En la gestión de una empresa hostelera, y a la hora de abordar un plan de negocios para restaurante, era más sencillo hacerlo hace unos años. El secreto del éxito dependía mayoritariamente de la propia empresa y el resto del entorno.

Sin embargo, en la actualidad los cambios que se producen son cada vez más fluctuantes e imprevisibles. El factor externo, cada vez menos manejable, tiene una importancia creciente.

 

La planificación del marketing, plan de empresa para restaurante

El marketing tiene un papel decisivo en el proceso de planificación estratégica a seguir. Se trata de tener una visión clara de los objetivos finales a conseguir, y después definir los caminos que conducirán a esa meta.

Algunas pautas importantes del plan de marketing:

  • Se trata de un documento que debe ser escrito, con un carácter formal. En él se detallarán las acciones específicas de marketing, dirigidas a los objetivos propuestos, de una mayor productividad, más clientela, mejor posicionamiento en el sector, etc.
  • En el plan de marketing se delimita la responsabilidad de las personas encargadas de llevarlo a cabo, y se establecen los procedimientos de control.
  • Se presenta un contenido sistematizado y estructurado, en pase a la planificación estratégica.

Es muy importante, para poner en práctica el plan de marketing, potenciar la comunicación entre las diferentes áreas de la organización. Hay que tener en cuenta que el plan de marketing exige tiempo y esfuerzo.
Etapas del plan de negocios para restaurante

El plan de marketing para un restaurante tiene sus peculiaridades. No es lo mismo un plan de empresa para un restaurante que para otro tipo de negocios.

En un análisis de la estructura, podemos diferenciar una serie de etapas:

 

Primera etapa, analizando la situación actual

En el estudio de la situación actual, hay que evaluar qué factores, de carácter interno y externo, son los que impactan e influyen en mayor medida en la organización.

  • Análisis de mercado. ¿Cuál es el perfil del cliente que buscamos para nuestro restaurante? En este primer paso, es muy positivo tener la capacidad de identificar a clientes actuales y potenciales. Evaluaremos algunas cuestiones, como lo que más les atrae de nuestro restaurante, sus deseos, necesidades, expectativas, cómo dar respuesta a sus preferencias, y lo que nos distingue de la competencia.

 Es muy conocido y utilizado el análisis DAFO, es decir, la identificación de debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades.

Entre los factores que influyen en el análisis de mercado están:

  • La identificación del grado de variación que pueden asumir los precios en nuestros productos, con respecto a los de la competencia.
  • El estudio de los niveles de indiferencia en el consumidor, para desarrollar estrategias y alternativas de retención y de fidelización.
  • Índices de crecimiento del mercado dentro de su segmento.
  • ¿Cómo se comportan nuestros productos y servicios en el mercado?
  • ¿En qué segmentos del mercado todavía no hemos podido entrar, por qué razones?
  • La rentabilidad actual del sector.
  • Análisis de ventas en un período aproximado de 5 años.
  • Informes estadísticos mensuales del comportamiento de las ventas.
  • Tendencias actuales de tecnologías innovadoras, cambios y circunstancias sociales, marco legal y político, etc.
  • Análisis de la competencia

La actualidad del sector de la restauración trae una elevada competencia. Son muchos los oferentes de productos, servicios y calidades muy similares.

El conocimiento de la competencia es fundamental. Se trata de comparar aspectos importantes como el producto, precio, canales de distribución, formas de comunicación, etc. Además analizaremos qué prácticas utilizan en negocios de la competencia y cómo integrarlas en nuestra empresa.

Algunas de las cuestiones a identificar en la competencia, son el precio, decoración y diseño, el mobiliario de comedor, la entrada al restaurante, precios, ofertas, el personal, el trato recibido y los valores agregados.

  • La logística

Analizaremos la diferencia entre lo que ofrecemos y de qué forma lo perciben nuestros clientes. En esta etapa determinaremos variables como la capacidad de compra y de almacenamiento, el análisis de proveedores, servicio de post-venta, garantías, etc.

  • Fin del análisis, establecimiento de acciones

Una vez evaluadas las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades de la organización, lo siguiente será definir las soluciones estratégicas, de forma general, a desarrollar.

 


Segunda etapa: objetivos y estrategias de Marketing

En el desarrollo de esta etapa, lo mejor es visualizar una situación futura de ingresos y ventas, en base a nuestro negocio, sector, expectativas, etc. Con esta proyección tendremos la idea adecuada sobre los objetivos, estrategias y acciones a llevar a cabo.

Los objetivos a conseguir tienen que ser medibles, de forma que se pueda valorar si los esfuerzos realizados están en consonancia con los objetivos.

Un aspecto muy importante a considerar es que los objetivos sean realistas y evolutivos. Las acciones que llevemos a cabo para el marketing de nuestro restaurante no estarán pensadas teniendo en cuenta a la competencia, sino considerando los recursos y limitaciones del negocio propio. De una forma progresiva, llevaremos a cabo las acciones y avanzaremos etapas. Los clientes deberían ir percibiendo esos cambios. Hay que considerar que cambios grandes generan mucha confusión y los clientes pueden huir en lugar de probar.

En cuanto a los tipos de objetivos, pueden ser:

  • De rentabilidad, márgenes, índices de venta y ofertas.
  • De publicidad y promoción. Mecanismos para dar a conocer el restaurante, menús especiales, cocina regional, etc.
  • Objetivos de imagen pública. Por ejemplo, la obtención de galardones, premios, reconocimientos, etc.

 

Tercera etapa: llega la acción

¿Qué acciones concretas se necesitan para llevar a cabo la estrategia de marketing y conseguir los objetivos previstos? Comienzo de la acción

 

Cuarta etapa: cuantificación y Presupuesto

Todo lo anterior hay que planificarlo en términos económicos. Adquisición de material necesario para el plan de marketing, personal utilizado para ello, gastos extra en profesionales ajenos a la empresa, etc.