Calidad y precio son los términos de la ecuación que más incide en la valoración de un restaurante. En la actualidad, el mercado gastronómico es muy competitivo en cualquier parte del mundo.  Las ofertas invaden un espacio ávido de mejores experiencias. El cliente de tu restaurante se vuelve cada vez más exigente en cuanto a la calidad de lo que consume. ¿Qué puedes hacer para agradarle?

Esta exigencia en la calidad del servicio está acompañada de una atención minuciosa a los precios. Nadie quiere pagar un servicio más de lo que realmente vale; por ello, encontrar el equilibrio entre calidad y precio es un punto clave para atraer clientes y fidelizarlos.

Las investigaciones muestran que el 70% de quienes van normalmente a restaurantes, consideran que la relación entre calidad y precio es el aspecto en el que más se fijan.

¿Cómo se determina la relación entre calidad y precio de un restaurante?

El concepto de calidad aplicado a un servicio, como lo es un restaurante, implica fundamentalmente satisfacer al cliente. En definitiva, los que determinan la calidad de un restaurante son los usuarios; lo hacen comparando lo que esperan y lo que reciben.

¿Qué factores intervienen a la hora de medir la calidad del restaurante? Equivale a preguntar qué espera un cliente cuando ocupa una mesa. Son varios los aspectos que componen esa expectativa y que determinan la calidad:

1- La comida. Indudablemente es un factor de primer nivel en la calidad del restaurante. De hecho, el objetivo primordial es ofrecer buena comida, a gusto del cliente. Dentro de la comida, los usuarios se fijan en la creatividad de la presentación, en los  sabores originales, en los aromas, condimentos, puntos de cocción y en la calidad de las materias primas.

Los criterios y los gustos cambian, evolucionan y generan nuevas tendencias. ¿Qué acciones tendremos en cuenta los propietarios de restaurantes? Mantener la carta vigente en este aspecto, modernizarla periódicamente, incluir las innovaciones de moda, contribuirá a que el cliente se sienta complacido.

2- El trato personal. Para ello, los camareros desempeñan un rol fundamental. El camarero es un vendedor del restaurante, su imagen es la imagen del local. Su aspecto personal, su voz, su educación, su nivel de conocimiento sobre la carta incidirán en la valoración de la calidad del servicio.

calidad y precio

El tiempo de espera, la calidez en el trato, el cuidado de las normas en el servicio de la mesa, son algunos de los aspectos que los usuarios tienen en cuenta. La cordialidad y la eficiencia son indicadores claves.

3- El local. Es otro factor que integra la calidad de un restaurante, sea cual sea el estilo y la decoración. El cliente valorará fundamentalmente el orden y la limpieza, el acondicionamiento térmico, la comodidad en la mesa y el espacio para su movilidad, la iluminación y aireación.

Con la integración de las percepciones acerca de estos aspectos, el usuario compondrá su valoración de la calidad del restaurante. A partir de esa idea, establecerá la relación calidad y precio. Así determinará si el precio es o no adecuado a la calidad de la oferta del local.

En la valoración del precio, inciden las comparaciones con otros locales. Indudablemente, el usuario espera que servicios similares tengan precios similares. 

Las redes sociales: un espacio donde se tejen las opiniones sobre calidad y precio

Los tiempos en los que las valoraciones que los clientes hacían acerca de un restaurante en la intimidad de sus círculos sociales cercanos, han quedado muy atrás.

La tecnología actúa como un extraordinario megáfono que repica aquí y allá las opiniones, las buenas y las malas. Las voces se multiplican y todo el mundo puede escucharlas. Y de hecho, lo hacen.

Es habitual que a la hora de elegir un restaurante las personas tengan en cuenta las opiniones de otros consumidores.  Saben que esas opiniones son expresadas con total libertad, sin presiones, por lo que confían en ellas.

Quienes atienden a las valoraciones de otros usuarios, consideran especialmente esa relación calidad y precio. Estas opiniones no solo condicionan la elección del restaurante, sino que también predisponen al usuario.

Si las valoraciones de otros usuarios son muy buenas, el cliente se sentará a la mesa con altas expectativas. Y en la medida en que sean o no satisfechas, generará su propio juicio acerca del restaurante. Por tanto, debes atender los comentarios sobre tu establecimiento en las redes, foros especializados o en la página web de tu local.

pagar en restaurante

Hay que mantener el restaurante  activo

La participación en conversaciones, publicar, contestar preguntas, atender a las opiniones y sugerencias que emiten los clientes, acercará el restaurante al público.  De esta manera será posible acercarse más a sus expectativas y lograr mejores valoraciones.

Es conveniente revisar la relación calidad y precio de manera continua. La investigación sobre cómo funciona esa relación en otros restaurantes del mismo estilo, aportará datos interesantes. Si estamos atentos a las quejas y opiniones que manifiesten la conformidad o inconformidad, podremos hacer los ajustes necesarios para mejorar. Ese es el concepto que debes tener siempre en cuenta:  evaluar continuamente para mejorar.