La clientela joven del vino va creciendo en España. Es una meta del sector vitivinícola que lucha por el relevo generacional. Por tanto, es cada vez más frecuente que aparezcan en el restaurante jóvenes que piden la carta de vino.

¿Cómo atender a la clientela joven que quiere tomar vino? ¿Cuáles son sus preferencias? ¿Qué vinos hay que tener a disposición? ¿Qué sugerirles si piden consejo?  Las respuestas a estas preguntas permitirán al restaurante satisfacer las exigencias de esos clientes jóvenes que optan por el vino.

Características de la clientela joven del vino

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Existen categorías de personas a las que les gusta el vino.

  • Una categoría incluye al consumidor clásico y conservador, que opta siempre por vinos tradicionales. Generalmente eligen siempre el mismo tipo y hasta, si es posible, la misma bodega de origen. Pocos son los jóvenes que siguen esta tendencia; solo lo hacen si el peso familiar ha sido muy fuerte en temas de vinos.

A veces también este tipo de consumidor recurre a estos vinos clásicos porque no conoce otros. Le agrada tomar vino, pero a la hora de elegir, poco saben de esta bebida. Puede pasar que se avergüencen de no saber y, por tanto, se muestran seguros al acudir al vino de sus mayores.

  • Otro grupo es el que integran los amantes cultos de la enología y del vino. Son personas conocedoras de esta bebida, que asisten a catas y que, además del vino, disfrutan del conocimiento. Ellos suelen probar los vinos nuevos si disponen de alguna información que les indique que son buenos. Recurren a los sumilleres para intercambiar impresiones con ellos.

Hay jóvenes que están mostrando este interés, estudiando enología o asistiendo a eventos vinculados al vino. Pero son muy pocos, y su impacto no es significativo en la clientela joven del vino.

  • La mayoría de los jóvenes que disfrutan del vino integran el grupo que pueden considerarse ‘fiesteros’. No atienden demasiado a las notas que destacan los conocedores. Se dejan llevar por su propio paladar, que a veces tiene poco que ver con lo que se considera tradicionalmente un buen vino.

Es este grupo posiblemente el que concentra a la mayor clientela joven del vino, al que el restaurante estratégicamente debe atender. Disponer de los vinos que respondan a estas preferencias juveniles puede ser un motivo que los atraiga. El vino convoca, y si el restaurante tiene la oferta adecuada para los jóvenes, puede marcar la diferencia.

¿Qué vinos prefiere la clientela joven?

En general, eligen los vinos tintos de maceración carbónica. ¿Qué notas definen estos vinos?

  • El carbono les proporciona notas muy vivas y frescas, muy aceptadas por los jóvenes.
  • Tienen muy pocos taninos y muy baja acidez, por lo que son ligeros y suaves.
  • Son vinos de coloración intensa y brillante, que es debida al sistema de elaboración. En la fermentación intervienen los racimos enteros, y por tanto el líquido tiene largo tiempo de contacto con los hollejos.
  • Se caracterizan por sus aromas afrutados y florales.
  • Estos rasgos los hacen aptos para casi todo tipo de comidas, cosa que también incide en su consumo. Maridan especialmente bien con platos muy calóricos: pizzas, embutidos, barbacoas, guisos. Los platos de preferencia de los jóvenes.
  • Se toman más fríos que un tinto normal. Por tanto, son bien aptos para el verano.
  • Son vinos que se toman jóvenes, al año siguiente de su elaboración. Por tanto, se producen a un costo accesible. Otro factor que seguramente define las preferencias de la clientela joven del vino.

¿Calidad o precio?

La clientela joven del vino no va a un restaurante solo a comer y a beber.  Para ellos es compartir momentos con pareja, amigos, familia. Por tanto, a la hora de elegir el vino se fijan mucho en la calidad.

La denominación de origen es, para algunos, un factor importante porque es sinónimo de calidad. A la hora de elegir el vino suelen preguntar por ella. No interesa tanto la marca.

El precio también pesa, pero no es el factor determinante de la elección. Cada vez más, los jóvenes se van acostumbrando a consumir productos de calidad, y esta tendencia incluye al vino.

buen vino

Hand holding a wine glass.

‘Vino Sub 30’: oportunidad de conocer los gustos de la clientela joven del vino

‘Vino Sub 30’ es un concurso de vinos en el que el panel que actúa como jurado está integrado por personas menores de treinta años. Estos jóvenes catan los vinos presentados y los evalúan. Les asignan puntuaciones de acuerdo con su paladar. El concurso se inició en Buenos Aires, Argentina. Uruguay y España tomaron también el modelo y hoy es un clásico en lo que a eventos de vino se refiere.

El procedimiento de encuentro de vinos y jóvenes es sencillo. Se invita a las bodegas a presentas sus vinos y a jóvenes menores de treinta años a integrar el jurado. Se realiza una cata a ciegas, que implica degustar el vino sin conocer su procedencia. Los jóvenes jueces completan una ficha electrónica y puntúan cada ítem. Son jóvenes comunes, no hay famosos sumilleres ni conocedores expertos; solo intervienen los jóvenes y sus preferencias.

La idea nació como estrategia de acercar a los jóvenes al vino, o el vino a los jóvenes. El sector vitivinícola entendió que el camino era conocer sus gustos. ¿Por qué Argentina, Uruguay y España?

Hay países en los que la clientela joven del vino es muy numerosa, como es el caso de Reino Unido y Estados Unidos, por ejemplo. En cambio, en Argentina, Uruguay y España, que además son grandes productores, no se ha logrado conquistar todavía a este sector de la población.

Los datos de los resultados del concurso ‘Vino Sub 30’, guiarán al restaurante acerca de qué vinos tener para los jóvenes, elegidos por ellos mismos. Y hasta podría pensarse en organizar en el restaurante una cata de vinos para jóvenes con el auspicio de algunas bodegas.

La clientela joven del vino puede ser una oportunidad interesante de eventos originales para el restaurante.