Los restaurantes ya están comenzando a emplear la inteligencia artificial a la hora de predecir la demanda, gestionar los inventarios, automatizar los pedidos, personalizar las recomendaciones, optimizar los turnos de los empleados, así como reducir el desperdicio de alimentos. Mejora la atención al cliente mediante chatbots, también acelera el servicio mediante sistemas de cocina inteligentes, que aumentan tanto la eficiencia como el nivel de satisfacción del cliente.