El espacio del baño es esa parte de esa intimidad de un restaurante que habla en secreto del servicio a los clientes. Cuando un cliente entra al comedor de un restaurante, encontrará que todo está bien diseñado para agradar. Encontrará un escenario agradable, limpio, atractivo.

Pero es visitando el espacio del baño cuando las personas sienten más la atención profunda, que no descuida nada. El aseo habla en voz baja, susurra. Les dice a los clientes: “cuidamos tu salud”, “mira qué limpio mantenemos todo”, “te ofrecemos lo que necesitas para tu higiene”. O lo contrario, les expulsa con solo abrir la puerta.

El espacio del baño: un lugar de cuidado permanente en el restaurante

Centrar la atención en el baño no es perder tiempo, es afinar los detalles imprescindibles que contribuyen a crear una imagen positiva del restaurante. Quien visita un baño ajeno, seguramente hablará de él.

Requerimientos técnicos exigidos por la normativa legal

Cada Municipio local tiene su propio reglamento de ordenación territorial que establece determinadas exigencias sobre los baños públicos. Difieren muy poco unos de otros. En general establecen:

  • Número de lavabos y cabinas según la cantidad de personas que se atienden. Las cabinas son los apartados donde se ubica el WC. El dato de las personas surge de la declaración del empresario cuando solicita las autorizaciones para la apertura.
  • Cada cabina debe tener ventilación individualizada. Puede ser natural o por medio de un extractor de aire hacia un conducto o espacio exterior.
  • El sector destinado a baños debe estar separado del comedor y de la cocina. Se accederá a él a través de un pasillo o de un recinto independiente.

A la hora de instalar los baños en un restaurante, lo recomendable es consultar la legislación específica del municipio en el que se encuentre el local.

Equipamiento: aparatos y muebles 

Además de los dispositivos sanitarios básicos, wáter y lavabos, es preciso pensar en accesorios que complementan el equipamiento. La cantidad y los detalles dependerán del espacio disponible y del estilo del restaurante.

  • Un aspecto fundamental al elegir todo lo que se colocará en el espacio del baño es la atención a la higiene. Es conveniente optar por materiales que se puedan higienizar sin dificultades, que favorezcan la asepsia. Los materiales no porosos son los indicados, porque evitan la acumulación de bacterias.

Es importante tener presente que el baño es un lugar muy especial en cuanto a la higiene, que puede afectar a la salud de las personas. Se trata de que los elementos sanitarios instalados no se contaminen fácilmente.

  • Dispensadores de papel higiénico cubiertos, automatismos en las cisternas, en el jabón, en los grifos y en el secado de manos, favorecerán la higiene. En el mercado encontraremos todo tipo de equipamiento que funciona con sensores de movimiento y con ello se evita el contacto con las manos.
  • Los espejos son importantes. El baño es lugar de recomposición de imagen, de make up, de reubicación de la ropa y retoques en el rostro femenino. Y para todo eso, un buen espejo es de primera necesidad.
  • La música funcional cuesta poco y armoniza el ambiente. Transforma el espacio del baño en un lugar relajante y distendido.
  • Algunos aromatizadores de ambientes automatizados asegurarán un aire siempre fresco.

La decoración: todo un desafío

Es una buena idea pensar el espacio del baño como parte integral del restaurante. Hay que considerar que es un ambiente tan importante para los clientes como el comedor, esa es la clave.

De esta forma, se puede planear la decoración del baño para sorprender a quienes lo visiten. Con pequeños detalles se  logrará que no solo sea un baño común, sino que se transforme en un espacio agradable y original.

Todo en el baño puede ser concebido creativamente respetando las normas de higiene y salubridad.  El diseño de las paredes y de los accesorios que se ubiquen en ellas crearán el entorno, el mundo especial del sector.

Estilos rústico e inspirados en ambientes campestres, la tendencia tecno, las sofisticaciones más impensadas, todo cabe en el baño.

La higiene: foco de la atención 

Pero de nada  vale el esfuerzo y la inversión en equipamiento y decorado si la higiene del baño no está excelentemente atendida. Un baño sencillo e impecablemente limpio siempre es mejor que uno sofisticado con problemas de higiene. 

“Es un baño simple, pero está impecable”, “está bien decorado, pero es un asco”. A la hora de elegir entre estas dos valoraciones, la primera será más importante entre tus clientes. Sin embargo, es posible combinar ambos aspectos: higiene y estilo.

El espacio del baño es un buen reflejo del nivel y de la profesionalidad del restaurante. Tecnología, innovación, confort, detalles, todo debe conjugarse.

 

Fuentes de imágenes: Pinterest  /  Ideas de Negocios Rentables e Innovadores