Los mejores huevos son aquellos que sean más naturales. Lo ideal es que provengan de gallinas criadas orgánicamente. Esto es una garantía de que están 100% libres de antibióticos y sustancias potencialmente nocivas.

Los huevos son uno de los alimentos más valiosos de la naturaleza. Contienen proteínas completas. Esto quiere decir que le proporcionan al cuerpo los aminoácidos esenciales.

Las proteínas son nutrientes fundamentales para el cuerpo humano. Gracias a ellas se hace posible la reparación de los tejidos. Así mismo, forman parte esencial del sistema inmunológico y de sus hormonas. Por eso consumir alimentos ricos en proteínas es necesario para mantener la buena salud.

Los mejores huevos: los de la granja artesanal

Los mejores huevos son los que producen las gallinas que no están enjauladas. Es decir, las que deambulan libremente por el campo, las que tienen amplio espacio para moverse. Esas que se alimentan en gran medida con comida natural: lombrices, maíz, etc.

Las gallinas enjauladas viven en condiciones muy diferentes. Son alimentadas con todo tipo de productos sintéticos, para acelerar su crecimiento. También están sometidas a un estrés muy grande. La falta de espacio y las condiciones de luz y de temperatura a las que se les somete, no son las ideales. Obviamente, la mejor carne y los mejores huevos son los que producen las gallinas libres. Su valor nutritivo es más alto. Y el sabor de sus huevos es más exquisito.

huevos

Las etiquetas de los huevos

Los huevos que se encuentran en el supermercado generalmente traen una etiqueta. Esta informa sobre la procedencia del producto. Cada denominación da una idea de la forma como fue cultivada la gallina que los produjo.

Algunos huevos tienen etiquetas como “Orgánico”, “Cage-Free o Libres de Jaula”, “Pastured-Raised o de Gallinas Libres con Alimentación Natural” y “Free-Range o De Corral”. Sin embargo, no siempre los que portan esas denominaciones son los mejores huevos. En ocasiones se trata simplemente de un ardid publicitario.

Por ejemplo, los que tienen la denominación “Free-Range”, la mayoría de las veces no son los mejores huevos. Corresponden a gallinas que son criadas en espacios industriales. Sin embargo, se les permite deambular algunos minutos al día. Esto es lo que hace posible ponerles una etiqueta como esta.

Los mejores huevos son aquellos que tienen una etiqueta específica. Cuentan con acreditación orgánica, formalmente certificada y un logotipo en el embalaje que los identifica. En ese caso sí se trata de gallinas criadas orgánicamente. Los “pasture-raised” también cumplen con las características distintivas.

Aspectos nutricionales

La idea de que los huevos de gallinas libres son mucho mejores que los de gallinas enjauladas está bien fundada. Hay diversos estudios que así lo confirman. Los nutrientes en unos y otros tienen niveles visiblemente diferentes.

Los huevos de gallinas criadas con pasto natural tienen tres veces más cantidad de vitamina E. También el doble de ácidos grasos omega-3, 7 veces más beta caroteno y un 75% más de vitamina A. Por eso no es por casualidad que se les considere los mejores huevos disponibles.

Muchos estudios también han comprobado que los huevos traen grandes beneficios a la salud. No es cierto que aumenten el nivel del colesterol, de hecho, ayudan a prevenir enfermedades, incluyendo las del corazón. Así mismo, se sabe que los huevos de gallinas libres tienen menos riesgo de portar salmonella.

Es importante señalar que lo más saludable es consumir los huevos crudos, o ligeramente hervidos. Es la manera ideal de conservar todos los nutrientes de este alimento. En cambio, al freírlos o hacerlos revueltos, pierden hasta el 50% de los antioxidantes que contienen. También se oxida el colesterol de la yema y esto sí da origen a problemas de salud.

La disponibilidad y conservación

Los proveedores ideales de este tipo de huevos son los propios agricultores. En las granjas no industriales es común ver a las gallinas pastando. Darles de comer y permitirles que se muevan libremente es lo común. Esto forma parte de la rutina en esos entornos agrícolas.

El sello distintivo de los mejores huevos es el color de la yema. Si provienen de cultivos industriales, esta tiene un color pálido. En cambio, si son fruto de gallinas que pastan libremente, tienen un color naranja fuerte.

Lo adecuado es tener los huevos siempre en el refrigerador. Normalmente esto no ocurre en las tiendas. Sin embargo, se trata de una medida de conservación muy recomendable. Un huevo puede mantenerse fresco hasta 28 días, pero solamente si se mantiene en el frigorífico. Cuando la cáscara se moja, el huevo debe consumirse en un máximo de dos horas.

mejores huevos

Elegir los mejores huevos

El huevo está presente en multitud de productos de la gastronomía. No existe ninguna cultura que no lo aproveche en su cocina. Es un producto sumamente versátil. Se utiliza en platos de sal y también en repostería. Forma parte de elementos indispensables como la mahonesa. Y, por supuesto, tiene presencia en infinidad de salsas.

Hay algunas claves para elegir los mejores huevos. Estas son algunas de ellas:

  • La cáscara debe estar en perfecto estado. Esta cáscara es permeable, por lo tanto, a través de ella pueden entrar elementos indeseables. Si está rota, quebrada o sucia, el producto no es confiable
  • El color de la cáscara no tiene importancia. Simplemente las gallinas blancas ponen huevos blancos y las marrones ponen huevos marrones. No hay más misterio. El color de la cáscara no tiene nada que ver con la calidad
  • La categoría de los huevos. Hay huevos tipo A, B y C. Los primeros son los más comunes. Se trata de huevos frescos, listos para el consumo. Los de categoría B son refrigerados y los de categoría C se destinan al consumo industrial
  • La talla o peso. Los huevos también están identificados por “tallas”, según su peso. Los más grandes son “XL”, que pesan más de 73 gramos. Siguen los “L”, de 63-73 gramos; los “M” pesan 53-63 gramos. Finalmente los “S” pesan menos de 53 gramos.
  • Los huevos frescos tienen la yema en el centro. Se pueden tomar entre los dedos y mirar a contraluz. Si la yema está muy pegada a la cáscara, significa que el huevo no es fresco.

 

Fuentes imágenes: Recetas Fáciles  /