Los carros de servicio suelen ser de gran utilidad en el restaurante.  Además de cumplir con su función específica de trasladar vajilla y alimentos sin complicaciones, también actúan como exhibidor.  Cuando un camarero impulsa con carro de catering en el que se muestra variedad de propuestas, muchos clientes sucumbirán a la tentación de consumir.  

Está demostrado que el apetito y las ganas de comer se pueden activar a partir de los órganos de los sentidos. Y la vista y el olfato son dos vehículos para los estímulos. Cuando una persona ve los platos en el carro, percibe su aroma, se incentiva su  metabolismo y su  cuerpo desata las ganas de comer.

Cuando los clientes instalados en la mesa ven que se acerca un carro de servicio, ya presienten que disfrutarán de algo bueno. El organismo reacciona y actúa para que la persona satisfaga sus deseos y decida comer. Por tanto, se potencia la venta de los platos expuestos.

El buen uso de los carros en el restaurante puede transformarse en un rasgo de identidad que los clientes recordarán.  Se necesita estrategia, ya que el carro de servicio por sí solo es una estructura sin vida. El valor comunicacional se lo entregan los platos y las personas que los atienden.

¿Sustituye un carro de catering a la presentación de platos en la carta?

El carro de catering o de servicio complementa la carta. No es  el mismo efecto el que producen las imágenes que la exhibición en vivo. Cuando un cliente mira la carta de postres, por ejemplo, se hace una idea de la propuesta. Pero cuando se le presenta el carrito de postres, la idea se hace realidad. Allí están tal cual son, ofreciéndose con sus colores, perfumes, sensaciones de texturas.

Precisamente el carro de postres es el que más frecuentemente presentan los restaurantes. El postre es un plato del que muchos prescinden. Si el almuerzo o la cena ha sido buena y abundante, probablemente los clientes lleguen al postre satisfechos y pensando en no consumir nada más que un té o un café.

En la práctica, cuando aparece el carro de postres, la decisión flaquea y la tentación vence.  La venta de postres aumenta notablemente cuando se usa un carro de catering para presentarlos.

¿De qué materiales se fabrican los carros de catering o de servicio?

Los diseños de los carros de catering o de servicio son variados. En general tienen elementos en común.  Además de la superficie superior, tienen estantes y sistema de movilidad con ruedas.

Carro camarera

¿De qué materiales se fabrican?

  • Los que más frecuentemente compran los restaurantes son los de acero inoxidable.  Ligeros y fáciles de limpiar, no requieren de una gran inversión.

El carro de servicio de acero inoxidable es la estructura de base, pero es conveniente personalizarlo. Con mantelería se los viste de modo que acompañen la estética del local.  Asimismo, la vajilla también contribuirá a que el carro de servicio se integre a la imagen de identidad de la marca.  

  • Un tipo de carro muy recomendable es el de aluminio anodizado. Generalmente son de color negro. El color y el material reducen el efecto del carro, pues el negro se desdibuja y solo se destacan los productos exhibidos.  Hay restaurantes que también los personalizan.
  • Los carros de catering o de servicio estrella son los de madera. Suelen acompañar al mobiliario con  el estilo y el color que reina en el restaurante.  Existen de formato estándar. También hay fabricantes de muebles que los diseñan a demanda, para que se integren a la estética de los  lugares a los  que están destinados.

Tipos de carro de catering según sus funcionalidades

Además de la función de traslado y exhibición para la que fueron creados, los carros de catering ofrecen algunas variantes.

Carro de servicio gueridón

Se usan para llevar los platos ya servidos a la mesa. Suele percibirse como un signo de distinción. Es un buen detalle ver llegar al carro con todos los platos a un tiempo, sin camareros equilibristas ni desajustes en la entrega del plato a los comensales.  Como debe ser.

Carro caliente

Estos carros de servicio disponen de temperatura en sus estantes, que permiten mantener los platos calientes. Se usan mucho también para transportar piezas de gran tamaño, por ejemplo una pierna de corfero o un lechón que se cortará en la mesa.

La temperatura es regulable. Generalmente incluyen campanas de vidrio templado para mantener concentrada la temperatura. También suelen tener recipientes para salsas.

Es una opción que puede resultar útil en un restaurante en donde el carrito se use frecuentemente como herramienta del servicio de mesas.  Son los más elegidos cuando se ofrece  servicio de catering a domicilio.

Carro frío

Es el carro de servicio o catering imprescindible para presentar un bufet de helados o de postres que requieran refrigeración.

Carro con sistemas de giro para entremeses

Este tipo de carro incluye un sistema giratorio del que se suspenden los productos a presentar. Generalmente se los usa para el servicio de entremeses.  La noria que gira permite que los comensales vean todos los entremeses disponibles y, además, facilita el servicio cuando la mesa tiene varias personas.

Carros para quesos

Las tablas de quesos acompañadas de algún embutido, son muy solicitadas en un restaurante o en un servicio de catering. Los carros para quesos suelen tener una única plataforma protegida con una campana. Además de mantener los quesos cortados en condiciones de higiene, evita que el aroma de los quesos, que puede ser muy intenso, moleste a los comensales.

Es una herramienta práctica, pues permite organizar la tabla preparando la estética para que todo llegue perfecto y atractivo al comensal.

¿Qué tener en cuenta a la hora de comprar un carro de catering o de servicio?

Como cada vez que se piensa en comprar equipo para el restaurante, el primer paso es planear bien en la compra. La decisión de qué tipo de carro de servicio conviene elegir es se basa en la actividad del restaurante.  

Dependerá del uso, del espacio disponible, de la organización del mobiliario en el salón comedor. Si se piensa en un carro para moverlo por la sala, hay que evaluar si el mobiliario está organizado de manera que se permita la circulación del carro con su camarero.

Cuando el local es pequeño y no existe esa opción de movilidad, no es mala idea comprar un carro para mantenerlo en un espacio especial exhibiendo las propuestas.

En general, la sugerencia es comprar un carro de uso general, sin demasiadas especificaciones, porque servirá para todo.  Sin embargo, si el restaurante suele ofrecer servicios de catering, vendrán muy bien los especializados, especialmente los calientes y los fríos.

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