Primero surge la idea y luego la pregunta ‘¿cómo empiezo?’.  Esta es la secuencia que seguramente viven quienes aspiran a montar un restaurante. Es probable que ya hayas pensado en quién cocinará, en qué tipo de comida servirá y hasta la zona en la que estará el local.

¿Por dónde empezar para desarrollar la idea? Por el plan de negocio; este es el primer paso para la acción. ¿Tienes ya un plan de negocios?

¿Qué es un plan de negocio?

El plan de negocio de cualquier emprendimiento es la hoja de ruta del negocio. Se trata de un documento escrito en el que el emprendedor explica  el desarrollo de su idea.

En el caso del restaurante,  se detallará todos los rasgos específicos. Por ejemplo, el tipo de comida que se ofrecerá, el público al que está dirigida la propuesta, el equipamiento necesario y un largo etcétera.

Para elaborar un plan de negocio es necesario sentarse a pensar y a escribir. Se trata de una etapa de reflexión muy importante, porque permite previsiones que serán decisivas para evitar problemas.

Un buen plan de negocio abre puertas y visibiliza oportunidades.  Mientras se trabaja en él, se visualizan los puntos fuertes de las ideas y también las vulnerabilidades. Por lo tanto, es importante encarar este trabajo con seriedad y dedicación.

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¿Cómo se hace un plan de negocio para montar un restaurante? 

La idea es que el plan describa la estructura del restaurante. Para ello el plan se organiza en ítemes cada uno de los cuales comprende algún aspecto importante.

1- Valores, misión, visión

Aunque parezcan temas poco concretos estos valores iniciales, hay que pensar en ellos. Se trata de definir la filosofía del negocio que marcará el rumbo. Conforman el marco del emprendimiento. Cuando se definen estos conceptos, se enciende un faro en el horizonte.

  • Valores como la honestidad, responsabilidad, calidad, respeto, compromiso, trabajo en equipo, sientan los fundamentos y marcan el rumbo.
  • La misión define con precisión a qué se dedicará el restaurante, es la razón de ser, el motivo por el cual el negocio existirá.
  • La visión se refiere a lo que el empresario pretende en el largo plazo. Se trata de visualizar el restaurante a futuro.

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2- Descripción general del restaurante

En este ítem se expresa cómo y porqué se originó la idea y las bases  que lo sustentan. Se dejarán claramente expuestas las razones por las que el restaurante se considera viable y competitivo.

La descripción es fundamental, porque surge de imaginar al restaurante vivo y funcionando. Para elaborarlo hace falta conocimiento técnico específico sobre restauración. Por lo tanto, si el empresario no lo tiene, es importante que acuda a personas que sí lo posean.

Se detallará:

  • La comida que se servirá.
  • El perfil del público objetivo estimado.
  • El estilo del servicio (servicio en mesas, en el mostrador, delivery).
  • Personal que se estima necesario contratar y sus especificidades.
  • Los rasgos distintivos que lo diferenciarán de la competencia.
  • La estética del lugar.
  • Qué tipo de muebles se comprarán.
  • Espacios que se crearán.
  • Zona en la que se prevé instalarlo (detallar si es fácil el aparcamiento, si hay tránsito vehicular o peatonal, el acceso al transporte público, si es zona comercial o residencial).
  • Locales probables (características, espacios disponibles y su condición, adecuación de las instalaciones, etc.).

Es importante tener presente que, cuantos más detalles se incluyan en la descripción, más rápidamente se avanzará luego en la instalación. La anticipación ayuda a la organización y a la economía de tiempo, esfuerzos y dinero.

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3- Estudio de mercado

Este es un punto interesante porque permitirá comprobar que realmente el restaurante tiene posibilidades de éxito. Para elaborar este ítem, es necesario  Investigar e incluir en el plan de negocio las características del mercado en el lugar elegido, el público posible y sus perfiles.

Hay que conocer los hábitos de consumo y las condiciones socieconómicas de la gente del entorno.  También es importante un relevamiento de la competencia cercana y de las características de esos locales.

4-  El menú tipo

Es un ítem muy importante por su incidencia en todo el proyecto. Del menú y de los precios de la carta, dependerá en gran medida el éxito del restaurante. Componer el menú será el resultado de la valoración de todos los factores anteriores. La carta dependerá del tipo de clientes esperados, del estilo del servicio, de los rasgos de identidad que se visualizan para el local.

Estimar el precio de cada plato lleva tiempo y exige un trabajo minucioso. Para hacerlo se debe partir de un análisis detallado de los costos. Y en estos costos se incluirán todos los del restaurante: ingredientes, personal, impuestos, gastos del local, energía, gas, agua. Y, por supuesto, el margen de ganancias.

Una forma sencilla de estimar los precios para la carta, consiste en calcular el coste de los ingredientes y multiplicarlo por tres. Este será el precio; con el tiempo se podrá ajustar en más o en menos.

5- Presentación del equipo de gestión

Se trata de definir quién se ocupará de qué en el restaurante. Es aconsejable incluir la valoración de cada persona para la función, por qué se la cree capaz de llevarla a cabo con eficiencia.

6- Especialistas y consultores disponibles

Siempre es bueno contar con un equipo de respaldo. Por tanto, es conveniente especificar en el plan algunos contratistas externos para el caso que se necesiten.  Por ejemplo, contador, abogado, diseñador, arquitecto, encargado de marketing, etc.

7-  Finanzas

Es momento de los números.  Hay que pensar:

  • El capital de inicio (depósito inicial para alquiler, equipamiento, adaptación del local)
  • El dinero para cubrir gastos durante unos seis meses
  • Los recursos para cubrir los gastos personales del empresario durante seis meses.

Esos seis meses son los que se estiman necesarios para que la empresa comience a dar ganancias. El plan estará listo. Nunca debe olvidarse que un plan de negocio está vivo; hay que volver a él para mantenerse en el encuadre y modificarlo todas las veces que se considere conveniente hacerlo.