Una vez más, la tecnología se une con éxito a la gastronomía. El producto de esa unión es Foster, el primer restaurante inteligente del mundo, que ha nacido en Argentina. El modelo de Foster es una réplica de la modalidad utilizada por Amazon en el supermercado sin cajeras que ha inaugurado recientemente.

 Características del restaurante inteligente Foster

El rasgo destacado de este restaurante inteligente es que todo el proceso que es necesario cumplir para comer en él está automatizado. El cliente no necesita interactuar con ninguna persona. Desde la petición del plato hasta el pago, cada instancia del proceso está mecanizada.

Sus creadores lo instalaron en un entorno especialmente adecuado para la comida fast food gourmet, en la que se especializa. Está ubicado en una antigua casona situada en el centro de Buenos Aires.

Es el microcentro de la ciudad, una zona en la que existe una intensa actividad de oficinas estatales y de comercios. Esto hace que, especialmente de lunes a viernes, el lugar esté superpoblado de empleados y ejecutivos. También es un barrio de la capital argentina muy visitado por los turistas.

Este intenso movimiento de gente ha contribuido a que, desde su apertura, Foster haya estado muy concurrido. Toda una aventura empresarial de un nuevo estilo de negocios que intenta abrirse camino en el mercado de la gastronomía.

Un almuerzo en este restaurante inteligente

Es verdaderamente extraño comer en un local sin camareros, sin encargados, ni esperas ni demoras. En lugar de eso, el funcionamiento es con tabletas que tienen integrados avanzados softwares amigables, con música ambiental y una carta de platos saludables.

Todo es relajado y tranquilo en Foster. A continuación, vemos más detalles:

  • Al llegar a la puerta, el cliente se encuentra con una casona antigua de dos plantas, cuyo frente está pintado de blanco.
  • Una escalera conduce a la sala de recepción de pedidos. Allí el cliente elige y prepara su pedido en una de muchas tabletas que están distribuidas sobre un mostrador en forma de L.
  • ¿Qué ofrece el menú? La oferta es variada. Incluye comidas rápidas, como mix de verduras o de frutas de estación, wraps, sopas, jugos naturales, aguas y opciones dulces.
  • En la cocina, los cocineros reciben las órdenes por sus terminales, y en pocos minutos preparan los platos personalizados. Se emplean ingredientes frescos y de buena calidad.
  • Una vez que se ha completado el pedido, se procede al pago, que se realiza por Mercado Pago o con tarjeta de crédito. La primera opción es fruto del vínculo de la empresa de Foster con Mercado Libre. Pero también es posible pagar con tarjeta de crédito, que se opera con un lector que está junto a la tableta.
  • Las máquinas expiden comprobantes de pago. Todo funciona dentro de las normas legales.
  • El sistema admite la creación de un usuario personal. Genera una especie de historia personal del cliente, que registra sus preferencias y su método de pago. Esta herramienta es muy útil para economizar tiempo en futuras visitas; una forma de personalizar el servicio.
  • Cuando está listo el pedido, el cliente lo retira de uno de los dieciocho boxes automatizados. Una pantalla digital mostrará su nombre en el box en el que se encuentra su plato. Podrá consumirlo allí o retirarlo para llevar.
  • Todo el proceso tarda un mínimo de treinta segundos y no suele demorarse más de cuatro minutos.

¿Por qué la idea de un restaurante inteligente?

Martín Zuker, Guido Stella y Mariano Fernández son los creadores de la idea y los dueños del negocio. En sus declaraciones, ellos han mostrado que su gran objetivo reducir el tiempo que las personas pierden mientras piden, reciben y pagan la comida. De este modo, pueden utilizar su tiempo en lo que de verdad necesitan: comer.

Foster completa su servicio con detalles que los clientes habitualmente requieren: terminales USB, enchufes, cargadores para celulares. De este modo, el que quiera comer “conectado” puede hacerlo sin inconvenientes.

El restaurante parece haber tenido muy buena acogida durante el tiempo que lleva funcionando. Sus dueños dicen que en los cincuenta metros cuadrados que ocupa Foster,  se ha desarrollado una actividad similar a la de un restaurante de cuatrocientos.

Si bien actualmente solo funciona con la modalidad de local físico, la idea de sus creadores es seguir innovando e introducir apps para un formato delivery.

Fuentes de imágenes: Ovrik  /  Empresarioweb  Canal.la