La marmita es una herramienta imprescindible en la cocina de un buen chef. Es ideal para preparar una amplia variedad de elaboraciones, garantizando el punto justo y los sabores especiales que solo se logran en una marmita.
Versátil y eficiente, la marmita se utiliza frecuentemente para elaborar caldos, salsas, sopas, arroces, cocidos, guisos, entre infinidad de otros alimentos. Mantiene una cocción uniforme y constante en grandes volúmenes, propiedad esencial que la hace la olla preferida de muchos cocineros.
Tabla de contenidos
¿Cuáles son las características esenciales por las que la marmita se utiliza mucho en las grandes cocinas?
Los cocineros que se acostumbran a cocinar en marmita no pueden prescindir de ella. Reúne condiciones que no se encuentran en otras ollas.
Cocinar grandes cantidades
La posibilidad de preparar grandes volúmenes de comida al mismo tiempo, manteniendo la cocción uniforme, hace de la marmita un auxiliar muy valioso. No debería faltar, especialmente en restaurantes de alta demanda ni en la cocina para eventos.
Eficiencia energética
En términos de eficiencia energética, la marmita retiene el calor, propiedad que contribuye a reducir el consumo de gas o electricidad si se compara con otras ollas. Un beneficio para el local y también para el planeta.
Facilidad de limpieza
Es otra ventaja significativa. Existen marmitas fabricadas con materiales que simplifican el mantenimiento y garantizan una buena higiene. Hay algunas diseñadas para ser presentadas directamente en la mesa.
Inspiradora de nuevas creaciones
La marmita tiene esa cualidad de inspirar al cocinero a poner en marcha su creatividad, a experimentar nuevas recetas y combinaciones de sabores. Existen recetarios de platos para elaborar en la marmita que pueden servir de orientación a los cocineros noveles. Sin embargo, la imaginación del chef permitirá encontrarle aplicaciones que no están en los manuales.
Tipos de marmitas
El conocimiento de los diferentes tipos de marmitas y sus usos es la base para que esta herramienta ayude a maximizar la eficiencia en la cocina. El material es clave para la elección, al igual que el tamaño y la fuente de calor. Existen diferentes tipos entre los que el restaurador puede optar a la hora de comprar.
Marmita de acero inoxidable
El acero inoxidable es un material muy noble. Estas marmitas son duraderas y fáciles de limpiar. Además, resisten la corrosión. Distribuyen el calor de manera uniforme, por lo que son altamente eficientes, en especial cuando se necesitan altas temperaturas. Son las más usadas en las cocinas profesionales.
Marmitas de hierro fundido
No hay metal que retenga más el calor que el hierro fundido. Las marmitas de hierro son especialmente valiosas para platos que necesitan cocción lenta. Los estofados y guisos quedan perfectos. A medida que se usa, el recipiente crea una especie de capa antiadherente natural que evita que los alimentos se peguen.
Marmitas de aluminio
Otra opción son las marmitas de aluminio. Resultan muy prácticas para cocciones rápidas. Sin embargo, no son tan duraderas como las de acero o de hierro.
Marmitas de vapor
Utilizan vapor para el proceso de cocción. Son ideales para cocinar verduras, mariscos y otros productos con un sistema muy saludable. El vapor hace que los alimentos se cocinen suavemente y preserven sus nutrientes y sabores. Permiten un control preciso de la temperatura.
Marmitas de doble fondo
La estructura de estas marmitas incluye dos capas. En la interior se cocinan los alimentos. En la exterior lleva agua que se calienta y transmite el calor para la cocción. Es un proceso de calor indirecto, en el que se minimiza el riesgo de que los alimentos se peguen o se quemen.
Tamaño
El tamaño determinará la capacidad de la marmita, por lo tanto, es otra condición a tener en cuenta. Las de uso común en restaurantes oscilan entre 50 y 200 litros. El número de platos que se sirvan y el espacio disponible son factores importantes.
Las marmitas de gas: las preferidas por los cocineros
Un aspecto clave a la hora de elegir la marmita es la fuente de energía. Las hay a gas y eléctricas. La elección dependerá del tipo de cocina y de la disponibilidad de estas energías.
Las marmitas de gas son las más requeridas. Tienen la ventaja de que se calientan inmediatamente. Aunque el coste de estas marmitas suele ser mayor que el de las eléctricas, la diferencia se solventa con el ahorro en el consumo energético.
Mantenimiento y cuidados de la marmita en el restaurante
Como para todas las herramientas y máquinas que se usan en el restaurante, hay cuidados que alargan la vida útil de la marmita. En primer lugar, hay que tener en cuenta las indicaciones del fabricante. Con todo, hay cuidados que son comunes a todo tipo de marmitas.
Limpieza
Después de cada uso la marmita tiene que lavarse y enjuagarse con abundante agua limpia. Una vez finalizado el lavado hay que secar el equipo de inmediato. Mantenerla destapada hasta que se seque completamente ayuda a preservar la película que forma el metal, necesaria para la buena cocción en la que los alimentos no se peguen.
Herramientas y productos para la limpieza
Hay que prestar atención a los materiales con los que se realiza la limpieza de la marmita. Los paños suaves y las fibras de plástico no dañan la capa metálica. En cuanto a los productos, se debe evitar usar limpiadores que contengan sales de amonio, ya que dañan el metal y provocan marcas y óxido.
La descalcificación de la marmita
En toda máquina en la que circule agua periódicamente se debe realizar la descalcificación. Este requisito es imprescindible especialmente para las marmitas que trabajan con calor indirecto.
¿Las marmitas de gas llevan mantenimiento especial?
Las marmitas de gas requieren instalación para garantizar la seguridad y el funcionamiento adecuado. A la hora de elegir, es necesario asegurarse de que sea compatible con el tipo de gas, natural o propano, del que se dispone. Es muy importante instalar válvulas de corte cercanas a la marmita para interrumpir el suministro de gas rápidamente en caso de emergencia.
En cuanto al mantenimiento, el cuidado de la marmita permitirá usarla con seguridad y prolongar su vida útil. En general, los cuidados del recipiente son los mismos que los de las eléctricas. Específicamente, en las de gas se sugieren las siguientes acciones de mantenimiento:
- Después de cada uso hay que limpiarla. Esto vale para todas las marmitas.
- Periódicamente hay que revisar los quemadores, porque pueden obstruirse. Con un cepillo suave se puede limpiar cualquier residuo.
- Es muy importante verificar la conexión de gas, para asegurarse de que no haya fugas. Es aconsejable dos veces por año llamar a un técnico para que realice un chequeo completo de la máquina y de las cañerías.
Las marmitas son aliados valiosos para el cocinero. Contar con ella permitirá procesos de cocción que facilitan los buenos resultados de los platos.
