La web 2.0 marca el éxito del audiovisual. El consumo del vídeo online no deja de crecer. El marketing se ha subido a la tendencia y usa el vídeo para crear comunidad, informar, explicar, tentar, con el objetivo de captar clientes y de vender.

Es una poderosa herramienta de comunicación que tiene un importante efecto emocional en la audiencia. La atención se activa al ver una escena que puede asociarse a otra vivida o vista en la realidad. 

Existe una base en la psicología humana para este profundo impacto que un vídeo provoca en la gente. Las personas se proyectan en el vídeo. Si lo que se muestra es agradable, el sistema neuronal desata el deseo de vivir lo que vive el personaje, de comer lo que muestran las imágenes, es decir, de ser parte de lo que el vídeo está mostrando. Si es desagradable, se produce la reacción de rechazo. 

Marketing restaurante

Esta condición exige pensar muy bien los contenidos. Para el marketing del restaurante no sirve cualquier vídeo. Tiene que generar la emoción y las ganas de ser parte de la historia, de vivir, tocar, comer, oler lo que allí se presenta.

¿Cuáles son los objetivos que se pueden alcanzar utilizando vídeos para promocionar el restaurante?

El vídeo permite comunicar diversos contenidos que se adaptan al lenguaje audiovisual. Entre los fines con los que se usa con más frecuencia en el marketing de restaurante están los siguientes:

  • Vídeo anfitrión. Recibe a los usuarios de la web o a quienes visitan los perfiles del restaurante en Instagram, por ejemplo. Es el primer contacto del restaurante con la audiencia. Su objetivo es generar interés y mantener al usuario en ese contacto.
  • Vídeo de un menú, evento o producto. Ofrece información detallada que se focaliza en un aspecto del restaurante. Puede dedicarse a describir la carta, a promocionar un evento, o la vida en un día normal del establecimiento.
  • Vídeo de testimonios y entrevistas. Con este tipo de vídeos el restaurante se propone generar confianza y credibilidad, al tiempo que humaniza la empresa. Los participantes entrevistados pueden ser clientes, influencers, empleados de la empresa.
  • Vídeos con contenido informativo. El restaurante ofrece información interesante para el cliente potencial pero no publicita directamente al restaurante. Por ejemplo, una demostración de la preparación de una receta, del tendido de la mesa, de la elaboración de un trago. Es un buen camino para llevar tráfico a una web.
  • Vídeos que destacan la identidad del restaurante. Se proponen mostrar las características del restaurante y anticipar lo que el cliente puede encontrar en él.
  • Vídeos de responsabilidad social. Registran campañas solidarias en las que participa el restaurante, acciones de cuidado con el medio ambiente, de ayuda a personas necesitadas, entre otras. Son una poderosa herramienta para la sensibilización de las personas y para la reputación de la marca.

Cada tipo de vídeo tendrá una narrativa y un formato especialmente creado para el fin con el que se realiza. Sin embargo, todos tienen puntos en común: el éxito depende de la creatividad y de la calidad del resultado. La relevancia y la significatividad de lo que el vídeo muestra son aspectos esenciales que deben tenerse en cuenta para atraer y mantener la atención.

¿Cómo hacer un vídeo exitoso para promocionar el restaurante?

Antes de grabar, es necesaria una buena planificación del vídeo. Los aspectos en los que hay que pensar son:

Definir destinatarios

Hay que partir de la segmentación del público objetivo. La definición de la audiencia a la que está destinado el vídeo será un eje sobre el que se decidirán la mayor parte de sus características. No será igual uno creado para atraer a los Milennials o a la Generación Z que un vídeo para adultos de más de 40 años, por ejemplo. 

Determinar el objetivo

Si bien la mayor parte de los vídeos que se crean para marketing son multipropósito, es conveniente tener un objetivo específico a la hora de pensar en los contenidos y formato.

La intención de promocionar el restaurante mediante un vídeo seguramente siempre es captar clientes y aumentar la rentabilidad. Pero existen diferentes líneas de trabajo para lograr esta meta. A partir de estas líneas, se definirán los objetivos específicos que se pretenden alcanzar con el recurso. 

Crear el guion

El guion del vídeo permite unificar todo el proyecto. Debe reflejar el mensaje principal y mantener el contenido claro y directo. Es conveniente desarrollar con dibujos un storyboard, un guion gráfico que permita visualizar cada escena para saber cómo se verá el vídeo. Esto ayudará a mantener la coherencia y a organizar la grabación y la edición.

Atención a la duración

El vídeo de promoción debe ser breve. Con unos pocos segundos alcanza. Esta condición exige sintetizar muy bien los contenidos y los mensajes. La elección de las imágenes y de las palabras es clave, porque en ese breve tiempo deben mostrar lo que se quiere comunicar.

Chef

Aspectos técnicos

El vídeo es imagen del restaurante, por lo tanto, la calidad es condición imprescindible. Esta calidad debe manifestarse en cada detalle. Dos condiciones básicas con la iluminación y el sonido, pues influyen en cómo se perciben las imágenes.

Presupuesto

No hay que olvidar la planificación del presupuesto. Es necesario determinar cuánto se está dispuesto a gastar para la realización del vídeo. De acuerdo al presupuesto se podrá pensar en equipos locaciones, técnicos, entre otros detalles.

Y si el presupuesto no alcanza para mucho, será necesario agudizar el ingenio y valerse de lo que hay cerca.

Si se ha decidido incluir el vídeo en las promociones, el restaurador tiene dos opciones: contratar a un técnico que lo grabe o capacitarse para hacerlo él mismo o algún otro miembro del equipo del restaurante. Para que la estrategia sea exitosa, no es suficiente con un «más o menos». Tiene que estar bien, muy bien.

Preparar el proyecto del vídeo no implica dejar fuera la espontaneidad y los momentos de naturalidad del quehacer del restaurante y del día a día de los clientes. No se trata de crear una estructura dura y artificial.

La habilidad del guionista y del técnico logrará integrar al vídeo esos momentos en los que la vida fluye tal como es, sin filtros. Los ejes serán el mensaje que se quiere transmitir, la conexión emocional con la audiencia y la calidad de todo el vídeo, de principio a fin.  

¿Dónde publicar los vídeos para que lleguen al público?

Una vez que el vídeo está listo hay que elegir las plataformas en las que se publicará. Instagram y TikTok son especialmente aptas para vídeos cortos. También se pueden integrar a Facebook, a  Youtube y a plataformas específicas como Glovo, Just Eat, Uber Eats.

Y, por supuesto, el hogar online del restaurante es la web. Si el establecimiento dispone de un sitio propio alojará en él sus vídeos. Pero también puede acudir al marketing de afiliación y entregar el vídeo para que sea visitado en el sitio del afiliado.

El vídeo es el formato estrella en el marketing actual. Por lo tanto, es un recurso al que el restaurante debe atender para permanecer vigente y actualizado en el escenario gastronómico caracterizado por la alta competitividad

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