de su empresa, está condenado a desaparecer.

 

Fuentes de imágenes: Periódico Que!  / La Vanguardia